RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- En los últimos días los actos delincuenciales se han estado registrando de una forma desenfrenada, en distintas modalidades y en cualquier punto del país, provocando la preocupación de los distintos sectores de la sociedad dominicana.
Ante la ola delictiva que afecta al país, que incluso ha dejado víctimas fatales como el asesinado la mañana de este lunes de un oficial de la Armada de República Dominicana, Matías Santos Martínez, han expresado su preocupación dos representantes de la Iglesia Católica, así como de entidades de la sociedad civil.
En el hecho, donde murió el oficial también resultaron heridos dos mensajeros, en un intento de atraco ocurrido este lunes en la avenida Núñez de Cáceres del Distrito Nacional.
En ese sentido, el obispo de la diócesis Nuestra Señora de La Altagracia, Higüey, Jesús Castro Marte, arremetió este lunes contra la delincuencia y la inseguridad ciudadana.
El religioso dijo que los ciudadanos están “gritando en el desierto ante la indiferencia o incapacidad de las autoridades para dar respuesta a esta problemática que mantiene a la ciudadanía atemorizada”.
Castro Marte recordó al profeta Isaías, para hacer su pronunciamiento a través de su cuenta de Twitter.
“Parece que los ciudadanos estamos como el profeta Isaías con el tema de la delincuencia y la inseguridad ciudadana”, refirió.
Las quejas del obispo en contra de la delincuencia, se producen en momentos en que el director general de la Policía, mayor general Edward Sánchez González, aseguró que el promedio mensual de los delitos de ratería ha disminuido un 24 % en todo el país, desde 7,853 durante el 2019, último año previo a la pandemia, a 5 mil 993 en los primeros ocho meses del 2021.
Al pronunciamiento de Castro Marte, se agrega que el pasado domingo el padre Félix Encarnación, párroco de la Iglesia Episcopal San Marcos de Haina, tomó la palabra en la bendición de un acto inaugural encabezado por el presidente Luis Abinader, donde se refirió a la delincuencia y dijo que “todos estamos sufriendo este maldito problema”.
A propósito de los pronunciamientos del religioso, Abinader respondió, afirmando que la problemática de la delincuencia que afecta el país tomaría por lo menos dos años para ser resuelto.
En ese sentido, el mandatario aseguró que el Gobierno está trabajando arduamente en ese sentido para llevar la paz y la tranquilidad al pueblo dominicano.
En este mismo contexto, se pronunció este lunes el vicepresidente ejecutivo de la Fundación Institucionalidad y Justicia (FINJUS), Servio Tulio Castaños Guzmán, quien expresó su preocupación “por un posible aumento” de la delincuencia por la apertura del país y los problemas económicos que prevalecen.
Asimismo, tras referirse a los reportes de los medios de comunicación en los últimos días del aumento de la percepción de inseguridad y la ocurrencia de actos delictivos en diferentes puntos del país, “especialmente del raterismo y hurtos vinculados con motoristas que se desplazan por las vías públicas”, Castaños Guzmán sugirió que esta situación debe ser “cuidadosamente” monitoreados por las autoridades vinculadas a la seguridad ciudadana.
Agregó que, aunque la inseguridad se viene arrastrando desde hace varios años, en la actualidad la sociedad dominicana se siente preocupada por la percepción de inseguridad “porque se produce en el marco de los efectos económicos y sociales derivados de la pandemia mundial por covid-19”.
Castaños Guzmán explicó que la pandemia del covid-19 ha transformado muchos aspectos de la vida cotidiana de las personas y ha cambiado las rutinas de trabajo y ocio, sobre todo después de permanecer más de un año en medio de medidas estrictas de confinamiento para limitar el contagio.
Señaló que, en el país, se observa que al ser levantado el toque de queda, se ha producido un relajamiento del control policial sobre algunas zonas, “lo que parece estar relacionado con un incremento del fenómeno de pandillas de motoristas asaltando en las calles de barrios populares y de clase media, sobre todo en el Distrito Nacional”.
FRANCIA VALDEZ
Y
YHANELLY RODRIGUEZ




