RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Tras una tórrida e intensa luna de miel, los famosos Jennifer López y Ben Affleck decidieron separarse de común acuerdo.
Así lo han confirmado medios internacionales.
Lo que dicen es que la pareja de actores tomó la decisión de distanciarse para que no se pierda el encanto entre ellos, ese imán que los unió en el altar y que los llevó a un paraíso en Europa.
La JLo sabe de esas cosas: está bien fogueada en las mieles del amor, pues más de una vez ha vivido las delicias matrimoniales, solo para terminar poco después, cuando la pasión se vuelve cenizas.
Como veterana de esas cosas, ella y su esposo ahora quieren alejarse, tratarse con cierta indiferencia para volver a encontrarse y encender de nuevo la llama de la pasión.
La distancia hace extrañar a los enamorados, quienes se consumen por dentro hasta que no pudiendo más reclaman la presencia del otro.
Entonces se vuelven a ver y estalla de nuevo la atracción, como un chispazo de sensaciones intensas que se viven y se manifiestan con más fuerza aún.
Eso es lo que quiere la pareja: alejarse para volver a buscarse y reencontrarse en un círculo que siempre terminará en caricias y retozos íntimos.
Cada nuevo encuentro será más intenso que el anterior, para reafirmar la lisura del amor y revivir así el romance de esa bestia caprichosa que es el corazón.
La JLo sabe mucho de esas cosas. Es una veterana de mil camas.




