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14 de febrero 2026
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OpiniónJesús M. GuerreroJesús M. Guerrero

¡La oposición no conecta!

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RESUMEN

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«Una sociedad sin conmemoración reduce el tiempo a una sucesión incoherente de momentos que pasan y no van a ninguna parte». Fragmento del libro Los alimentos afectivos de Boris Cyrulnik

Inmediatamente se formalizó la división del Partido de la liberación Dominicana, (PLD), la cual estaba en gestación desde aquella convención interna del año 2007, la cual posterior a su culminación, Danilo Medina hizo la aseveración que su proyecto presidencial había sido aplastado por el Estado, en ese momento competía con el presidente en ejercicio y compañero de partido, Leonel Fernández.

Algunos que fueron testigos de excepción afirman que la lucha fratricida entre antiguos compañeros de batallas políticas del partido que Juan Bosch fundó como la antítesis del Partido Revolucionario Dominicano, (PRD), tal cual como si fuera un resarcimiento poético, ha devenido en el mismo final de la organización donde tuvo sus orígenes.

En la actualidad, la lucha interna no es entre Medina y Fernández, ahora es entre Francisco Javier García y Abel Martínez, mientras Gonzalo Castillo se encuentra desde la distancia en la indecisión de si acepta competir por la nominación presidencial del PLD.

Mientras la lucha por la sobrevivencia política sigue encarnizada entre ambas organizaciones opositoras como son el PLD y la Fuerza del Pueblo (FP). Las afirmaciones de altos dirigentes de la FP de que deben trabajar para que el PLD desaparezca, esto evitando cualquier posibilidad de reditar la alianza rara del pasado torneo electoral.

De igual forma, la dirigencia peledeista promueve la retórica de ir solos a los comicios.

El panorama interno de la FP es mucho más sombrío producto de las fisuras que ha dejado su congreso interno para la renovación de sus organismos, a diferencia del PLD que pudo renovar sus organismos partidarios, pero, la incapacidad de consensuar una salida a lo interno del partido propiedad del expresidente Fernández ha sido por la tozudez de anular la democracia interna y, por tanto, la institucionalidad partidaria.

Al señalar a 9 miembros más de la Dirección Política (DP), luego de haber elegido a los 10 que se sometieron a la votación interna; imponiendo el criterio de la tristemente célebre “dedocracia.”

Una organización política cuyos máximos organismos están compuestos 84 miembros de la DP y la Dirección Central (DC), está integrada por 3,000 dirigentes de dicha organización. Imposible construir voluntad política donde no prima el consenso ni hay apertura al diálogo.

Irónicamente, la FP surge como la antítesis del PLD, por el avasallamiento danilista contra la corriente interna encabezada por Leonel Fernández, sin embargo, parecería ser que el problema no era la anulación de la democracia interna, sino que no eran los leonelistas lo que tenían el derecho al golpeo sistemático de sus contrarios.

Peor aún, enarbolan un discurso absurdo contra las encuestas que durante sus años de gobierno validaron como certeras, al criticar como deporte olímpico cualquier postura oficialista y se investiga en el pasado, se hace evidente que carecen de calidad moral y pecan de incoherentes.

Todo aquel que incurra en la insolencia de reclamar derechos internos en la FP, corre el riesgo de ser señalado de disociador, traidor y debe ser suprimido hasta el punto de que sus correligionarios soliciten su expulsión por manipulador como el caso de Pedro Jiménez.

Partiendo de un análisis comparativo de las encuestas que la oposición ha promovido, se equivocaron todas en los procesos electorales del 2020 y 2024, respectivamente.

En el caso de la FP, podemos ver un ejemplo palpable de su incoherencia al criticar el manejo del gobierno en medio de la tormenta Melissa, pero olvidan convenientemente los pésimos manejo de prevención del primer mandato de Fernández ante el huracán George que hasta aseguraron que no entraría al país y en su segundo periodo al frente de la cosa pública, el desastre de las tormentas Olga y Noel que según datos oficiales los fenómenos atmosféricos más dañinos de la última década del país y no hubo prevención alguna.

En el tema narcotráfico, si vemos las posturas oficiales del departamento de Estado norteamericano desde el 2004 al 2019, todas criticaban y hasta se restringió la asignación de fondos para lucha contra las drogas por el mal manejo y protección que denunciaban las distintas administraciones que dirigieron la nación estadounidense.

Por eso la oposición no ha sido capaz de conectar con la sociedad actual, la ciudadanía ha preferido ser quienes ejerzan el contrapeso democrático ante cualquier decisión con la cual no esté de acuerdo con el oficialismo, porque no siente que la oposición pueda representar sus demandas sociales ni cuenta con la calidad moral para hacerlo.

El liderazgo opositor continúa enfrascado en una lucha campal por obtener la legitimidad opositora que el ciudadano les ha negado, por eso se multiplica la noción de que en el país no existe la oposición, por eso el PLD murió de sus victorias y la FP no termina de nacer por las viejas prácticas antidemocráticas que no desaparecen de su psiquis partidaria.

Una oposición sin discurso, sin calidad moral, dividida a lo interno y externo, incapaz de cohesionar un bloque opositor real y sin un liderazgo de relevo que pueda desplazar al actual unificando a ambas partes, resulta que PLD y FP recorren el mismo camino del PRD después de su salida del poder en el año 2004.

La familia boschista no vislumbra ninguna posibilidad de reunificación, porque se han constituido en la encarnación perfecta de aquella frase que se adjudica a un escritor de la postguerra, cito: “El odio es peor que la pasión del drogadicto que ni sacia ni se cansa.”

Creo prudente concluir con la siguiente frase de Hermes Antonio Varillas Labrador, cito: “Que incoherencia lo que llamamos de manera eufemística «desastre natural». La naturaleza no tiene la culpa cuando el torpe humano se atraviesa en el camino de su reclamo por sus querencias y antiguos derroteros.”

Por: Jesús M. Guerrero, hijo

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