La salvación de los dominicanos

Por El Nuevo Diario martes 22 de octubre, 2019

Mientras los hospitales no tienen medicina, los jóvenes no tienen empleos, el precio de los alimentos sube, crece el déficit comercial del país, se encarece la vida, los empleos de los ciudadanos sencillos son desplazados por los extranjeros, la miseria crece, ningún político del presente presenta soluciones concretas a estos problemas.

Todo se ha convertido en un circo, donde los principales actores están enfocados en controlar los 900 mil millones del presupuesto nacional, y en sazonar chismes de patio con lo que se entretienen, y lo peor es que convierten al ciudadano que sufre, en público de su circo; al punto que olvidan que esos actores son los responsables de sus angustias.

Los del gobierno, por no resolver nada, todo lo contrario, todos los problemas se agravan. Los de la oposición por ser incapaces de presentar propuestas de soluciones, y convocar a la población a presionar para que estas sean ejecutadas.

Parece un drama griego, donde un pueblo es empujado a su desgracia; por líderes que los llevan al matadero prometiendo les salvarlos. Con la complicidad de sectores empresariales poderosos que lo único que les interesa es hacer negocios con el Estado y apropiarse de sus bienes públicos. Y una prensa cómplice, porque es propiedad de esos sectores económicos.

Pero el papel más trágico e indigno le toca a los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas, que con las armas de la patria al cinto, sufriendo en carne propia, porque son empujados hacia la miseria, son testigo obligados y pasivos por cobardía, de ver como su patria es destruida, endeudada, saturada de haitianos y sus bosques destruidos y ellos indiferentes.

Dan pena, aunque más excusables, son los miles de ciudadanos que por hambre, ignorancia e incapacidad reflexiva los vemos aplaudiendo y siguiendo a quienes le roban su presente, y destruyen su futuro. Porque, si se roban el presente, con que construiremos el futuro?

Esto no es ningún teatro, ni ningún circo. Es la Republica Dominicana; donde más de 11 millones de dominicanos sufren y trabajan. Donde un grupito se ha llegado a creer que esto es un relajo. Y que es una hacienda para ser asaltada.

Hemos llegado a un punto, que muchos, en su delirio han llegado a creer que la presidencia de la Republica es una herencia. O un asunto de turno donde se hace fila. Cuando somos una nación con 100 años de atraso, con millones de jóvenes que requieren de oportunidades, y es una sociedad que quedó atrapada entre la revolución agrícola y los servicios; y tenemos que dar el salto para convertirnos en una sociedad tecnológica del siglo XXI.

Pero habrá patria. Y los traidores del presente, los que ejecutan y los cómplices; sufrirán las consecuencias de sus perversos actos, contra el sacrificio que ha representado tanta sangre derramada para construir esta nación.

Ya lo dijo Duarte; mientras no se escarmienten a los traidores como se debe, los buenos y verdaderos dominicanos, seguirán siendo víctimas de sus maquinaciones.

Por eso es decidido mantenerme fuera del juego y la música que los partidos tradicionales tocan. A pesar de sufrir el pesimismo y la inconsciencia de la mayoría que prefiere sumarse a las filas que van al matadero, porque creen que lo importante es buscársela. Habrá patria, este calvario del presente terminará, porque lo único permanente es el cambio.

¿Cuándo? Cuando la mayoría lo comprenda y deje de estar haciéndole coro a los mismos que los atracan desde el Estado.

*El autor preside el Movimiento Patriótico Quisqueya Potencia.

AUTOR: MILTON OLIVO

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