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10 de febrero 2026
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OpiniónFrancisco Rafael GuzmánFrancisco Rafael Guzmán

La «maldición» de un fantasma en Santiago

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RESUMEN

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¡Ay que pena que vivimos estos tiempos de la llamada modernidad líquida! ¿Cuántos males para las jóvenes generaciones, para las presentes y las futuras, para los niños, y también para los adultos y los envejecientes (adultos mayores)? Parece que en la época actual, en la que los grandes ricos del mundo se reúnen en Davos y en Bidelberg, como élite privilegiada para con el poder y su insaciable afán de lucro saquear a la madre naturaleza, para decidir lo que cree convenirle y decidir cómo dirigir el mundo y a quienes se deben elegir en la mayoría de los países, de todo se vale ese grupo privilegiado para que  mantenga su modo de vida tan privilegiado y que en cada país haya una pequeña élite que le garantice estabilidad global a los grandes ricos.

En nuestro país los grandes ricos de aquí suelen escoger algún pequeño espacio del complejo turístico de Punta Cana y también lo escogen algunos artistas y algunos representantes de la élite mundial, tanto para vacacionar como para decidir otras cosas.  Se han valido del Fondo Monetario Internacional, para imponer la hegemonía del capital financiero con reformas políticas que han implicado reducción de las áreas públicas y el achicamiento del Estado con pérdidas de funciones, con ella todas las restricciones y recortes de derechos a las clases populares, paro todo lo cual se han valido de los avances de la tecnología electrónica.

El peor daño a que el capital financiero está conduciendo a la humanidad, con su depredador afán de lucro, con efectos destructivos sobre la madre naturaleza, es el derrotero de la siembra de la simiente del escepticismo sin horizontes, especialmente en las jóvenes generaciones. Los signos epocales actuales nada tienen con los de las décadas de 1960, 1970 y principios de la de 1980, antes de que comenzáramos a pasar a la modernidad líquida con las reglas que empezaron a establecerse a partir de las negociaciones de la deuda pública con el FMI. Antes aun de 1984, pese a que ya el modo de producción capitalista era dominante como lo sigue siendo hoy día, vivíamos todavía la época de la modernidad sólida y todavía no se sentía la voracidad extrema de la hegemonía del capital financiero y el gran capital.

Por otro lado, la situación creada con globalización de la economía, propiciada por los avances de la tecnología electrónica, junto a las reformas políticas exigidas o inducidas por el FMI, ha provocado una mayor explotación de la fuerza de trabajo con la reducción del salario real local y un proceso migratorio expansivo hacia otros países más desarrollados. La situación creada es de una ausencia de solidaridad en los sujetos sociales de las clases populares, especialmente los jóvenes, por la desaparición de organizaciones de la sociedad civil que otrora existían, fenómeno estimulado entre otros factores por la extensión de la jornada de trabajo, las migraciones y el crimen organizado. Quien va a Santiago se encuentra hoy con una ciudad grande y de muchos altos edificios, debe tener cerca de un millón de habitantes, con un modo de vida nuevo del santiaguero que no se parece en casi nada al Santiago de mediados del año de 1980 hacia atrás.

Ya en la década de 1990 La Ciudad Corazón, como han querido llamarle por estar ubicada hacia el centro del país, estaba como en una transición y los santiagueros comenzaban a convertirse en consumidores de comida rápida y de proliferación de lugares de la vida nocturna, características que distaban mucho del Santiago de vida pueblerina y tranquila de años  de la década 1960 y 1970.  Fue en esa última década del siglo XX antes mencionada que se inauguró el Gran teatro Regional, pero también la época en que se hablaba de la incidencia del narcotráfico en Santiago y también de la existencia del cartel de Santiago de la droga. Había una promoción que la empresa cigarrillera E. León Jimenes C. Por A., dedicada al negocio del tabaco desde 1903, que promovía las Imagen Nacional promoviendo valores culturales de diferentes pueblos y provincias, al promover la Imagen Nacional de Santiago con un lema popular: Santiago es Santiago.

Sin embargo, si comparamos lo que fue el Santiago dormilón y tranquilo con las aguas del Yaque que le circundaban como un cinturón, costo social de oportunidad que talvez no fue muy bien calculado al construir la presa de Tavera, con el Santiago de ahora, concluiríamos que Santiago ya no es el mismo de antes.  Esa ciudad no es ya la parada de muchos los aurigas en el parque de la calle El Sol, esq. calle 30 de Marzo, tranquila y casi sin delincuentes que ayer fue. Eso ya es parte de la historia de la segunda ciudad del país. Pese a que en Santiago hubo mucho conservadurismo político un sector importante de su elite política, no es menos cierto que fue una plaza que jugó un papel muy importante en coyunturas de crisis políticas para salidas que propiciaran la eclosión de un clima de vigencias de libertades públicas.

Ese fue el rol jugado por la Ciudad Corazón desde 1973 a 1978, al culminar dicho proceso con la elección de Antonio Guzmán Fernández, ya que fue el Grupo de Santiago el que catapultó la candidatura de este último, lo cual comenzó con la Declaración de Santiago de finales de 1973 que tomó como estandarte de lucha contra Joaquín Amparo Balaguer Ricardo la libertad de los presos políticos y el regreso de los exilados, declaración hecha por representantes de diversos sectores sociales de esa ciudad y de algunas aledañas.

Ahora bien, con la tanta incidencia del narcotráfico y el crimen organizado en esta ciudad, ya no puede jugar el papel protagónico que en otros tiempos tuvo, cuando sectores de su población tenían su moral muy en alto. Indudablemente, la globalización ha jugado su papel en toda esta desmoralización que afecta y abarca a diferentes sectores y clases sociales, porque habría que decir que hay delincuentes de cuellos azules y delincuentes de cuellos blancos, como ejemplo de estos últimos, tenemos el caso del ex senador Miguel Gutiérrez como uno entre tanto, acusado y condenado por narcotráfico en Estados Unidos.  Llama la atención el hecho de que dicho ex diputado, hoy condenado por una corte de justicia de Estados Unidos, hoy es defendido por muchas personas de Santiago. ¡Adonde hemos llegado! ¡Adonde han llegado ciudadanos de la Ciudad Corazón!, la tierra del gran civilista y héroe Ulises Francisco Espaillat.

Hasta un sacerdote es capaz de defender a este señor, parece que ese cura Nelson Rafael Paulino párroco de la parroquia San Bartolomé de Gurabo (hace casi 50 años llegué a ver unas patronales de ese templo, la gente decía San Bartolo, había participación muy masiva de la comunidad y era una verdadera fiesta popular)  y 148 ciudadanos (incluido el presidente de la Junta de Vecinos de Gurabo)  que declaran defenderlo no ocultan los favores  o ayudas pecuniarias recibidas de ese señor; ese cura no es un ejemplo de compararse con Camilo Torres Restrepo, ni con Herder Cámara, tampoco German Guzmán, Leonardo Boff, Frey Beto  y ni con Monseñor Oscar Arnulfo Romero, pues se parece un poco a la calidad de los curas que loaban a Trujillo antes de la Carta Pastoral del 10 de enero de 1960. Par diez, ciudadanos declarantes, con los favores recibidos por ustedes los daños de sus acciones de narcotráfico no se reparan si las ejecutó y quedan como una marca indeleble de un ser de corazón berroqueño y que parece haber vivido de relazo en relazo y le deja la impronta o estigma de un magno escarnio a Santiago y al país.

De su madre, quien lo llevó en su vientre y trataría de educarlo conforme a la moral aceptada en la convivencia por la mayoría de los integrantes de la sociedad, pero que hay conductas que el sujeto social asume que no la aprende en el entorno familiar, se puede entender el dolor que puede sentir por la reputación de su hijo en la sociedad. Por eso que acabamos de decir es que, entre otras cosas, no creemos en la pena de muerte para los reos que cometen grandes crímenes, pero si creemos en la pena de la cadena perpetua con posibilidades de revisión de condenas.  No olvidamos la foto de una madre en Guatemala pidiendo clemencia para su hijo, al momento en que le iban a aplicar la pena capital, pero su petición fue rechazada.  Sin embargo, aunque no tengo pruebas de la culpabilidad de Miguel Gutiérrez, tal vez la corte que lo condenó ha sido benigna con la condena, tal vez tomando en cuenta que ha ocupado un curul importante en uno de los poderes del Estado, lo cual no justificaría la benignidad con la pena.

Santiago ya no es el Santiago de ayer, no es el Santiago que sirvió de escenario de las luchas por las libertades poblicas contra régimen intolerante de Balaguer, no es aquel Santiago sede del llamado Grupo de Santiago que trató revertir el golpe de Estado del Triunvirato (entre los cuales estuvo Vincho y otras figuras en ese entonces), en fin no es el Santiago del General Santiago Rodríguez Echavarría   y la maldición del narcotráfico es un anatema que deja una gran mácula sobre la segunda ciudad del país y  al dejarla   mancha a todo el pais. Un narcotraficante no puede ser considerado como un ser bondadoso y noble porque construya 5,000 apartamentos y con ello contrate miles trabajadores, pudiendo ser estos en su mayoría haitianos que son superexplotados, inversiones que pueden engrandecer su fortuna. Es curioso que el grupo político Fuerza Nacional Progresista ha pactado, no con los reformistas, con quienes ha pactado siempre, sino con el PRM, ya que el dr. Marino Vinicio Castillo Rodríguez siempre levantaba la bandera de lucha contra el narcotráfico.

Por: Francisco Rafael Guzmán 

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