RESUMEN
Mijaíl Gorbachov fue el octavo y último líder de la Unión Soviética, Gorbachov un incomprendido en su tierra, pero admirado en occidente. Un político que se le adelantó al tiempo y en el momento que le tocó jugar no entendió el espacio en que se encontraba. Las buenas intenciones que tuvo para reformar la URSS, no fueron más que catalizadores que aceleraron la caída de La Unión Soviética, por lo que es bastante criticado en Rusia. Todo terminó de una manera estrepitosa, finalizó la guerra fría y se precipitó la disolución de la URSS.
En tal sentido, las medidas que tomó Gorbachov fueron buenas, pero las tomó en el tiempo y en el lugar no indicado. La URSS no estaba preparada para las reformas que se tomaron para esa fecha y tampoco sus ciudadanos estaban listos para tanta libertad. Por un lado con la Perestroika, se buscaba reestructurar el estancado sistema soviético introduciendo elementos de mercado, descentralización y mayor democracia para modernizar el socialismo y evitar su colapso; sin embargo estas reformas económicas contribuyeron a la caída del sistema comunista y la posterior ruptura de la Unión. Por su parte, Gorbachov con la Glasnost buscaba reducir la censura, permitir la libertad de expresión, fomentar el debate público sobre problemas sociales y exponer la corrupción gubernamental, algo que contribuyó a la pérdida de confianza en el Partido Comunista.
Del mismo modo, Delcy Rodríguez, actual Presidenta de Venezuela parece que estaría en la disposición de convertirse en la Gorbachov de la República Bolivariana de Venezuela, tal vez no por deseo propio pero sí por una exigencia de los Estados Unidos, país que extrajo a Nicolás Maduro y lo mantiene preso en una cárcel de Nueva York. Recientemente, Delcy anunció una ley de amnistía general que podría beneficiar a cientos de presos políticos; también comenzó a desbloquear las relaciones con los Estados Unidos y demás países como la República Dominicana.
Veremos cómo termina el mandato de Delcy Rodríguez, quien parecería la Gorbachov bolivariana…
Por: Pedro René.
