RESUMEN
Según expertos, esta condición puede darse en los pequeños, ante la preocupación de los padres por la situación económica, cambios en la rutina, conflictos personales y pasar inadvertida.
Por esta razón, aquí te presentamos algunas claves que te ayudarán a identificar la depresión infantil.
La psicóloga del Sistema Metropolitano de la solidaridad (Sisol) de Perú, Eva Caballero, recomienda a priori compartir más tiempo con los niños para garantizar su estabilidad emocional.
A continuación entregamos una lista de cuatro preguntas que todo padre debe responder y que les facilitará reconocer y /o evitar esta enfermedad en sus niños, según lo expuesto por Caballero.
1.¿Estás ofreciendo atención de calidad? :
Podemos dedicarles gran cantidad de atención a los pequeños de la casa y aún así desconocer que están atravesando una depresión infantil, es un asunto de piel, de contacto padres-hijos, muchas veces olvidado porque los padres dedican más tiempo al trabajo y a conseguir dinero que a pasar momentos con sus hijos. “Si no refuerzan estos lazos, inevitablemente los hijos se irán desvinculando”.
2. ¿Por qué los cambios de humor?:
Es fundamental que podamos identificar las emociones de nuestros niños. Existe la idea errónea de que la depresión se manifiesta únicamente con tristeza o llanto; sin embargo, en los niños los síntomas son diferentes, ya que la depresión a temprana edad se caracteriza por la irritabilidad, el mal comportamiento, la falta de sueño o las pesadillas recurrentes; inclusive, en los colegios son víctimas de la intolerancia, tanto de profesores como de compañeros, porque muchas veces se confunden conductas con inconductas, o se piensa que son hiperactivos, cuando lo que en realidad les afecta es la depresión.
¡Atención! La preocupación de los padres por las cosas materiales, o confundir ciertos cambios de comportamiento con inconductas propias de la edad podrían desencadenar severos cuadros de depresión infantil.
3. ¿Se sienten atendidos?:
La pérdida de afecto es un detonante de la depresión infantil, razón por la que es elemental comunicarse con los chicos de la casa e intentar conocer la percepción que tienen acerca del amor que les manifestamos y el tiempo que compartimos con ellos.
En este sentido, Caballero aconsejó a los padres compartir más tiempo al lado de sus hijos para evitar males mayores: “No es necesario apapachar a los hijos, sobre todo cuando ya son algo mayores, pero una expresión de afecto o ternura reforzará ese vínculo y permitirá que nuestros hijos se desarrollen, crezcan, sean firmes en sus decisiones o sepan dónde ir y cómo alcanzar sus objetivos”.
4. ¿Estás alimentando su estabilidad emocional?:
El ser humano se alimenta de emociones y afecto, opinó Caballero, “si no los alimentamos con emoción y afecto, ese niño estará carente de vitaminas de amor, proteínas de cariño y carbohidratos de abrazo”.
Así pues recomendó a los padres estar siempre al tanto de la salud emocional de sus hijos, para identificar ciertos patrones de conducta, ya que la ausencia de estos y la incapacidad de los niños para expresar lo que realmente están sintiendo, pueden perjudicar al menor.
En síntesis, es importante que si los niños presentan irritabilidad, insomnio, pesadillas constantes, o no quieren dormir solos y/o reciben quejas de sus profesores por mala conducta: los padres busquen ayuda, porque si estos síntomas persisten por más de 15 días, estamos ya ante un caso de depresión infantil, concluyó Caballero.




