RESUMEN
NACIONES UNIDAS. – El responsable de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de la ONU, Tom Fletcher, advirtió este martes de que la escalada de violencia en Oriente Medio está provocando un impacto humanitario «cada vez más desalentador», con «un efecto dominó» que agrava las crisis ya existentes en la región.
Fletcher alertó en un comunicado de que viviendas, hospitales y escuelas han sido alcanzados por ataques en Irán, Líbano, Siria, el territorio palestino ocupado, Israel y varias naciones del Golfo.
«Los civiles deben ser protegidos, punto», subrayó el alto funcionario, que informó de que la ONU ha activado planes de contingencia en Irán y en otros países afectados o en riesgo de verse arrastrados por la crisis, entre ellos Afganistán, Pakistán, Líbano, Siria y Yemen.
Sin embargo, la limitada presencia de organizaciones no gubernamentales internacionales y el reducido espacio operativo en Irán complican la respuesta, dijo.
Fletcher destacó los «efectos indirectos del conflicto» en países como Afganistán, donde casi 22 millones de personas ya necesitan ayuda y más de 17 millones sufren inseguridad alimentaria. Mientras, en Pakistán, que acoge a unos 1,3 millones de refugiados, la inestabilidad en Irán podría desencadenar nuevos desplazamientos, especialmente hacia la provincia de Baluchistán.
«En el territorio palestino ocupado, las restricciones de acceso han limitado la entrada de suministros vitales. Y aunque el cruce de Kerem Shalom ha reabierto para recibir combustible y ayuda humanitaria, otros pasos como el de Rafah permanecen cerrados y las evacuaciones médicas siguen suspendidas, dejando a miles de pacientes sin atención especializada», agregó.
Mientras, en Cisjordania, el cierre de puestos de control ha restringido severamente la movilidad de la población palestina y la labor de los trabajadores humanitarios, anotó.
En Líbano, los bombardeos en el sur, Nabatieh, Beirut y el valle de la Bekaa han causado decenas de muertos y heridos y provocado desplazamientos masivos, con más de 60.000 personas refugiadas en centros colectivos, dijo Fletcher.
El diplomático británico también advirtió de que el cierre de espacios aéreos y la interrupción de rutas energéticas y marítimas, en particular el estrecho de Ormuz, amenazadas por Irán, están «afectando la capacidad de respuesta, elevando el riesgo de alzas en los precios de alimentos y combustibles».




