Las elecciones del 5 de Julio: Una apuesta por la democracia

Por Víctor Manuel Peña miércoles 1 de julio, 2020

Las elecciones presidenciales y congresuales han de celebrarse este domingo 5 de Julio.

Hubo de celebrarlas el domingo 17 de Mayo, pero por la excepcionalidad de la pandemia del Coronavirus hubo que posponer su celebración para este domingo 5 de Julio.

La misma excepcionalidad de la pandemia ha condicionado el desempeño de esta campaña electoral, y su atipicidad ha estado en función no solo de la excepcionalidad de la pandemia sino de las grandes restricciones al ejercicio de los derechos fundamentales y de las libertades humanas que el Estado de excepción y el toque le imprimieron a esta campaña electoral.

Esas grandes restricciones al ejercicio de los derechos fundamentales golpearon severamente a la oposición política.

Para el candidatito del gobierno no hubo restricción de ningún tipo aún habiendo Estado de excepción y toque de queda.

Antes al contrario, el gobierno le permitió a su candidatito desplazarse a sus anchas por el territorio del país durante las vente y cuatro horas de cada día sin penalización de ninguna clase.

Pero con todas esas excepcionalidades a su favor, el candidatito del gobierno no ha logrado posicionarse ni en la mente ni en el corazón del pueblo dominicano.

Esas excepcionalidades han representado una gran inequidad a favor del candidatito del PLD, y con todo ello el gobierno ha estado violando la Constitución de la República.

Vamos a concurrir a las elecciones del domingo 5 apenas con cuatro días sin Estado de excepción y seis días sin toque de queda!

A propósito, el Tribunal Constitucional del país está obligado a dictar sentencia con respecto a los dos recursos de inconstitucionalidad que interpuso la oposición política respecto de la quinta extensión del Estado de emergencia.

Y ello así porque esa sentencia debe quedar como una pieza importante de la jurisprudencia constitucional de la República.

El ambiente electoral de cara a este domingo 5 está enrarecido porque aún no se han corregido los dislocamientos que hay en el padrón electoral y por el delito cometido en la Junta Electoral de Santiago por cuatro miembros de la Policía Militar Electoral.

La Junta Central Electoral debe aclarar cuanto antes esas dos situaciones porque esas son manchas que se ciernen sobre el proceso electoral, es decir, afectan la credibilidad del proceso electoral.

Pero parece increíble que a 59 años de haber nacido la democracia dominicana y haber entrado nuevamente en el reino de la libertad, estas elecciones del domingo 5 de Julio constituyen un gran desafío para la democracia dominicana.

Quienes se han convertido en un grave peligro para la democracia son los gobernantes, no los gobernados!

El pueblo está evidenciando más madurez que los que nos desgobiernan!

Las luces de la cultura democrática han prendido más en el pueblo que en muchos de los dirigentes políticos, sobre todo de los que están ejerciendo el poder.

Son los que están en el gobierno los que han querido colocar la democracia en una encrucijada.

Y al querer colocar la democracia en una encrucijada están haciendo lo mismo con el Estado de derecho y la institucionalidad.

El dicho de que “el Penquito gana comoquiera” es la expresión más elevada del desastre y de la conspiración contra la democracia.

En la fatídica expresión “ganar comoquiera” subyace la equivocad intención o  intencionalidad de vulnerar la voluntad popular!

La libérrima expresión de la voluntad popular en cualesquiera elecciones es el nervio central o la savia del ejercicio de la soberanía por parte del pueblo en una democracia.

Todo atentado contra la voluntad popular es un atentado contra la democracia.  Y al atentar contra la democracia se está atentado contra el Estado de derecho y la institucionalidad.

Torcer el curso de la democracia es torcer el curso de la historia de una nación!

Pero en el país no hay condiciones para torcer el curso de la democracia, es decir, no hay condiciones para establecer un gobierno de facto.

Hay la conciencia en la cultura democrática de la población dominicana y de los poderes fácticos y organismos no deliberantes de que por encima de todo hay que mantener incólumes el orden constitucional y la democracia.

Nuestra apuesta es por el fortalecimiento y la continuidad de la constitucionalidad y de la democracia!

El fraude electoral no pasará!

Autor: Dr. Víctor Manuel Peña

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