ENVÍA TUS DENUNCIAS 829-917-7231 / 809-866-3480
13 de febrero 2026
logo
OpiniónJosé Manuel JerezJosé Manuel Jerez

La evolución del constitucionalismo dominicano: una visión integral

COMPARTIR:

RESUMEN

Analizando noticia... por favor espera.

El constitucionalismo dominicano constituye uno de los campos más fértiles para comprender la historia política y jurídica de la República Dominicana. Desde la primera Constitución de 1844 hasta las reformas más recientes, el país ha vivido un proceso intenso, marcado por tensiones entre libertad y orden, soberanía y dependencia, democracia y autoritarismo. Con esta serie de ocho artículos se ofrece un recorrido histórico, analítico y comparado, que busca situar el constitucionalismo dominicano en el marco de las grandes corrientes del pensamiento político-jurídico y en el contexto latinoamericano contemporáneo.

El primer artículo examina los orígenes del constitucionalismo moderno, desde las cartas medievales hasta las revoluciones liberales de los siglos XVIII y XIX, para mostrar cómo la idea de Constitución se transformó en un instrumento de limitación del poder y garantía de derechos. El segundo se centra en la recepción de esas ideas en América Latina y el Caribe, resaltando la tensión fundacional entre proyectos republicanos y realidades caudillistas.

La tercera y cuarta entregas abordan la evolución constitucional dominicana entre 1844 y 1966 y el impacto de la Constitución de 1966. En ellas se analiza cómo la inestabilidad política llevó a una sucesión de textos constitucionales, hasta desembocar en un modelo más estable, pero fuertemente presidencialista, que marcó la vida institucional durante varias décadas.

El quinto artículo se dedica a la Constitución de 2010, presentada como la gran reforma modernizadora, que amplió el catálogo de derechos fundamentales, incorporó el bloque de constitucionalidad, creó el Tribunal Constitucional y reforzó la independencia del Poder Judicial. Este texto se destaca como un verdadero salto cualitativo hacia un constitucionalismo garantista y abierto al derecho internacional.

El sexto artículo aborda el tema del control constitucional, comparando los modelos difuso y concentrado, y destacando el aporte innovador del modelo dominicano híbrido, que conjuga ambos sistemas para fortalecer la supremacía constitucional. El séptimo examina el papel del derecho constitucional en la gobernanza democrática del siglo XXI, resaltando el protagonismo de los tribunales constitucionales, la expansión de los derechos y los desafíos de la globalización y las nuevas tecnologías.

Finalmente, el octavo artículo proyecta los retos y oportunidades del futuro del constitucionalismo dominicano. Entre ellos, la necesidad de garantizar la efectividad de los derechos, fortalecer la independencia judicial, consolidar la cultura constitucional y responder a los cambios sociales y tecnológicos. El mensaje central es que el porvenir del constitucionalismo dominicano dependerá de la capacidad de convertir la Constitución de 2010 en una Constitución vivida, eficaz y respetada por todos los actores sociales y políticos.

Con esta serie se busca no solo ofrecer un aporte académico y crítico, sino también estimular la reflexión pública sobre el valor de la Constitución como pacto fundamental de convivencia democrática. El constitucionalismo dominicano es, al mismo tiempo, una historia de fragilidad y de resiliencia, de rupturas y de avances. Su futuro está en manos de quienes asuman la defensa de la Constitución como compromiso colectivo y garantía del Estado social y democrático de derecho.

Comenta