La verdad y la buena información en tiempo de coronavirus

Por Ramón Antonio Veras lunes 6 de abril, 2020

I.- El valor de la verdad hoy

 1.-  Al ser humano le gusta la sinceridad; valora mucho la franqueza con que se le trata; se siente plenamente identificado con aquel que le es leal; llega a sincerarse con quien le da trato abierto y se comporta espontáneo. Cuando observamos que alguien llega a explayarse en la mutua comunicación, lo hacemos  muy nuestro, estableciéndose una relación de hermandad.

2.-  La verdad es de mucha significación para los pueblos en sus relaciones con sus dirigentes. La compenetración, la armonía y la simpatía la logran los conductores de diferentes sectores sociales por la afinidad de coincidencia y la confianza que generan los mensajes  para quien hace de receptor.

3.- La realidad histórica de las relaciones humanas sirven para probar que los afectos nacen  y se desarrollan fuertes en la medida que descansan en la verdad.

4.- No importa que lo que se diga sea o no del agrado de unos y disgusto de otros. Lo que hay que tener en cuenta es que lo que se expone para que sea creído por aquel  a quien va dirigido, sea la expresión de la verdad.

5.- La verdad no es para proporcionar pena o alegría, porque: “Ella es dulce y amarga. Cuando es dulce, perdona; cuando es amarga, cura”.

II.- La verdad e información sincera

6.- La razón por la cual  al comienzo de este escrito me he referido a la verdad, es porque en nuestro país ha hecho acto de presencia el coronavirus, declarado como una  pandemia por la Organización Mundial de la Salud. Es mi creencia que lo que se llama pueblo dominicano merece y debe estar debidamente informado de todo lo que se relaciona con la aludida epidemia.

7.- En el medio social dominicano se sabe cuándo hizo acto de presencia el coronavirus, pero nadie, absolutamente nadie, puede, en honor a la verdad, decir  en qué  momento va a desaparecer. Pura y simplemente, sabemos que la peste llegó, pero no  la ocasión cuando va a desaparecer.

8.-. Las dominicanas y los dominicanos no importa ubicación social, domicilio o edad,  están en la necesidad de saber con seguridad si lograrán salir con vida, si el virus  se aloja en su cuerpo, pero hoy no es factible científicamente informarle al pueblo dominicano la medicina que un médico le aplicará en caso de que llegue a ser afectado por el coronavirus

9.-  La incertidumbre es hoy una realidad en la existencia de cada ser humano tocado por el coronavirus. No es cuestión de permanecer confiado o bajo permanente duda. En un ambiente donde está presente una peste, estar con vida no lo puede certificar ninguna persona con sano juicio.

10.- Los hombres y las mujeres del pueblo, las masas populares se sienten bien cuando se les habla con pura franqueza. Destaparse ante sus conciudadanos es exponerles, sin ningún tipo de encubrimiento, lo que está ocurriendo con el coronavirus. Cuando se dice lo que es cierto no hay que procurar envolturas con juego de informaciones.

11.- Es bueno dejar pasar la luz para que todo lo relacionado con el coronavirus, sea visto con completa claridad, porque la humanidad es la llamada a ser la víctima directa e indirecta. A nivel mundial la pandemia ha creado una  crisis de grandes dimensiones en el orden humanitario, social, económico, financiero y laboral.

12.- Abrirse diciéndole a la sociedad los inconvenientes que está llamada a enfrentar hace posible que ella tome conciencia y haga suyas las soluciones y decisiones oportunas a tomar en cuenta.  Las contrariedades y los obstáculos que traiga el coronavirus, deben ser conocidos por todas y todos sin excepción, porque solamente así podemos encontrar la forma de defendernos.

13.- De los sinsabores hay que saber la forma cómo nos vamos a preparar para recibirlos. Si el coronavirus no tiene correctivos, por lo menos hay que tomar en cuenta las medidas preventivas reiteradas veces  indicadas por las autoridades sanitarias  nacionales siguiendo las pautas trazadas por la Organización Mundial para la Salud.

14.- Para prepararse con antelación hay que disponer de una información oportuna y confiable, porque solamente así es posible saber lo que vamos a utilizar como protección a nuestra salud. Estar avisado con la verdad de lo que va a ocurrir nos acondiciona para organizarnos adecuadamente y tener éxito para protegernos de la pandemia que hoy no tiene medicamento alguno para contrarrestar sus nocivos efectos.

15.- El pueblo dominicano tiene una actitud comprensiva; no está condicionado a la sinrazón. Es poseedor de una amplia capacidad para  entender  las cosas, y su agudeza la deja ver con facilidad. De ahí que su voluntad no es conquistada con cuentos de caminos.

16.- Nuestros compatriotas saben que hoy no hay nada que cure el coronavirus, por lo que deben cuidarse en extremo para que esa epidemia no les dañe su cuerpo y les cause  la muerte. Están en el deber de ser centinelas de su salud y nada más.

17.- Cuidarse del coronavirus es mantenerse alerta para no caer en la imprudencia. Ser meticuloso, muy concienzudo y sumamente limpio; convertirse en demasiado delicado. Ser un quisquilloso con todo lo que toques con tus manos o roce con tu cuerpo.

18.- Los hombres y las mujeres que en su conjunto constituyen lo que es el pueblo dominicano están acompañados de una fina instrucción y no deben ignorar que para salir con vida del coronavirus,  cada quien es dueño de su medicina que se reduce  en higiene y encierro con total distanciamiento.

19.- La coyuntura ha sido propicia para hablarles  con claridad a los integrantes de la sociedad dominicana. Sin esconderles, o tratar de soslayar la verdad de que el coronavirus llegó, está aquí, y no se sabe cuándo ni cómo va a desaparecer. La solución la tiene cada quien en sus manos.

20.- Con argumentaciones sutiles no se consigue convencer ni tranquilizar a los pueblos. Las ambigüedades no clarifican,  mejor siembran confusión. Las evasivas solo sirven para eludir, pero no convencen. No estamos para excusas artificiales; no hay necesidad de valerse de pretextos para tranquilizar y así posponer sufrimientos. No es tiempo de celadas ni palabrería excesiva, ni para estar de verboso escondiendo lo verdadero. En nuestro país los medios de comunicación han sido lo suficientemente claros para que la opinión pública comprenda la peligrosidad de la pandemia conocida como el coronavirus.

 III.- Precisiones a tomar en cuenta

 21.-Cualquier  noticia que se  reciba con respecto al coronavirus, debe ser manejada con la mayor precaución; poner por delante la prudencia a la hora de hacer uso de un mensaje que se reciba, porque sin proponérselo cualquiera cae en propagador de falsedades para generar escándalo o temor.

22.- Lo  que le manda el momento a las  personas físicas es que sean muy observadoras; que cualquier información que reciban la examinen atentamente, y en su cerebro retengan solo aquello que luego de ser analizado, las lleva a la conclusión de que lo que por ella ha sido  leído o escuchado es la pura verdad con respecto del coronavirus.

23.- La pandemia del coronavirus, atacando a tu cuerpo persigue  quitarte la vida, es decir, que tú desaparezcas para siempre de la faz de la tierra convirtiéndote de un ser viviente en un muerto, Con la agravante de que no te ofrece alternativa porque  te impide enfrentarlo con medicamentos. Hasta ahora no se ha descubierto  la vacuna que haga la contraria al daño causado por el coronavirus. Para que la información sirva  como buena es preciso estar libre de trauma psíquico, a los fines de que se decidida con mucha conciencia y ausente de precipitación.

24.- Todo ciudadano o ciudadana debe formarse su propia convicción de la necesidad de hacerle frente al coronavirus, con el fin de preservar su vida. Para llegar al convencimiento de obrar    contra la epidemia que hoy mantiene angustiada a la humanidad, hay que tener la seguridad de su esencia letal, de que puede causar la muerte, que no es nada inofensiva.

25.- Si  hasta ahora la  forma para combatir con éxito la pandemia es utilizando la higiene total y el confinamiento en un espacio físico específico y mantenernos en pleno aislamiento, conviene ejecutar ambos medios de prevención.

26.- Todo aquel que quiera mantenerse firme contra el coronavirus, está en la obligación de hacerse aliado, inclinarse reverentemente a la verdad; a lo que es auténtico, a la exactitud de lo que debemos seguir como  información fidedigna y nada más. Poner a la sociedad al alcance de los lineamientos a seguir es hacer obra de educar y aconsejar en lo cívico y social.

27.- Un pueblo debidamente informado se mantiene al día con las noticias que recibe, y por el correcto análisis  e interpretación que hace de las mismas.  Estar instruido y ser un versado de lo que a diario ocurre en el país y en el extranjero, es demostración de estar experimentado en el orden noticioso, algo muy importante en estos tiempos que se hacen distintos manejos informativos  con el tema del coronavirus.

28.- A la hora de  tomar una resolución partiendo de lo que ha leído o escuchado, usted debe pensar con cabeza fría  para no ser víctima de la locuacidad de un vagabundo y la verborrea  de un fantoche que difunden avisos haciendo función de desorientadores profesionales.

29.- El parlanchín abunda en los momentos que aparecen cosas que crean pánico en la sociedad porque su misión es la de desasociar. Los períodos de pánico son adecuados para los insignificantes salir  a difundir malas noticias sembrando la incertidumbre en el seno de la sociedad. Para contrarrestar los infundios y las noticias sucias deben hablar los sinceros portanuevas.

30.- En esta época de desarrollo de la tecnología y de la internacionalización de la comunicación, resulta de gran importancia para enriquecer el conocimiento, proceder a establecer  la comparación de lo que ocurre en tu país y en otros con respecto a la forma de enfrentar una enfermedad que contagia con efectos iguales a los seres humanos, como es el caso  de coronavirus.

31.- Las informaciones que a diario nos llegan  con relación a cómo enfrentar el coronavirus nos señalan que higiene y confinamiento evitan el padecimiento causado por el coronavirus. El bajo número de afectados por contaminación es común en todos aquellos países donde se utiliza el confinamiento y se evitan  los movimientos y contactos sociales como medio de defensa contra la pandemia.

 IV.- Mi internamiento

32.- Hago la aclaración  de que este escrito lo he terminado de elaborar en un centro hospitalario donde me encuentro interno desde el pasado jueves 2 de marzo del año en curso. Una vez sea dado de alta explicaré el motivo por el cual me encuentro bajo cuidado médico.

 

Por: Ramón Antonio Veras

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