ENVÍA TUS DENUNCIAS 829-917-7231 / 809-866-3480
28 de febrero 2026
logo
OpiniónMaximo SanchezMaximo Sanchez

Las preocupantes desapariciones de personas en la República Dominicana

COMPARTIR:

RESUMEN

Analizando noticia... por favor espera.

Muchas veces hemos escuchado la expresión “parece que se lo tragó la tierra”, para referirse a alguien que desapareció y no dejó rastros. Si eso sucede en países con gran densidad poblacional, no es normal, pero tiende a diluirse en el tiempo por la falta de explicación o por la indiferencia de los familiares, si es que existieran.

En un país pequeño como el nuestro, donde si caminas muy rápido metes los pies en los montes, o en sentido contrario en el mar; su exigua población de apenas una decena de millones de habitantes, vive impactada por diversos casos de desapariciones de personas.

En la década de los 90s del siglo pasado, mientras se trenzaban teorías sobre la desaparición del Dr. Narciso González (Narcisazo), en Madre Vieja Sur en la ciudad de San Cristóbal, desaparecieron dos personas que nunca la prensa reflejó, pero, que como otros casos parece que la tierra se los tragó.

Estas personas, cuyos nombres no recordamos, pero, si su procedencia familiar, fue el hijo de un señor de nuestro vecindario, al que apodábamos Juan Yuca, porque se dedicaba al comercio de frutos menores y a este tubérculo en específico; la otra persona fue su novia, hija de una señora ya fallecida, llamada Mercedes que vivía próxima al cruce de Madre Vieja, ahí en la carretera Sánchez.

Estas dos personas desaparecieron con un camión nuevo que había comprado el padre del muchacho para el transporte de sus productos. Nunca desde hace 35 años, más o menos, sus familiares encontraron rastros de ellos, ni del camión en que andaban; las autoridades nunca tampoco dieron una explicación de qué pasó con estos jóvenes.

La historia del Dr. Narciso González es alta conocida; los políticos interesados, han elaborado múltiples teorías encaminadas a culpar al gobierno de los diez años del Dr. Balaguer, pero en todo este tiempo, no ha aparecido un vestigio físico o un testigo creíble que viera cuando el catedrático Narciso González fue secuestrado y asesinado, según las teorías interesadas.

Recientemente han desaparecido dos niños en diferentes circunstancias; el niño Rodalnis Calderón desapareció el 30 de marzo del año pasado en la comunidad de Los Tablones, Manabao en Jarabacoa, provincia La Vega; y la niña Brianna Genao desapareció el 31 de diciembre del 2025 en la comunidad de Barrero, en el municipio de Imbert, provincia Puerto Plata.

En estos casos, donde las autoridades han hecho bastante esfuerzo por descifrar, tampoco se ha encontrado nada que dé con su paradero; hay diferentes versiones, algunas de ellas descabelladas, como es la del tráfico de órganos. Creemos que sería más lógico pensar y tomar como punto clave, para una mejor investigación el tráfico de blancas o sea tráfico de personas.

Porque es altamente conocido que, en los países desarrollados, las parejas están teniendo dificultades para tener sus propios hijos, lo que los inclina a la adopción, y en muchos casos a acudir a las redes de tráfico de personas para recibir a un niño en el seno de su familia.

Las autoridades deberían auxiliarse de agencias investigativas de prestigio, para llegar a las conclusiones que exige la sociedad sobre las desapariciones de personas. Si se pone interés, y se conducen con nivel científico las indagatorias, tarde o temprano se llegará la verdad, sobre este asunto tan delicado que involucra la vida de seres humanos.

Todo está ahí, no hay nada oculto bajo el sol; solo hay que hacer el esfuerzo adecuado para descubrirlo.

Comenta