ENVÍA TUS DENUNCIAS 829-917-7231 / 809-866-3480
10 de marzo 2026
logo
4 min de lectura Cumbre

La sierra y el valle de Neyba, sus ríos. Las Marías 1 de 2

La naturaleza siempre es pródiga con determinados lugares terrenales, compartiendo con ellos parte de sus bellezas propias, y Neyba es uno de los elegidos. Neyba ha sido dotada por la mano de Dios de grandes bellezas naturales, basta una simple mirada a su geografía para comprobarlo. A pesar de las áridas tierras (bellas en sí […]

Compartir:

RESUMEN

Analizando noticia... por favor espera.

La naturaleza siempre es pródiga con determinados lugares terrenales, compartiendo con ellos parte de sus bellezas propias, y Neyba es uno de los elegidos. Neyba ha sido dotada por la mano de Dios de grandes bellezas naturales, basta una simple mirada a su geografía para comprobarlo.

A pesar de las áridas tierras (bellas en sí mismas), posee, también, diversas áreas atractivas en las que las manos del hombre no han tenido participación alguna.

Los singulares contrastes de su orografía llaman la atención hasta al menos emotivo, e inducen a la distracción y deleite mental, al tiempo de despertar una sana curiosidad sobre los paisajes que se han formado y se mantienen, al margen de las periódicas inclemencias del tiempo, propias de la región.

A pesar de las aguas del Yaque del Sur o río Neyba, grandes extensiones de tierra permanecen ociosas por falta de agua, no obstante las grandes necesidades de agricultores y ganaderos de la zona que carecen del preciado liquido para irrigar sus tierras, hecho y circunstancias que se han convertido en una de las causas de nuestro lento desarrollo y de la alta tasa de pobreza que afecta la comunidad.

Hoy día, aún sufrimos de la falta de agua y de la profunda sequía de nuestras tierras, hecho que gravita y afecta en forma negativa nuestra producción en sentido general.

La sierra deNeyba

La sierra de Neyba ocupa parte de las provincias Elías Piña, San Juan y Bahoruco. Su extensión en territorio dominicano es de aproximadamente 100 kilómetros. Está limitada al norte por el valle de San Juan; al este el valle del río Yaque del Sur y el valle de Neyba hacia el sur. Se compone por dos cadenas montañosas: una septentrional y otra al sur que es la prolongación. Las dos cadenas están separadas por un valle que se extiende desde Hondo Valle hasta Vallejuelo; el monte Neyba, con 2,279 metros, es su mayor altura, este se localiza en el mismo punto de división de las provincias Independencia, Bahoruco, San Rafael y San Juan.

Tiene pocas corrientes fluviales de caudal permanente; la gran mayoría de las aguas corre subterráneamente, brotando en forma de grandes manantiales, como por ejemplo Las Barías, en La Descubierta; Las Marías, en Neyba y La Furnia, en Clavellinas. El manantial Los Borbollones brota en la misma orilla del Lago Enriquillo. Muchas cañadas bajan hacia el valle de Neyba; entre estas están los arroyos Penitente y Yerba Buena y los ríos Guayabal, Barrero, Manguito, Panzo y Majagual.

La sierra es parte de diferentes cuencas hidrográficas. Por ejemplo, por el lado sur nos encontramos con la cuenca del Lago Enriquillo; la vertiente norte, en su parte occidental, pertenece a la del río Macasía que drena hacia el río Artibonito; la parte oriental de la vertiente norte drena hacia el río San Juan y este a su vez al río Yaque del Sur.

Los ríos que se deslizan por la vertiente norte, son en su mayoría de caudal permanente, entre estos podemos citar los afluentes del río Macasía. En la parte oeste se encuentran los ríos Caño, Sonador y Vallejuelo; en la vertiente este se encuentra el río Vallejuelo que desemboca en el río San Juan.

Regularmente los ríos de la vertiente sur solamente llevan agua durante las épocas de lluvias, con excepción del Panzo y el Manguito, que llevan agua en la parte alta pero que en las partes bajas el caudal parece seco. Otros ríos de esta zona son Guayabal y Barrero.

La Sierra de Neyba ha estado afectada por la deforestación, principalmente para la quema de carbón, un problema por el que el Estado dominicano debe seguir trabajando para evitar que sigan depredando las grandes extensiones de bosque que aún permanecen en nuestro suelo. De esta sierra solo quedan en estado más o menos virgen los bosques nublados del firme de la sierra y los bosques semisecos en el suroeste de la misma.

La sierra de Neyba posee una vegetación que fluctúa entre el bosque seco a bosque húmedo, tiene pluviometría media anual de 970 mm. Entre los cultivos que podemos encontrar en esta zona tenemos el café, el maíz, habichuelas, maní, y frutos menores; además podemos encontrar pequeños propietarios de algún ganado.

El valle de Neyba,

Es una extensa depresión bordeada por antiguas terrazas marinas que constituyen verdaderas playas a lo largo del límite meridional de la Sierra de Neyba. Su centro lo constituye el lago Enriquillo.

Colocado a los pies de la Sierra de Neyba, el valle es mayormente árido con una pluviometría baja, calculada a menos de 700 milímetros de lluvia anuales. No obstante la sequedad del paisaje, en esta zona hay varias poblaciones, como Neyba, Duvergé, Jimaní, La Descubierta, entre otras.

Estas poblaciones están fundadas casi todas en lugares de tierras fértiles En la parte este del valle, zona bañada por el río Yaque del Sur, es donde está la mayor riqueza agrícola. Aquí encontramos las grandes plantaciones de caña de azúcar y los platanares de Vicente Noble y Tamayo.

La riqueza de los suelos ha permitido el desarrollo de ciudades y poblaciones como Barahona, Vicente Noble, Cabral, Tamayo, El Peñón y otras.

Por Dr. Ariel Acosta Cuevas