Las dificultades de las últimas semanas con el suministro de la energía eléctrica, nos reitera que aún distamos de un servicio energético de calidad para hacerle frente a nuestros enormes desafíos.
La energía es donde se asienta la capacidad productiva de la nación. Asimismo, la calidad de vida de la ciudadanía. Y por demás tenemos una enorme carga de subsidios y una bajísima inversión para la producción energética y las redes de transmisión.
No se trata sólo de evitar los disgustos sociales, es dotar al país de unas condiciones adecuadas para el desarrollo. Y como es lógico, una cosa resuelve lo otro y genera simpatía.
Hagamos algo más que restablecer el servicio de Punta Catalina. Es un tema para la agenda nacional y particularmente del Gobierno.
Y, sobre todo, evitemos que el asunto se distraiga con alguna mejoría.
