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19 de enero 2026
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OpiniónNoel R. Báez ParedesNoel R. Báez Paredes

Las compras y contrataciones públicas como herramientas de recuperación económica

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RESUMEN

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Una clave para diseñar la política fiscal es comprender cómo las compras y contrataciones públicas afectan la producción económica en general. El análisis del tema sugiere que expandir el gasto público no es muy eficaz para estimular una economía en tiempos normales. Sin embargo, en recesiones profundas cuando la política monetaria se restringe al límite inferior posible, el gasto público es más potente y puede convertirse en una forma eficaz de escapar de una recesión.

La crisis de salud provocada por la pandemia de COVID-19 ha llevado al cierre temporal o definitivo de muchas empresas. Más allá de las preocupaciones de salud inmediatas, una preocupación central es la posibilidad de que el impacto directo en la producción empresarial continue teniendo efectos secundarios que continúen reduciendo la demanda general en la economía y conviertan la recesión en una recesión persistente. Para evitar tales efectos secundarios, las autoridades fiscales, legales y monetarias de todo el mundo han tomado medidas extraordinarias. Al comienzo de la pandemia, el objetivo era amortiguar el golpe económico y social impuesto por los cierres obligatorios. Al lograr un mejor control de la pandemia, el debate cambio hacia formas de asegurar un rápido repunte de la economía y evitar daños a largo plazo al potencial económico.

En este contexto, una herramienta fiscal popular es utilizar las compras y contrataciones públicas de bienes y servicios para estimular la demanda agregada. Podemos utilizar como ejemplo el paquete de estimulación económica lanzado por los Estados Unidos el año pasado, y continuado en el actual.

Muchas investigaciones han estimado el gasto público de varios gobiernos del primer mundo, y concluyen que el cambio en la producción económica general causado por un cambio del dólar en el gasto del gobierno puede ser calculado a través de un número “multiplicador” específico. Un multiplicador por encima de 1 indica que las compras públicas pueden ser una forma poderosa de estimular la economía para salir de una recesión. Desafortunadamente, el rango de estimaciones para el multiplicador de gasto sigue siendo amplio, entre 0,5 y 2,0. En parte, el tamaño del multiplicador puede variar según el tipo de gasto público. Por ejemplo, Leduc y Wilson (2012) estiman que los multiplicadores son grandes para la inversión gubernamental en infraestructura, especialmente en países del tercer mundo como República Dominicana.

Por lo tanto, estos resultados indican que las compras y contrataciones públicas podrían ser una forma eficaz de estimular la economía durante una recesión profunda cuando la política monetaria está restringida en el límite inferior posible. Desafortunadamente, no hay suficiente evidencia para estimar empíricamente la magnitud de ese efecto en la República Dominicana, porque los tiempos con un límite inferior obligatorio han sido raros históricamente. Sin embargo, nuestra conclusión es consistente con evidencia reciente de que el multiplicador del gasto puede estar por encima de 1,0 cuando la política monetaria se aplica a situaciones de recesión profunda, y el punto mas importante en este caso, es que el marco legal lo permite.

 

Noel R. Báez Paredes

Docente/Consultor Jurídico

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