EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- La devastadora tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set de Santo Domingo, donde el colapso del techo durante una presentación en vivo provocó la muerte de más de 200 personas y dejó a un centenar de heridos, ha generado una profunda reflexión en el mundo del espectáculo sobre la seguridad en eventos masivos.
En medio de las múltiples reacciones de figuras nacionales e internacionales, muchos han recordado una reciente decisión tomada por la artista colombiana Shakira, quien canceló su concierto en muchos países latinos alegando preocupaciones por la seguridad del recinto. Lo que en su momento generó polémica y críticas en redes sociales, hoy es visto bajo una nueva luz.
El gesto preventivo de Shakira ha sido citado por usuarios y especialistas como un acto de responsabilidad y conciencia, especialmente en un momento en que se debate la importancia de revisar protocolos estructurales, logísticos y técnicos en lugares de entretenimiento.
La comparación con lo ocurrido en el Jet Set no busca culpables, pero sí llama la atención sobre lo imprescindible que es priorizar la vida del público, artistas y personal de trabajo.
Este lamentable suceso ha expuesto fallas que podrían haberse evitado, y al mismo tiempo, ha dejado claro que la prevención no es exageración, sino previsión.
La industria del entretenimiento internacional podría verse impactada por una revisión más rigurosa de normas de seguridad, impulsada no solo por las autoridades, sino también por decisiones conscientes de los propios artistas, como el caso de Shakira.




