RESUMEN
NACIONES UNIDAS. – La ONU advirtió este miércoles de que las operaciones humanitarias siguen «sometidas a restricciones» en Gaza, donde la población sobrevive en condiciones «extremadamente duras», en una sesión del Consejo de Seguridad en la que el embajador de EE.UU., Mike Waltz, pidió «respaldo» a la Junta de Paz de Donald Trump, que mantendrá mañana su primera reunión en Washington.
La subsecretaria de la ONU para Asuntos Políticos, Rosemary DiCarlo, señaló al comienzo de la sesión que hace falta «un aumento significativo en la entrada de materiales de alivio y equipamiento médico para evitar un mayor deterioro de la crisis».
DiCarlo agregó que «la devastación en la Franja de Gaza sigue siendo masiva» y que «miles de personas necesitan evacuación médica urgente».
La diplomática valoró como un paso positivo la reapertura el 2 de febrero del cruce de Rafah para el tránsito peatonal en ambas direcciones, y subrayó que consolidar la segunda fase del alto el fuego es «imprescindible para estabilizar Gaza y sentar las bases de una recuperación liderada por los propios palestinos».
La ONU, ausente en la Junta de Paz de Trump
El Consejo, convocado por Reino Unido, presidente rotatorio del órgano este febrero, se produce justo un día antes de que líderes de más de 20 países asistan mañana a la primera reunión de la Junta de Paz impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump, para solucionar conflictos globales, comenzando por el de Gaza.
En el evento de mañana no participará ningún representante de la ONU, según confirmó este miércoles el portavoz Stephane Dujarric en rueda de prensa. El pasado enero, el secretario general, António Guterres, afirmó que la Junta es, por ahora, «amorfa», y que la respalda «estrictamente» para su labor en la Franja.
El representante estadounidense, Mike Waltz, pidió «apoyo» y «cooperación» para la Junta de Paz, que definió como un organismo «de acción».
«Vamos a consolidar los progresos ya logrados para abordar la recuperación de Gaza y sus necesidades humanitarias», afirmó.
Waltz dijo que la Junta anunciará mañana más de 5.000 millones de dólares para la reconstrucción de Gaza, algo que ya había adelantado el presidente estadounidense, Donald Trump, el pasado domingo.
«La Junta no habla, sino que obra. Se escuchan las críticas de la estructura de la Junta, que no es convencional, que no tiene precedentes… Lo cierto es que la forma de trabajar antigua no funcionaba. Tenemos una nueva vía», señaló.
Agregó que «Hamás tiene que desarmarse» y que Gaza tiene que «desmilitarizarse y desradicalizarse».
«Expansión de asentamientos» en Cisjordania
En el Consejo también intervino la ministra de Exteriores británica, Yvette Cooper, quien pidió avanzar hacia una segunda fase que permita un proceso político «sostenible», reafirmando el respaldo del Reino Unido a la solución de dos Estados.
Cooper también advirtió del riesgo de desestabilización en Cisjordania, denunciando la «expansión de asentamientos», y urgió a aliviar la «catastrófica» situación humanitaria en Gaza.
Sobre Cisjordania, DiCarlo advirtió que las fuerzas israelíes han intensificado sus operaciones a gran escala, con «uso frecuente de fuego real, redadas, detenciones masivas y desplazamientos reiterados de familias palestinas».
Denunció además «la expansión continuada de asentamientos, el aumento de la violencia de colonos y la aceleración de demoliciones y desalojos en Jerusalén Este, así como decisiones recientes del Gobierno israelí sobre la transferencia de competencias y el registro de tierras en distintas áreas de Cisjordania».
Estas medidas, afirmó, apuntan a una «anexión de facto» gradual y podrían facilitar nuevas ampliaciones de asentamientos, y también pueden «hacer descarrillar cualquier avance político».




