Imagínate esto: es la década de 1970 y la Inteligencia Artificial (IA) es un concepto que solo se encuentra en las páginas de las novelas de ciencia ficción. Ahora, avanza rápidamente hasta la fecha, convirtiéndose en una parte integral de nuestras vidas cotidianas. No es solo una herramienta tecnológica, sino un compañero que nos ayuda a tomar decisiones, a aprender y a explorar el mundo de formas que nunca antes habíamos imaginado.
Desde 2020, la IA ha estado en un viaje de crecimiento exponencial. Según el informe de Stanford AI Index 2023, la inversión en IA ha aumentado en un asombroso 300% en comparación con 2020. Además, el número de publicaciones de investigación en IA ha crecido un 34.5% anualmente, lo que demuestra el rápido avance en este campo.
Estos no son solo números en una hoja de cálculo. Estos avances se reflejan en nuestra vida cotidiana. En el sector de la salud, por ejemplo, la IA ha permitido avances significativos en la detección temprana de enfermedades. Un estudio reciente de la Universidad de Stanford demostró que los algoritmos de IA pueden detectar ciertos tipos de cáncer con un 90% de precisión, en comparación con el 70% de los médicos humanos.
Además, la IA ha demostrado ser una herramienta valiosa en la lucha contra la pandemia de COVID-19. Desde el seguimiento y la predicción de la propagación del virus hasta la aceleración del desarrollo de vacunas, la IA ha jugado un papel crucial en la respuesta global a la pandemia.
Pero la IA no es solo una historia de números y tecnología, es una historia de humanidad. Nos ha permitido conectarnos de formas nuevas y emocionantes. Un ejemplo conmovedor de esto es la aplicación «Seeing AI» de Microsoft, que utiliza la IA para ayudar a las personas con discapacidades visuales a «ver» el mundo a su alrededor. Esta aplicación ha transformado la vida de millones de personas en todo el mundo, permitiéndoles experimentar el mundo de una manera que antes era inimaginable.
“A medida que avanzamos hacia el futuro, es importante recordar que la IA es una herramienta creada por nosotros y para nosotros. Su objetivo no es reemplazarnos, sino mejorar nuestras vidas, ayudarnos a superar los desafíos y abrir nuevas oportunidades”.
Según el informe de Statista, el mercado global de software de Inteligencia Artificial se prevé que crezca rápidamente en los próximos años, alcanzando alrededor de 126 mil millones de dólares estadounidenses para 2025. Este crecimiento masivo es un testimonio del impacto creciente de la IA en diversas industrias y sectores.
Además, la IA también está impulsando la creación de empleo. Según un informe de LinkedIn, los roles de IA han crecido un 74% anualmente en los últimos 4 años. Además, la IA también está ayudando a cerrar la brecha de habilidades en el mercado laboral, ya que las empresas buscan cada vez más profesionales con habilidades en IA y aprendizaje automático.
En 2023, estamos solo al comienzo de este emocionante viaje. Con cada nuevo avance, cada nuevo descubrimiento, estamos dando un paso más hacia un futuro en el que la IA y la humanidad coexisten y prosperan juntas. A medida que la IA continúa evolucionando, podemos esperar ver aún más innovaciones y avances que cambiarán la forma en que vivimos y trabajamos.
Por Jimmy Rosario Bernard
