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16 de febrero 2026
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La patria, está siendo golpeada

“La patria no es más que un pedazo de suelo defendido”, pero más que eso, la patria somos nosotros mismos, nuestra identidad, nuestro valor humano, lo que representamos, ese motivo por el cual salimos a las calles junto con el sol en busca de mantenerla viva, porque es nuestro deber de ciudadano mantenerla fortalecida mediante […]

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RESUMEN

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“La patria no es más que un pedazo de suelo defendido”, pero más que eso, la patria somos nosotros mismos, nuestra identidad, nuestro valor humano, lo que representamos, ese motivo por el cual salimos a las calles junto con el sol en busca de mantenerla viva, porque es nuestro deber de ciudadano mantenerla fortalecida mediante la fragua del trabajo.

Alcanzar que hoy seamos una patria, según nuestros historiadores y el orden que estos le han establecido a la historia dominicana, ha costado cuatro repúblicas, dejando en el campo de combate el sudor y la sangre de todos esos dominicanos que con machete en mano, forjaron la patria de la que hoy gozamos.

Pero pareciera como que este agitado curso que lleva nuestro mundo de globalización e internacionalización, desea cultivar el olvido, para que, de esta manera no recordemos el valor de la patria, el significado de la misma. Pareciera que está jugando a que entendamos la patria como un pedazo de suelo en el que vivimos el cual no debe ser defendido; porque estamos inmersos en la internacionalización y eso significa cooperación.

La República Dominicana y los dominicanos no pueden permitir que nos hagan creer esto, la patria es innegociable, inviolable, intocable, simplemente es sagrada y esto debe prevalecer pase lo que pase, porque aun debemos recordar, que el sudor y la sangre de los dominicanos que lucharon por nuestra patria de hoy yace húmeda en el suelo patrio.

Se nos ha querido difamar y levantar falsas calumnias internacionalmente por el tema haitiano, pero pareciera que se les olvida a ellos que la República Dominicana más solidaria de lo que ha sido con ese pueblo no puede ser. Solo por mencionar un caso, en mujeres haitianas embarazadas el Estado gasta más de mil millones de pesos en partos y atenciones médicas, siendo estas mujeres en su gran mayoría indocumentadas. Entonces en la República Dominicana no existe racismo ni discriminación, sino un sentido humanitario que hoy nos está amenazando.

Somos un país emigrante por el que sin duda alguna debemos tener cuidado al hablar de este tema, pero lo que no podemos perder de vista es que para ningún país, la migración ilegal debe ser aceptada. Pero más que eso, que la soberanía de este quiera ser violentada cuando estos se encuentran en plena potestad de tomar las decisiones que entiendan más convenientes para su desarrollo y bienestar.

Las migraciones deben ser reguladas en base a tolerancia cero, porque, el compromiso del Estado es con sus ciudadanos primero. Y esto es un principio básico de supervivencia humana si se quiere, primero comemos en casa y luego compartimos, porque, no podemos compartir, cuando aún en casa tenemos hambre y menos aún, si estamos en condiciones similares. Aunque suene descabellado y cruel, es la realidad.

La República Dominicana recibió ataques por su sentencia 168-13 dictada por el tribunal constitucional, algo que no pude ser aceptado ni tolerado, porque es uno los poderes de un Estado soberano que está tomando una decisión, el cual entiende y asume que es lo más conveniente de acuerdo a las pruebas presentadas. A estos ataques se unieron las organizaciones internacionales bajo el amparo de los derechos humanos, pero como dicen, “los derechos humanos, son para los humanos que andan derechos” y en este caso es todo lo contrario. Sintiendo mucho en lo personal esta actitud tomada por estas organizaciones, porque, soy un internacionalista.

Sumado a las fuertes críticas por la sentencia 168-13, la Corte Interamericana de Derechos Humanos dicta una sentencia contrala República Dominicana que busca obligar a el Estado a ir en contra de sus leyes, otro golpe bajo al país. Y aquí señalamos nuevamente que nos quieren hacer creer que internacionalización es cooperación y de hecho lo es, pero dentro del marco único y exclusivo de la legalidad.

El chantaje y las calumnias contra el pueblo dominicano deben acabar, somos un pueblo humilde y solidario que busca seguir creciendo en un mundo cada día más exigente y globalizado. Somos ese pueblo que “duerme con un ojo abierto y otro cerrado” y con el machete debajo de la cama, porque hay que “andar vivo” si vuelve la amenaza contra la patria de Duarte y de todos los dominicanos, por parte de los traidores, y de ser así, nuevamente habría que pasarlos por el machete.

Porque la lucha por la patria, aún continúa…

Daniel E. Guillén Gómez.

Dguillengomez@gmail.com

Instagram y Twitter @danielguilleng