EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- “Admiro todo lo que tú haces por la gente, eso es muy importante”, valoró Julia Javier, reconocida artista cristiana sobre la producción y realización de calidad, solidaria y en valores que gerencia Iván Ruiz desde El Show del Mediodía, su gran proyecto, La Telerealidad por el canal 9 Color Visión.
Javier, conocida como la “Dama de la Canción”, es una servidora de Dios, quien ha dedicado 55 años de su vida a la predica de la doctrina evangélica, luego de darle la espalda a las tentaciones y banalidades de la vida secular, quien a sus diez años salió de su natal provincia esteña El Seibo, Las Cuchillas; tras la búsqueda de trillar su camino, con superación y oportunidades que luego sería un legado para los suyos.
En un encuentro este jueves con Ruiz, de una manera humilde, amigable y jocosa recorrió los estilos y las autenticidades de los telepanelistas y para sorpresa de todos sonrió con la coletilla de Julio Clemente, “hay un lío, hay un lío, hay un lío…”, para dar evidencia de su dulzura y el nivel de conexión y respeto con el entretenimiento del mundo.
Doña Julia ha calado en el gusto de los cristianos y de los no creyentes, pues a sus 90 años se mantiene creando y una muestra son sus 12 producciones discográficas y un libro titulado “Historia Bella”, “los jóvenes me quedan corto a mí, tuve un accidente y se rompió mi cadera, y tengo una condición y varias hernias en la columna, por eso ando con mi andador”.
En la acostumbrada dinámica de La Telerealidad se le hizo un reconocimiento a su trayectoria de puño, letra y voz de la locutora Handry Santana, con el cual se evidenció que es un referente para iglesia, la sociedad y las siguientes generaciones, donde narraba que sus canciones surgieron entre lágrimas y victorias, cicatrices y fueron convertidas en versos, desde la orfandad, hambre, incertidumbre y soledad.
Sin sospechar que había nacido para cantar al altísimo y como propósito difundir la palabra sagrada y llevar un bálsamo en medio de las tormentas y pruebas humanas, esa misma cantante de clubes nocturnos quien a su mayoría de edad (18 años) se estrenaba en el canto y el baile, sin embargo, su arte para la multitud nunca pudo llenar el vacío en su alma.
Con una invitación a participar en una campaña evangelística todo el panorama cambió, para abrazar un nuevo espectáculo, el ministerio de la adoración, después de seis décadas ha erigido una familia y un legado religioso que mediante de su música y su tema emblemático “Historia Bella”, una bandera que le aportó un sello identitario que millones de creyentes entonan con fe.
Concerniente a su longevidad y lo revitalizada que se mantiene confesó que a diario habla y sabe que es Dios quien le da salud y la mantiene rozagante, “yo doy conciertos con esta edad, donde canto 20 canciones con mi voz buena y tengo una mente de computadora. De memoria me sé más de cien teléfonos”.
Pudo descubrir su talento para el canto porque desde que empezó a hablar ella cantaba, “eso viene de Dios. Siempre tengo el mismo consejo para los cantantes y es lo que me ha ayudado, es la humildad, nada encopetada, con buen testimonio …”. Aparte pudo experimentar su paso por la radio con su programa cristiano para llevar el mensaje que Dios le ha encomendado”.
Ezequiel Molina
El pastor Molina dijo conocer a doña Julia hace 50 años y valoró que esté cerca de cumplir un siglo al servicio de Dios, “siempre una mujer fiel y en el gusto del pueblo dominicano”.
El religioso expresó que la Dama de la Canción ha participado en varias Batalla de la Fe y concurre a los servicios cristianos con frecuencia de su congregación.
Es considerada un ícono en el evangelio en el país y es respetada por todos los dominicanos y en su terruño El Seibo.




