La tendencia del turismo de naturaleza en áreas protegidas diversifica oferta turística RD

Por admin Jueves 27 de Abril, 2017

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- RepúblicaDominicana como destino turístico fue ganando terreno en el mapa mundial apartir del 1940, pero es el 1968 uno de los años más importantes para elsector, pues allí se creó la legislación que declara de interésnacional el desarrollo turístico.

Luego de varias décadas deesfuerzo público y privado, desaciertos y aciertos, son visibles los resultadospositivos; desde entonces el turismo se ha convertido en la principal fuente deingresos de la economía dominicana, y muestra de esto es que el 2016 cerró conuna contribución de un 16% al Producto Interno Bruto (PIB) de manera directa einducida.

Lo anterior lo resaltan los datosemitidos por Asociación de Hoteles y el Ministerio de Turismo de RepúblicaDominicana, los cuales son refrendados por la Organización Mundial de Turismo yFondo Monetario Internacional cuando revelan que Quisqueya es uno de los paísescon mayor porcentaje del PIB prevenientes del sector.

Desde entonces el turismo en la islahabía estado enfocado en destinos de sol y playa, pero de forma paulatina, talcomo ha pasado a nivel mundial, el número de visitantes orientados a lanaturaleza ha ido en aumento, desarrollándose de este modo, el turismo en áreasprotegidas o conocido popularmente como ecoturismo y que según la SociedadInternacional de Ecoturismo (TIES), a partir de los años 1990 ha mantenido uncrecimiento ininterrumpido de 20% al 34% anual.

Datos a destacar

Según los últimos datos emitidospor el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, las áreas protegidasdel país registraron 6.7 millones de visitas en los últimos tres años.

Las escapadas turísticasalternativas, basadas en el turismo de naturaleza, están diversificando laoferta turística dominicana, con 128 áreas protegidas que abarcan más delequivalente al 25% del territorio nacional.

Entre ellas se enlistan reservascientíficas, parques nacionales, monumentos naturales, refugios de vidasilvestre, vías panorámicas, santuarios de mamíferos, santuarios marinos,reservas biológicas, áreas nacionales de recreo y corredores ecológicos.

A estos detalles se le agrega queRepública Dominicana es también el país con la más alta biodiversidad de lasAntillas, ocupa el tercer lugar en biodiversidad por área, si se lo compara conlas islas de la región. Posee el punto más bajo, el Lago Enriquillo, y el másalto, el Pico Duarte de las Antillas.

Otras particularidades de la islaque generan especial interés para el turismo de naturaleza, incluyen lapresencia de tres cadenas montañosas que atraviesan la isla, generando una altadiversidad geomorfológica y paisajística, donde se puede encontrar vegetaciónde los Andes (en Valle Nuevo), una de las cascadas más altas del Caribe (AguaBlanca de Constanza con 83 metros de alto), arte rupestre en cuevas (ParqueNacional Cotubanama, anteriormente conocido como Parque Nacional del Este y el deLos Haitises). El Banco de la Plata y la Navidad es punto del Caribe donde sepresencia el más alto nivel de avistamiento de ballenas.

Las actividades asociadas con laexperiencia en ambientes naturales se vuelven cada vez más populares, acamparen un parque nacional o una reserva científica, detenerse en el pico de unamontaña simplemente para ver el amanecer o un atardecer, escuchar el sonido delas aves, respirar aire puro y darse un chapuzón en la playa, los saltos,cascadas y ríos se ha convertido en una aventura única.

Áreas protegidas recomendadas

Las visitas que más he disfrutadoen los últimos meses y que recomiendo una y otra vez son: Los Haitises, ValleNuevo, Jaragua, Lago Enriquillo, Saltos de Damajagua, Salto de Jimenoa, Saltode Socoa, Santuario Marino Banco de Plata y la Navidad, el Morro Monte Cristi ySalto El Limón, que a propósito es uno de los mayores ejemplos de la crecientedemanda y durante el año 2016 recibió 55,000.00 visitantes.

Oportunidades

1- Incremento económico: Elturismo de naturaleza es una brecha para inducir al desarrollo sustentable, esuna oportunidad para generar ingresos a las comunidades ubicadas alrededor delas áreas protegidas, un ejemplo fantástico son los casos de Noruega, Colombia,Brasil, Costa Rica y Perú.

2- Sensibilización: Al incentivarlas visitas a las áreas protegidas, se puede aprovechar y educar sobre el usosostenible de los recursos naturales a través de arduas campañas que animen alos turistas a disfrutarlos sin comprometer las generaciones futuras.

Desafíos

El turismo en masa es laprincipal amenaza en la degradación de los recursos naturales y lamentablementeel manejo de los impactos del turismo en estos lugares ha sido incipienteporque no cuentan con un sistema de gestión de visitantes apropiado, ni conrecursos suficientes para monitorear los impactos causados por la actividadturística con mecanismos que permitan implementar medidas correctivas.

Actualmente más del 90% de lasáreas protegidas no cuentan con un plan de manejo o están desactualizados y lasque tienen, no pueden implementarlo a cabalidad por falta de recursos y lanecesidad de incorporar los planes operativos anuales en el presupuestosectorial del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

El Ministerio de Medio Ambiente,como organismo rector de la preservación de las áreas protegidas, tiene laresponsabilidad de elaborar y ejecutar planes de manejo y gestión, con la participación de diversos sectores, enespecial con el Ministerio de Turismo.

Con medidas de manejo y monitoreoadecuados, el impacto negativo sobre losrecursos naturales puede ser minimizado y establecer los límites de cambiosaceptables, siempre tratando de lograr que no se modifique, ni ponga en riesgo.

Cada ciudadano tiene laoportunidad de visitar estas áreas y es responsable de contribuir en supreservación, haciendo un uso sostenible de los recursos. “Trata de dejarlasigual o mejor que como las encontraste, no peor”.

Agradecemos a quienescolaboraron en la redacción de estereportaje: Yolanda León, presidenta del Grupo Jaragua; Francisco Arnemann, directorejecutivo ProNatura; Salvador Alcalá, propietario de Rancho Parada la ManzanaSalto del Limón, Jonathan Delance, coordinador Proyecto Biodiversidad Costera yTurismo; Omar Shamir Reynoso, biólogo marino.

Por Miosotis Batista (Especial para El Nuevo Diario)

Fotos: William Reyes