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17 de febrero 2026
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OpiniónMarino BerigüeteMarino Berigüete

La Feria del Libro 2024: Cinco poetas que Iluminan con sus versos

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RESUMEN

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La Feria Internacional del Libro 2024 ha estado marcada por un protagonista inesperado: la lluvia. Día tras día, las nubes se han desatado sobre los pasillos de la feria, generando una atmósfera húmeda y melancólica que parece alejar a cualquier amante de los libros. Sin embargo, como un ejército de fieles soñadores, los lectores han resistido los embates del clima y, con paraguas en mano, recorren los stands en busca de esa joya literaria que les abra una ventana hacia otros mundos. La poesía, como siempre, despliega un universo particular, y en esta edición son cinco poetas dominicanos quienes elevan el estandarte lírico con sus obras esenciales.

El poeta Basilio Belliard nos invita, a través de “Todo es aire”, a sumergirnos en la esencia misma de la poesía. Con una sensibilidad aguda y un dominio impecable del lenguaje, Belliard logra que sus versos trasciendan el papel y se conviertan en respiros del alma. En esta obra, la naturaleza y la contemplación se transforman en espejos donde el lector puede encontrarse y perderse simultáneamente. Su poesía, de ritmo sereno, se manifiesta como una respiración que conecta lo humano con lo etéreo, recordándonos que, en última instancia, todo es aire, una fugacidad que se disuelve en el vasto universo.

En “Invitación al vuelo”, José Mármol abre las puertas a un diálogo íntimo con la naturaleza y la cotidianidad. Siempre atento a los matices de lo simple, Mármol nos invita a elevarnos con sus palabras y ver el mundo desde una perspectiva distinta, a través de una poesía que se siente como un susurro al oído. En cada poema, lo cotidiano se convierte en una reflexión trascendental, un vuelo hacia lo esencial que invita al lector a detenerse y observar con renovada admiración. Leer a Mármol es redescubrir lo que nos rodea, es aceptar la invitación a contemplar la belleza que se oculta en lo más sencillo.

Con Plinio Chahín, y su libro “Cabeza de turco”, se adentra en los abismos de la identidad y lo humano. Con un lenguaje elaborado que recuerda el estilo de Lezama Lima, Chahín crea una atmósfera poética que desafía al lector a penetrar en la esencia de sus versos. Su poesía es introspectiva, una invitación a explorar las sombras y las luces que configuran el ser. “Cabeza de turco” es una obra para quienes no temen enfrentar su propia naturaleza, esa parte oculta que todos llevamos dentro y que, a menudo, eludimos. Es una poesía que hiere y sana, un espejo en el que cada lector encuentra una imagen desconocida de sí mismo.

“La palabra más larga” de José Enrique Delmonte es un ejemplo perfecto de cómo la sencillez puede alcanzar una profundidad sorprendente. Con un lirismo interno que se desliza como un río silencioso, Delmonte construye sus versos con una claridad que es, a la vez, clara y hermosa. Su poesía, sin necesidad de grandes artificios, conmueve al lector; es una voz serena, casi susurrada, que invita a la reflexión. Este libro se convierte en una obra que, sin estridencias, se instala en el corazón del lector y se queda allí, como una melodía que, sin saber cómo, conocemos de memoria.

La joya de la corona poética de esta feria es, sin duda, “Brilla sobre mí un sol que inventó” de Mateo Morrison, una selección de su obra realizada por el poeta mexicano Mario Bojórquez. En este libro, la poesía de Morrison despliega sus alas y se eleva más allá de las fronteras de la isla, llevándonos a un espacio de universalidad donde el ser humano se encuentra con lo divino. Sus poemas, llenos de intensidad y una profunda espiritualidad, nos recuerdan que la poesía es un acto de trascendencia, una forma de mirar hacia lo alto y, al mismo tiempo, hacia dentro. La selección de Bojórquez captura lo mejor de Morrison y permite que su voz resuene en el ámbito internacional, llevando consigo el eco de la isla y, a la vez, del mundo entero.

Estos cinco poetas dominicanos no solo representan el vigor de la poesía contemporánea, sino que también demuestran cómo la literatura ha tomado un rumbo hacia la internacionalización. En sus palabras resuenan las experiencias de una isla que, sin embargo, se tienden hacia la universalidad de las emociones humanas. Son libros que nos recuerdan que, a pesar de la lluvia, la poesía siempre encuentra su lugar en el corazón de quienes la buscan.

Así que, mientras las gotas caen sobre la Feria Internacional del Libro, estos cinco poetas nos invitan a refugiarnos en la fuerza de sus versos, a encontrar en sus palabras un refugio contra la tempestad y, quizás, una luz que ilumine nuestras propias vidas. En esta feria, “brilla sobre mí un sol que invento, la palabra más larga, cae sobre la cabeza de turco, haciéndome una invitación al vuelo donde todo es aire, pero la poesía nos brinda un respiro y una pausa, una oportunidad de volar sobre las nubes, llevados por la indomable fuerza de la palabra.

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