ENVÍA TUS DENUNCIAS 829-917-7231 / 809-866-3480
12 de enero 2026
logo
OpiniónJacoba HasbunJacoba Hasbun

La mirada perpleja…

COMPARTIR:

¿Nuevos problemas o viejas preocupaciones?

Vivimos en un tiempo de grandes transformaciones donde las viejas inseguridades y las promesas incumplidas están sometidas al escrutinio público. Estamos viviendo como actores perplejos ante un complejo fenómeno de crisis en la estructuración interna de la sociedad, ¿qué significa todo esto? ¿Acaso hemos avanzado? ¿Hemos resuelto algunos problemas esenciales? O son las mismas situaciones criticas que reaparecen una y otra vez como cuando sube y baja el telón de un viejo escenario con los mismos espectadores, la misma tragicomedia, las mismas escenas que la utopía peremeista proponía cambiar pero que persisten ahora a nivel exponencial. A veces o mejor dicho casi siempre, el tren de los sueños pasa antes de que lleguemos a la estación, entonces nos queda verlo alejarse para siempre con el frio de una soledad aterradora y como testarudos al fin volveremos a creer en otras quimeras y seguiremos persiguiendo sueños y será un círculo vicioso y lastimosamente serán otros los que entren a formar parte de el.

A partir del 16 de agosto del 2020, el país inició lo que pretendía ser un nuevo ciclo político de signo distinto. En su discurso de investidura, el nuevo presidente, señaló su modelo a seguir, fueron muchas las promesas y anunció parte de las medidas a implementar durante su gobierno. Muchas fueron las críticas a la gestión del gobierno anterior, al parecer el PLD no hizo nada bien. Según palabras de Paliza luego de un discurso de rendición de cuenta del entonces presidente Danilo Medina, y cito textualmente: ¨ todo lo planteado por el mandatario Danilo Medina son promesas incumplidas, mientras en el país los dominicanos viven en la inseguridad, sin que el dinero les alcance y con escuelas sin la calidad necesaria. “El servicio de salud está colapsado, y nuestra frontera ha desaparecido”, sobre la seguridad ciudadana, el presidente del PRM consideró que el Gobierno del PLD ha condenado al país a vivir con miedo y que en realidad no tiene un plan para combatir el flagelo, “Como la delincuencia y la inseguridad ciudadana, que roban la paz de nuestros hogares y coartan nuestra libertad. La pobreza no es la causa de la delincuencia en RD, es la falta de oportunidades y el reino de la impunidad como ejemplo principal de que aquí ´nada es nada´” y agregó: “¿Conoces tú el plan de nuestras autoridades para atacar este mal? Sencillamente, no existe, nos han condenado a vivir con miedo”.

En ese escenario vale decir que las promesas fallidas de este gobierno han reivindicado el gobierno peledeista y vale decir también que la pobreza, el desempleo crónico, la falta de acceso a servicios básicos como salud, agua y educación para las mayorías o los precarios servicios recibidos por unos cuantos, la corrupción en el manejo de la cosa pública, la falta de justicia hacia los corruptos de este periodo que se burlan descaradamente del pueblo dominicano, la impunidad selectiva, la delincuencia desbordada entre otros graves problemas nacionales, son el resultado de las gestiones de este gobierno, si bien tales desigualdades sociales y económicas tienen raíces históricas, ciertamente se han profundizado por las decisiones de este gobierno. En ese sentido, es necesario subrayar que los últimos acontecimientos que han llevado al pueblo de la esperanza a la decepción deberán servir para entrar en un punto de inflexión, y frente a esto actuar con racionalidad, centralidad y autocritica, estas deberían ser las bases fundamentales de un cambio real; bases que deben ser potenciadas y vigiladas por la ciudadanía.

Los pasos en falso del gobierno ¿porque suceden? ¿por asesores desconocedores de la realidad dominicana? ¿por fallar en la escogencia de algunos ministros y funcionarios? ¿por falta de análisis conceptual y ponderación de los problemas de forma integral? ¿por problemas de improvisación o coordinación? En fin, son muchas las razones y podríamos llenar páginas y páginas de argumentos, lo cierto es que estamos fallando, que hay un estancamiento en los planes de desarrollo, una pérdida de visión de las prioridades, hemos perdido el horizonte, constantemente sale un ministro con una propuesta vergonzosa de la cual tiene que retractarse porque no se analiza el alcance de la medida, ni sus consecuencias, ni el sostén legal para aplicarla. Lo penoso es que buena parte de nuestra clase política no aprende nada, porque poco lee y apenas piensa, es estar sordos y ciegos dentro de la burbuja del poder sin medir el impacto social y económico de las medidas, sin querer comprender el reclamo de la sociedad sino cuando ya es tarde.

De todas las razones posibles de tantos desaciertos hay una que pesa mucho desde nuestro punto de vista, es sin lugar a dudas su equipo de funcionarios y ministros. El desacierto en la elección de muchos de los que hoy ocupan los cargos públicos y especialmente de quienes son llamados a dirigir la Administración es, posiblemente, una de las causas más evidentes de la pérdida de su popularidad y del mal manejo del gobierno. Es necesario profesionalizar la Administración Pública a todos sus niveles, elegir los ministros y funcionarios con la preparación apropiada para desempeñar una función notable, no se elige un ministro ni un funcionario por el simple hecho de ser una figura conocida muchas veces personas que vienen del entretenimiento sin ninguna preparación y que muchos de ellos han dado declaraciones realmente lamentables y lo peor es que no pasa nada, es como si dentro de las filas del partido oficial, o extra partido escasearan personal con preparación académica y de nivel, con las competencias técnicas y perfiles experimentados para ocupar una posición en la administración pública, tanto es así que un mismo funcionario lo nombran en dos posiciones encontradas como fue el caso de la Dirección de Compras y Contrataciones y la Dirección de Alianzas Publico-Privadas y mucho más preocupante aún e insólito fue el nombramiento del alcalde electo de la Vega como Ministro de Deportes.

El gobierno comenzó su segundo periodo con varias reformas a la vez, es mucho lo que se han debatido, solo voy a referirme ligeramente a la que considero la más importante que es a la modernización fiscal como la ha llamado este gobierno, la cual fue un intento fallido por lo irrazonable de la propuesta, si bien es cierto que el país necesita un pacto fiscal para cambiar el modelo económico y para reducir la deuda pública, no obstante la reforma fiscal propuesta por el gobierno no buscaba solucionar el problema, lo que esto implicaba era sacrificar más a la clase media con promesas de mejorar los servicios, cuando precisamente este gobierno se ha caracterizado por gastar más sin mejorar los resultados, lo que el gobierno debería hacer es evitar gastos superfluos y eficientizar el gasto y proponer un nuevo pacto fiscal para cambiar el modelo económico que inicie con un nuevo plan de desarrollo productivo consensuado con los distintos sectores de la sociedad, que facilite y promueva la inversión privada y el crecimiento de las industrias y que no afecte la clase media ni los más desposeídos y que si han de venir nuevos impuestos estos respondan a criterios racionales y bien ponderados.

Uno de los postulados propuestos en la reforma fiscal estaba la modernización de la policía nacional, cuando todos conocemos que la fiebre no está en las sábanas, que no hay reforma que cambie un mal de fondo que subsiste en ese cuerpo policial, justamente recientemente en un operativo fueron arrestados cinco oficiales y 4 subalternos por robo de armas y por casi 1M de municiones de la uniformada y ni hablar de la corrupción del tráfico de indocumentados en la frontera con Haití, es tanta la corrupción dentro de la policía que podríamos cuestionarnos si no seria mejor eliminarla por completo, sería una gran economía y de seguro disminuiría la delincuencia. Otro asunto que no podemos dejar de mencionar por lo preocupante y por todo lo que implica y es la nueva regla que persigue omitir información que haga identificable a los imputados y victimas, testigos, querellantes y sentencias que son colgadas en el portal de la web de la Procuraduría, lo que conducirá a una merma en la libertad de expresión y una restricción al libre acceso a la información del ciudadano.

Mientras todo esto acontece hemos perdido nuestra capacidad de asombro, ya todo lo esperamos por mas inverosímil que parezca, luego de la Ley del DNI, de la puesta en libertad domiciliaria de los imputados en el caso Transcord Latam, luego del gasto de RD$56M justamente de la Dirección de Ética e Integridad Gubernamental de donde deben emanar las buenas prácticas hacer un gasto extravagante en un país de tantas necesidades para la celebración de un congreso para capacitar a 2,000 empleados en el hotel Hard Rock de Punta Cana es para preocuparse, por igual sorprendente fue el cierre del comercio de la frontera en septiembre del 2023, que interrumpió un intercambio comercial que genera alrededor de US$100M cada día y que el mismo gobierno tuvo que batallar y auxiliarse de comerciantes para reactivar el comercio transfronterizo, luego también de la forma que ha sido llevado a cabo el reciente plan de repatriación de indocumentados hacia Haití que hizo estallar una crisis en el sector construcción y en el agropecuario porque dependen de la mano de obra haitiana es otra muestra de la improvisación y la falta de evaluación de su impacto general, inverosímil también fue el proyecto de ley de ciberdelincuencia del Congreso Nacional, que podría sancionar a un ciudadano con hasta cuatro años de prisión por publicaciones discriminatorias, son muchísimas más decisiones tomadas que luego son dejadas sin efecto. Aquí cabe la frase de Eduardo Angeloz: ¨hemos improvisado y así estamos, un gobierno maduro no improvisa: previene.

Nos toca guarecernos de la tormenta porque al parecer el mal tiempo se prolonga, ojalá nos llegue prevenidos, vamos desplazándome lentamente con la mirada paralizada sin saber qué obstáculo encontraremos y a decir verdad ya no hay regreso, es como navegar en arena movediza sin poder avanzar y lo que es peor sin tener donde lanzar el ancla.

Por Jacoba Hasbun

Comenta