RESUMEN
Para el profesor Eugenio Coseriu, el lenguaje es cualquier sistema de signos que sirve para la intercomunicación, es decir, para comunicar ideas o estados psíquicos entre dos o más individuos. Asimismo, para el lingüista rumano, la lengua no es ni más ni menos que el conjunto de los actos lingüísticos prácticamente idénticos de una comunidad de individuos, un sistema de isoglosas, convencionalmente establecido, que abarca lo común de las expresiones de una comunidad, o también de un solo individuo en distintas épocas.
Además de las definiciones sobre lenguaje y lengua, Coseriu, también sostiene la tesis de que en forma concreta no existen lenguas, sino sólo actos lingüísticos (habla) de expresión y comunicación, distintos de un individuo a otro y distintos, también, en el mismo individuo, según las circunstancias.
Según Coseriu, la lingüística general es la ciencia que estudia el lenguaje en su esencia y en sus aspectos generales sin referencia a una lengua determinada. Sin embargo, para Ferdinand de Saussure, citado por el propio Coseriu, la lengua es la norma, el sistema lingüístico que se realiza en el hablar, y pertenece a la sociedad, la parole es la actividad de hablar y pertenece al individuo. De ahí el carácter social e individual que el maestro ginebrino le otorga a la lengua y al habla respectivamente.
Finalmente, según González Tapia (2004), basado en los postulados de Saussure, el lenguaje es la facultad o capacidad únicamente humana que sirve para aprender una o más lenguas.
Asimismo, para estos lingüistas, la lengua, representa un sistema de comunicación social doblemente articulado, un conjunto de signos convencionales que son productos de una doble articulación o combinación.
Finalmente, ambos catalogan el habla como la actualización o ejecución de ese sistema de comunicación –la lengua–; acto o ejecución individual de la lengua. Uso concreto que del sistema de signos hace cada hablante para el acto comunicativo.
Como se puede apreciar, entre algunos autores existen diferencias leves sobre los postulados que esgrimen, sin embargo, parecen coincidir en algunos aspectos claves, sobre todo, en lo relativo al carácter social de la lengua y el habla, no así en lo relativo al dilema generalizado entre lenguaje-lengua.
Por José Santana-Guzmán
