RESUMEN
La educación ambiental constituye hoy una herramienta esencial para fortalecer la conciencia ciudadana frente a los desafíos que imponen los fenómenos naturales en nuestro entorno cotidiano. Formar una población crítica y comprometida con el medio ambiente no solo implica transmitir conocimientos, sino promover actitudes responsables orientadas a la sostenibilidad y la prevención de riesgos. La participación en proyectos ambientales fomenta competencias que transforman las conductas individuales y colectivas hacia la protección del planeta y la adaptación ante los desastres naturales.
De acuerdo con los hallazgos obtenidos y las fuentes consultadas, en una investigación realizada por quien suscribe, en la Universidad ISA, para optar por el título de Especialista en Educación Ambiental, se constató que la República Dominicana enfrenta serios desafíos en la gestión de los residuos sólidos y en la concienciación ecológica de su población. Según el ingeniero Juan Fulvio Ureña Meléndez, el país genera aproximadamente 14,000 toneladas de desechos cada día, lo que representa más de cinco millones de toneladas anuales. Este hallazgo evidencia la urgente necesidad de fortalecer los procesos educativos en materia ambiental, promoviendo una ciudadanía más comprometida con el manejo responsable de los recursos naturales y la reducción de la contaminación.
Asimismo, en dicha investigación desarrollada en la Universidad ISA, se examinó el marco legal dominicano que regula la educación ambiental, especialmente la Ley 179-03, la cual establece la obligatoriedad de treinta horas de labor medioambiental como requisito para obtener el título de bachiller. Sin embargo, los resultados demostraron que esta disposición, aunque bien intencionada, se aplica de manera flexible y en muchos casos sin el respaldo teórico-práctico necesario para lograr una formación ambiental efectiva. En consecuencia, se concluye que es imprescindible fortalecer la vinculación entre las políticas públicas, las instituciones educativas y la comunidad, con el fin de consolidar una cultura ambiental que prepare a la población para actuar de manera consciente y responsable ante los fenómenos naturales.
Por otro lado, los ayuntamientos, que son las entidades compromisarias para la recolección de los desechos y quienes invierten la mayor cantidad de recursos al año con el propósito de mantener una ciudad limpia, son también parte del problema. Estas instituciones podrían convertirse en parte de la solución si promovieran campañas de concienciación entre los ciudadanos de las localidades más vulnerables, especialmente aquellas que producen mayores niveles de basura y que terminan convirtiéndose en un problema para toda la ciudad. Es de conocimiento público que dichas comunidades, en períodos de lluvia, tienden —por desconocimiento— a ser las principales responsables de las inundaciones que se generan en las ciudades de la República Dominicana, al lanzar a las escorrentías fundas llenas de desechos de todo tipo, sin pensar en las consecuencias que esto acarreará no solo para ellas, sino para la población en general.
Asimismo, las alcaldías ejercen poco seguimiento al estado de los imbornales, filtrantes, alcantarillados y demás sistemas de drenaje de las ciudades dominicanas, los cuales suelen quedar obstruidos por falta de mantenimiento. Si bien es cierto que la ciudadanía tiene parte de la responsabilidad por sus acciones, no menos cierto es que muchas de las grandes alcaldías del país se preocupan más por realizar labores de remozamiento una y otra vez en las mismas calzadas, contenes y carreteras, que por asumir el costo de mantener un sistema de drenaje eficiente. A través de una gestión más responsable, las autoridades locales podrían proteger mejor a la ciudadanía y evitar la pérdida de vidas humanas durante las temporadas de lluvias como las que continúan afectando al país. En definitiva, una gestión municipal responsable podría reducir significativamente los riesgos urbanos asociados a las lluvias y mejorar la resiliencia de la ciudadanía.
Durante la realización de mi proyecto de investigación en el Liceo Américo Lugo de San Francisco de Macorís, los estudiantes asumieron un rol activo desde el inicio del proceso, participando primero en la jornada de difusión del pensamiento ambiental. En esta etapa, llevaron a cabo una campaña de concienciación dirigida a sus compañeros, promoviendo mensajes sobre la importancia del cuidado del entorno, la reducción de residuos y el valor de mantener los espacios escolares limpios. Luego de este proceso formativo, esta fase de sensibilización dio paso a la acción directa, donde los estudiantes se integraron al proceso de recolección de los desechos sólidos dentro del plantel educativo. La experiencia permitió evidenciar que, cuando se fomenta la reflexión antes de la acción, los resultados son más significativos: los jóvenes no solo participaron con entusiasmo, sino que comprendieron el verdadero sentido de la responsabilidad ambiental y el impacto positivo de sus acciones en su propio espacio escolar.
Los resultados obtenidos después de la aplicación del programa teórico-práctico, con la participación directa de los estudiantes y el personal del centro, fueron altamente alentadores. Se constató que la experiencia generó un cambio significativo en la conciencia ambiental, donde más del 80 % de los estudiantes reconoció la existencia del problema y asumió actitudes más responsables frente al manejo de los desechos. A juicio del personal de conserjería del plantel, la reducción de residuos durante la primera fase de implementación del proyecto fue notoria, alcanzando aproximadamente un 75 % menos de desechos vertidos en las áreas comunes. Esta mejora se hizo evidente durante las jornadas de limpieza, en las que se observó un entorno más ordenado y limpio, demostrando que la educación ambiental aplicada desde la práctica y la reflexión puede transformar los hábitos cotidianos y fortalecer la cultura del cuidado dentro del ámbito escolar.
Como resultado de este proceso, el proyecto impulsó una acción concreta por parte del Liceo Américo Lugo, que decidió aumentar la cantidad de zafacones en sus instalaciones, asumiendo así el centro educativo su compromiso y aporte institucional. Durante el proceso de investigación se identificó que una de las principales excusas del vertido de basura en el suelo era precisamente la falta de recipientes adecuados para la disposición de los desechos, por lo que esta medida complementó de manera efectiva el cambio de conducta observado en los estudiantes.
Si iniciativas como la desarrollada en el Liceo Américo Lugo fueran adoptadas por los ayuntamientos o el Ministerio de Medio Ambiente, el impacto positivo sería incalculable. Cuánto podríamos ahorrar en pérdidas materiales y humanas durante el paso de una tormenta tropical o un temporal, como los ocurridos en los fatídicos episodios de noviembre en la capital dominicana. Por tanto, la educación ambiental debe asumirse no solo como contenido escolar, sino como una estrategia de transformación social y cultural indispensable para el país.
Bibliografía
Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MIMARENA). Ley No. 179-03 que establece las 30 horas de labor ambiental para la obtención del título de bachiller. Santo Domingo: Gaceta Oficial, 2003.
Ovalle Jiménez, Olfran Amaury. Determinación del impacto de las jornadas de limpieza realizadas por los estudiantes del 5.º grado de secundaria para validar sus 30 horas de medio ambiente en el Liceo Américo Lugo, Distrito Educativo 07-05, San Francisco de Macorís, durante el primer y segundo período del año escolar 2023-2024. Santiago de los Caballeros: Universidad ISA, 2023.
Ureña Meléndez, Juan Fulvio. Diagnóstico sobre la generación y manejo de residuos sólidos en el Municipio de San Francisco de Macorís. San Francisco de Macorís: Ayuntamiento Municipal, 2017.
Por Olfran Ovalle
Docente del Instituto Superior Especializado en Negocios a Distancia (ISEND).
Licenciado en Ciencias Sociales (UASD)
Especialista e Historia y Geografía (UCNE)
Especialista en Educación Ambiental (ISA)
Maestrando Historia Dominicana (UASD)
