RESUMEN
La transformación de los partidos políticos mejorara la estructura ocupacional de los jóvenes y niños, entre ellas las mujeres, desarrollara las condiciones socioeconómicas de las clases medias y los trabajadores y aumentara considerablemente el número de ciudadanos con alta cualificación laboral.
El incremento de la participación y de la inversión local no parece ser, por sí mismo, un factor causal importante en la eliminacion del populismo y la degradación de la democracia representativa, mientras, al menos se construyen nuevas mayorías calificadas. No obstante, el proceso de transición histórica hacia una sociedad de ciudadanos y una economía local circular se caracterizará por el deterioro extendido de las mercados en areas de alta concentracion dadas las nuevas condiciones de vida de los desempleados y la mejora gradual de la clase trabajadora. Este deterioro del mercado de concentracion adquirirá formas diferentes en contextos sociales distintos.
El ascenso de las clases medias a nuevos niveles de vida impactara estructuralmente en la democracia debido al ascenso de los salarios reales. El sub empleo pasara a ser formal y la segmentación escalonada de la estratificación de los trabajadores ira hacia los niveles de las clases medias.
Con la democratización de los partidos políticos se desarrollará una nueva condición histórica de formalización puesto que la desigualdad creciente e inestabilidad laboral incorporará una marginación creciente de las economías estancadas y sub desarrolladas. Hemos venido sosteniendo, con anterioridad, que estas tendencias no provienen de la lógica estructural del pensamiento tradicional de las elites nacionales, sino que son el resultado de la reestructuración actual que sufre la relación global entre el capital y el trabajo , ayudada por las poderosas herramientas que proporcionan las nuevas tecnologías de la información, que podrían proporcionar, de forma simultanea, una mayor productividad, mejores niveles de vida, conectividad, acceso a nuevos mercados, vida y empleos dignos.
Una vez que se vayan aplicando ciertas elecciones partidarias, tecnológicas, cuyas trayectorias al día de hoy están encerradas en la nueva sociedad abierta del capitalismo de la información, este fenómeno de socializacion, podría convertirse, al mismo tiempo, sin la necesidad tecnológica, en una sociedad dual. Las opiniones alternativas que prevalecen en el sistema político de elites, la sociedad civil pro EU y los círculos neo liberales de oposición, las tendencias observadas de aumento del desempleo, el sub empleo, la pobreza y la polarización social del uní partidismo son en general el resultado de un desajuste de cualificación, empeorado por la falta de flexibilidad de los mercados laborales. Según estas opiniones, mientras que la estructura ocupacional reproduce 1 millón de ni nis las cualificaciones requeridas para los puestos de trabajo informacionales, la mano de obra local no está a la altura de las nuevas tareas ya sea debido a la baja calidad del sistema educativo o a que el sistema de seguridad social resulta inadecuado para proporcionar la nueva formación necesaria en la estructura ocupacional emergente.
Pese al aparente consenso oligárquico sobre el argumento de que existe un desajuste de cualificación en la oferta, por ejemplo, los datos macro económicos que lo apoyan son extremadamente escasos, sobre todo en lo referente a que una mejora en la educación y una formación mayor y mejor podrian resolver el problema del desempleo manifiesto en las calles y semáforos de Santo Domingo, sostenemos que resultara mucho más convincente que una educación mejor y de mayor formación podría contribuir a largo plazo a elevar la productividad y las tasas de crecimiento económico.
Las consecuencias directas de esta reestructuración del sistema de partidos es que en las próximas décadas se celebraran elecciones internas para elegir y ser elegido dado que la renta familiar se disparara a un punto tal que las condiciones de vida continuaran mejorando pese a la concentración del crecimiento económico neo liberal. De todos modos, el patrón de conducta dominante parece establecer que, en las sociedades humanas, el consumo de medios de comunicación es la segunda categoría mayor de actividad después del trabajo, y, sin duda, la actividad predominante en la casa.
Una cosa sí sabemos : no existe una cultura de masas determinada o definida en su especificidad, en el sentido imaginado por los críticos apocalípticos de las comunidades de masas, porque este modelo economico de alta concentracion compite asimismo con otros modelos dentro del mismo y porque los vestigios históricos de las antiguas recesiones, la cultura de lucha de clases, los aspectos de la cultura ilustrada transmitidos de generación en generación, mediante la educación laica transformaran la vida del hombre común. Aunque a los historiadores y los investigadores empíricos del siglo 21 , a los analistas de los partidos políticos y a los hacedores de opinion publica de los medios de comunicación les parezca de sentido común esta afirmación, si se toma en serio como yo lo hago, socava de forma decisiva un aspecto fundamental de la teoría social critica.
Es una ironía que sean precisamente aquellos pensadores de pos guerra, quienes suelen considerar a la gente como receptáculos pasivos de manipulación ideológica, quienes precisamente sean quienes vivan descartando de hecho las nociones de la existencia de movimientos sociales transformadores de costumbres y porta voces del cambio social, excepto cuando se trata de acontecimientos excepcionales y singulares generados fuera del alcance del sistema social actual. No hay forma de que este sistema de partidos no cambie. Si no cambian, desaparecerán.
Por Juan Carlos Espinal
