EL NUEVO DIARIO, BELFAST, IRLANDA DEL NORTE. – Un muerto, doce heridos, uno de ellos en grave estado, numerosos edificios destruidos por el fuego y centenares de explosiones causadas por bombas incendiarias es el resultado de la jornada de violencia que vivió ayer Irlanda del Norte.
Durante el día la calma volvió a los convulsionados barrios católicos de Belfast y Lodonberry.
La tensión, sin embargo, persiste, a la espera de que los disturbios se repitan, en vísperas de los entierros de Patsy O’Hara y Raymond McCreesh, fallecidos el jueves, a consecuencia de la huelga de hambre que mantenían en el penal de Maze.
EI primero, perteneciente al «Ejército Irlandés de Liberación Nacional», será enterrado en Londonderry, posiblemente mañana.
Mientras que los funerales de McCreesh tendrán lugar hoy sábado, en Camlugh, en el Sur de la provincia.
Un portavoz de la mencionada organización amenazó con «una feroz represalia contra todos los sectores del régimen británico en Irlanda del Norte”.
En el transcurso de la jornada de ayer, continuó el recuento de votos de las elecciones municipales llevadas a cabo en Irlanda del Norte el pasado miércoles.
Los resultados confirman la impresión que reinaba entre los observado- res políticos locales: el electorado mostraría una tendencia a la radicalización, directamente influir do por los sucesos en el penal de Maze y sus consecuencias en el exterior.
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