EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – El senador por la provincia Duarte, Franklin Romero defendió este martes una propuesta legislativa que permitiría a personas condenadas por violación acogerse voluntariamente a un tratamiento de castración química como condición para una eventual reducción de su pena.
Romero explicó que la medida no impone la castración de forma obligatoria, sino que habilita al juez de la ejecución de la pena a negociar con el condenado dentro de los márgenes legales, una reducción de condena si este acepta someterse al tratamiento hormonal.
“El violador puede acogerse voluntariamente a la castración química después de una sentencia de 15 a 20 años, de 20 a 30 años. No se trata de cortar nada físicamente, sino de aplicar un tratamiento hormonal que reduce el deseo sexual. Es una forma de tratar una condición que tiene raíces psiquiátricas y psicológicas”, explicó.
El legislador habló del tema al ser entrevistado por los comunicadores Jaime Rincón, Aneudy Ramírez y Julio Samuel Sierra en el programa “El Nuevo Diario en la Tarde”, transmitido por la plataforma digital de “El Nuevo Diario TV”.
(Ver programa).
El legislador aclaró que esta medida estaría dirigida exclusivamente a casos de violación contra niños, niñas, adolescentes y personas en condición de vulnerabilidad o discapacidad y enfatizó que ya ha sido adoptada en distintas formas, en países como Rusia, Argentina y Estados Unidos.
“Se trata de personas enfermas y este tratamiento reduce el impulso sexual, el cual es el principal detonante de su conducta criminal. Es una herramienta que puede ayudar a proteger a la sociedad y también facilitar procesos de rehabilitación bajo estricta supervisión”, agregó.
La iniciativa ha generado amplio debate en sectores jurídicos y de derechos humanos, donde algunos lo ven como una herramienta adicional de prevención, mientras otros cuestionan su aplicación ética y constitucional.
El senador Romero reiteró que la propuesta busca responder con mayor firmeza a los crímenes sexuales más atroces, sin dejar de lado un enfoque médico y de respeto al debido proceso.




