RESUMEN
“Irán, su expansión y apoyo a los grupos extremistas: Hezbolá, Hutí, Hamás y la Milicia en Irak, según expertos en geopolítica, representan una amenaza latente para el Medio Oriente y gran parte del mundo”.
Irán definitivamente es un país exótico y peligroso, cuando escudriñamos en la historia nos encontramos con algunas características interesantes y peculiares de este país, por ejemplo este no es un país árabe, sino de origen Persa, con una mayoría Chiísta, diferente por completo a sus vecinos que sí son árabe y Sunita.
Otra característica que diferencia a Irán del mundo Árabe es que estos no hablan el mismo idioma, sino (Farsi), complicado cuando el mundo musulmán está compuesto en más de 85% por (Sunita), o sea, este es un país Persa rodeado de países árabe y es un país Chiísta rodeado de Sunita.
Irán es considerado una amenaza creciente para la estabilidad en el Medio Oriente y esto por varios elementos clave entre los que encontramos por ejemplo; este poderoso país para lograr expandir su influencia y poder hacia los vecinos más cercanos del mundo Árabe, a través del tiempo a logrando ampliar y financiar apoyo a grupos extremistas entre los que se encuentran Hezbolá en el Líbano, un movimiento político militar Chiísta, considerado muy peligro, Milicias en Irak, un grupo armado y por último que ha impactado la vida de los Iraquíes, el Movimiento Hutí en Yemen, considerado uno de los más sangrientos en ese país y por último grupo Hamás (Movimiento de Resistencia Islámica palestino), a este grupo extremadamente radical.
Esta línea de influencia hacia esos grupos, convierten al régimen de Irán en uno de los más peligrosos del planeta, la influencia de Irán en el Medio Oriente se ha convertido en uno de los temas más de discusión para todos los demás gobernantes del mundo árabe, incluyendo Europa, América, África y Asía.
Ahora es preciso definir claramente la diferencia entre los Sunitas y los Chiístas, en cuanto a los primeros tienen la concepción de que los líderes deberían ser elegidos entre los compañeros del profeta en tanto los segundos afirman que el liderazgo debe quedarse dentro de la propia familia.
1979 fue una fecha clave para analizar el fenómeno Irán en el mundo, una Revolución Islámica que se ha convertido en un proyecto político que incluso ha superado lo ideológico, su poder e influencia hacia grupos extremos ha generado conflictos que amenazan la estabilidad de toda la región árabe y el mundo.
Ahora debemos desglosar por ejemplo que en Irak, diversas milicias Chiitas respaldadas por Teherán se han convertido en dolor de cabeza para ese gobierno, estos grupos no solo desestabilizan al no país, sino que también su accionar sobrepasa la frontera de los países vecinos.
Lo mismo ocurre en Líbano, donde el grupo altamente peligroso como Hezbolá, es financiado por el régimen de Irán, proporcionado un poder incalculable para estos grupos terroristas que altera incluso la vida nacional libanesa.
Pero no olvidemos lo que han hecho en Yemen, en donde el Movimiento Hutí, altamente peligroso, rebelde, el mismo cuenta con el apoyo económico y militar del régimen iraní.
A todo esto debemos sumarle el apoyo de parte de Irán al grupo Hamás (Movimiento de Resistencia Islámica palestino), a este grupo extremadamente radical, el estado iraní los ayuda no solo con dinero, además le proporciona armas, entrenamiento militar y apoyo político.
En fin, Irán es un país que desde el año 1979 ha cambiado la realidad geopolítica en un territorio eminentemente poblado por Árabes.
Este exótico país ha influenciado tanto a estos grupos radicales y peligros para la estabilidad árabe que todos los vecinos coinciden en que el propósito fundamental de Irán es consolidar un corredor de influencia sobre estos movimientos y rebelde con el propósito de tener control en las decisiones políticas de estos países.
Irán con una dimensión ideológica y sectaria sin precedente en la región, desde su llegada al poder ha promovido una agenda política inspirada en su modelo de república islámica Chiíta, situación que ha generado preocupación en la mayoría de los países árabe, de una gran mayoría Sunita, los cuales ven al régimen Iraní con la firme intención de expandir su influencia religiosa y política en sociedades donde históricamente han predominado otras corrientes del islam.
Pero claro es imposible terminar está reflexión sin hacer referencia a la mayor preocupación no solo sé esos países árabes sino también del Occidente e Israel, su desarrollo y expansión de su programa nuclear, una situación que ha prendido las alarmas internacionales y fuertes tensiones diplomáticas.
Es natural y lógico ante un gobierno que apoya a grupos extremistas y considerados peligros para el mundo y especialmente para el mundo árabe y Medio debido a su alcance y capacidad nuclear considerada por experto en geopolítica desmedida y ambiciosa.
Los árabes entienden que detener a Irán en este momento es primordial ya que su capacidad de influencia sobre grupos armados sumada a la peligrosa capacidad de almacenar armas nucleares representaría un cambio significativo en el equilibrio de poder en el Medio Oriente.
Sin embargo, el desafío con relación a Irán no es únicamente militar o político. También es una cuestión de equilibrio regional, soberanía nacional y estabilidad interna en los países árabes.
La creciente y constante rivalidad entre Irán y los países Árabes ha contribuido a prolongar conflictos, divisiones sectarias y debilitar instituciones estatales en varios países árabe.
Ante esta realidad hay muchos analistas y expertos que consideran que el mundo árabe enfrenta el desafío de fortalecer su cooperación política y estratégica para preservar la estabilidad regional.
En definitiva, el papel de Irán en la región es peligrosa y desestabilizadora, pero además preocupante para los Árabes y Medio Oriente, la clave de estos países debe estar centrada en luchar por un equilibrio entre la defensa de sus soberanías, la estabilidad regional y la búsqueda de soluciones diplomáticas que eviten un Irán con la capacidad de continuar influyendo en sus vecinos.
