RESUMEN
Un colapso que no debió ocurrir
El 8 de abril de 2025, el techo de la emblemática discoteca Jet Set se desplomó en pleno Santo Domingo, cobrando la vida de más de 230 personas e hiriendo a centenares. Fue un suceso sin precedentes: un espacio diseñado para el esparcimiento convertidos en ruinas. La magnitud del desastre obliga a preguntarnos cómo pudo fallar una estructura en uso activo y bajo supervisión oficial.
¿Falla estructural o falla sistémica?
La ingeniería moderna exige redundancia estructural: soportes secundarios que evitan un colapso total si una parte cede. En Jet Set, sin embargo, todo indica que confluyeron:
- Sobrecarga: Equipos pesados (aires acondicionados industriales, generadores) añadidos tras la construcción original.
- Daños previos: Un incendio por rayo en 2023 pudo haber debilitado el concreto y el acero de refuerzo.
- Mantenimiento deficiente: Falta de inspecciones rigurosas y de reparaciones adecuadas.
Más allá de un error de cálculo, parece haber existido una cadena de negligencias —técnicas, administrativas y quizá hasta corruptas— que permitieron el deterioro acelerado de la estructura.
Responsabilidad legal del establecimiento
El Código Civil Dominicano establece que quien causa daño a otro por su culpa debe repararlo. Los dueños de Jet Set están, por tanto, expuestos a responsabilidad civil por las muertes y lesiones. Si se comprueba negligencia grave, podrían incluso enfrentar cargos penales.
Pero la posible lista de responsables no se agota en los propietarios. Contratistas, ingenieros, personal de mantenimiento e, incluso, funcionarios que autorizaron permisos y aprobaciones de obra, podrían responder por su parte en esta tragedia.
El rol del Gobierno: Prueba de liderazgo o de impunidad
La forma en que el Estado aborde esta catástrofe marcará un antes y un después en la confianza ciudadana:
- Investigación rigurosa y transparente: Revelar resultados claros, sin entorpecer ni sesgar datos.
- Rendición de cuentas: Llevar ante la justicia a todos los involucrados, sin distinción de estatus o influencias.
- Reforma institucional: Fortalecer inspecciones, control de calidad y sanciones para evitar que algo así se repita.
Una respuesta insuficiente socavaría la credibilidad de las instituciones y la percepción internacional de la República Dominicana como destino seguro para el turismo y la inversión.
Justicia como punto de partida
Ni el mejor informe forense ni la mayor compensación económica devolverán las vidas arrebatadas. Pero, al honrar la memoria de las víctimas con reformas reales, sanciones ejemplares y un compromiso renovado con la seguridad, el país puede surgir más fuerte.
La tragedia de Jet Set debe convertirse en el catalizador de un cambio: ciudades más seguras, normativas más rigurosas y un Estado decidido a proteger a sus ciudadanos. Solo así, las cenizas de esta catástrofe podrán alumbrar el camino hacia un futuro en el que la palabra “impunidad” deje de ser parte de nuestro vocabulario.
Por Braulio A Rojas
