RESUMEN
A pesar de que la décima espinela mantiene (y debe mantener) su estructura esencial, tal y como mostré al cierre del capítulo anterior, con el tiempo los diferentes creadores de este interesantísimo subgénero de la poesía le han agregado variadas vertientes, sin descuidar su FORMATO BÁSICO:
Y yo celebro
(Felicia Vásquez)
Noviembre acunó la estrella
que dio norte a mi existencia
la que alumbró mi conciencia
dándome su luz más bella.
Hoy, claro fulgor destella
el fuego que arde en mi mente,
brasero de sol ardiente
ya de los cielos bajado
para dejarme sembrado
lo esencial de su simiente.
Son múltiples las variantes que se conjugan dentro del Formato Básico. Continuamos con una que es muy popular, pero de difícil consecución, la denominada PIE FORZADO, que consiste en terminar todas las estrofas con el mismo verso:
Coger los mangos bajitos
(Juan Antonio Alix)
Dice don Martin Garata,
personaje de alto rango,
que le gusta mucho el mango
porque es una fruta grata.
Pero treparse en la mata
y verse en los cogollitos,
y en aprietos infinitos…
como eso es tan peligroso,
el encuentra más sabroso
coger los mangos bajitos.
Don Martín dice también
que le gusta la castaña,
pero cuando mano extraña
la saca de la sartén.
Y que se la pelen bien
con todos los requisitos;
pero arderse los deditos
metiéndolos en la flama.
eso sí que no se llama
coger Los mangos bajitos.
Por eso la suerte ingrata
de la Patria no mejora
porque muchos son ahora
como don Martín Garata;
que quieren meterse en plata
ganando cuartos mansitos
Con monopolios bonitos,
con chivos o contrabando,
o así, de cuenta de mando,
coger los mangos bajitos.
Otra variante más complicada que la anterior, es la conocida como PIE FORZADO DOBLE, coincidiendo en todas las estrofas sus últimos dos versos:
Pájaro en mano
(Jimmy Barranco Ventura)
¡Buen día!, papá Bolaños
Necesito un consejito
Yo tengo un buen trabajito
desde hace ya varios años.
Me ofertan otros rebaños
más de lo que estoy ganando.
—¡Ojo!, que te están tripeando…
lo sabe bien este anciano.
Más vale pájaro en mano
que mil pájaros volando.
—Si tienes trabajo estable
donde tú puedes crecer
no te dejes convencer
por lo incierto o lo inestable.
Pues la tensión de ese cable
te puede estar calcinando;
más bien, electrocutando.
Y en primavera o verano…
Más vale pájaro en mano
que mil pájaros volando
—Y si el pícaro deudor
que vive forrado en cuarto
de cuentos te tiene jarto
no te enciendas de furor.
Acepta de tal señor
el chin que te está pagando;
no te sigas enojando
sé manso mi buen cristiano.
Más vale pájaro en mano
Que mil pájaros volando.
POR RAMÓN SABA
