RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, GINEBRA. – La crisis fronteriza entre Bielorrusia, Polonia y Lituania, en la que han muerto al menos diez personas, es una «tragedia humanitaria» que podría empeorar con la llegada de los meses de invierno, alertaron este jueves las organizaciones de la Cruz Roja, que pidieron un mayor acceso de los migrantes a la asistencia.
«Todos estos migrantes, sin importar su situación legal, deben tener acceso efectivo a asistencia humanitaria y médica, así como a protección», destacó un comunicado conjunto de la Federación Internacional de la Cruz Roja (FICR) y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
Las autoridades «deben evitar separar a miembros de una misma familia, poner en riesgo sus vidas y su integridad física», añadieron las dos organizaciones.
FICR ha destinado un millón de francos suizos (950.000 euros) para asistir a miles de estos migrantes con alimentos, agua, ropa de abrigo y asistencia médica a través de las redes nacionales de la Cruz Roja en Bielorrusia, Polonia y Lituania.
CICR complementa esta ayuda con asistencia técnica, principalmente para mantener en contacto a los migrantes con sus familias, explicó el comunicado.
Desde agosto, Bielorrusia se ha convertido en un lugar habitual de tránsito para migrantes iraquíes, sirios y de otros países que quieren llegar a países vecinos de la UE, como Lituania, Letonia o Polonia, muchos de ellos con la intención de llegar a Alemania.
Gobiernos como el polaco acusan a Minsk de orquestar esta oleada de inmigración ilegal para desestabilizar a la Unión Europea en respuesta a las sanciones de Bruselas contra el régimen bielorruso.




