RESUMEN
En los tiempos recientes, hemos sido testigos de la sobreutilización y malentendidos alrededor de términos clave en las relaciones internacionales: geopolítica, política exterior y geoestrategia.
Si bien estos conceptos son distintos, a menudo se utilizan de manera intercambiable, lo que resulta en una pérdida de precisión y comprensión. En esta oportunidad buscamos esclarecer estas diferencias y restaurar la claridad conceptual en el análisis de las dinámicas globales.
La Política Exterior es el Arte de la Diplomacia, se refiere a la destreza y ciencia de las relaciones entre estados. Es la delicada coreografía de embajadas, tratados y alianzas que un país establece para perseguir sus intereses nacionales en el tablero global. En este contexto, la política exterior se nutre de la diplomacia, la negociación y la construcción de puentes que conectan naciones y culturas. Es una disciplina que exige habilidad en la comunicación y la capacidad de construir relaciones fructíferas y duraderas con otras naciones, para garantizar los intereses de un determinad Estado, desde el tablero internacional.
La geoestrategia es una práctica que implica la planificación y ejecución de acciones estratégicas utilizando la posición geográfica y los recursos de una entidad para alcanzar objetivos específicos y obtener ventajas competitivas. En el ámbito corporativo, las empresas emplean la geoestrategia para influir en políticas locales y expandirse de manera eficiente, mientras que las organizaciones criminales la utilizan para establecer rutas de tráfico y consolidar su poder.
Por otro lado, la geopolítica se centra en el análisis de cómo la geografía influye en las relaciones políticas y el comportamiento de los estados. Mientras la geopolítica ofrece una comprensión del entorno y evalúa los riesgos políticos, la geoestrategia aplica este conocimiento para avanzar en sus intereses y asegurar ventajas en diversos ámbitos.
La geopolítica, por su parte, es el análisis de cómo los elementos geográficos son utilizados para ganar ventaja en el gran esquema de la política mundial. Según Rudolf Kjëllen, creador del concepto, «La geopolítica es la ciencia que concibe el Estado como un organismo geográfico o como un fenómeno en el espacio». Esta disciplina interdisciplinaria examina cómo los factores geográficos, históricos, sociológicos y económicos influyen en las relaciones de poder y las estrategias políticas de los estados. En esencia, la geopolítica busca proporcionar una comprensión integral de las dinámicas internacionales y su impacto en el bienestar de las sociedades. Entonces la geoestrategia es el aprovechamiento geográfico para la expansión económica, ideológica, corporativa y militar. Anteriormente, estaba reservada para el mundo de la seguridad y defensa, pero hoy en día, hasta las sociedades comerciales y criminales utilizan la geoestrategia, para el aprovechamiento geográfico para su expansión y operaciones.
En la actualidad, el término «geopolítica» se utiliza indiscriminadamente para describir casi cualquier asunto internacional, resultando en una saturación del concepto y la pérdida de su verdadero significado. Este fenómeno es impulsado en gran medida por los medios de comunicación, que han convertido la «geopolítica» en una etiqueta fácil y atractiva para captar la atención del público. Sin embargo, al utilizar el término de manera tan amplia y vaga, simplificamos y trivializamos las complejidades del escenario mundial.
Partiendo de que uso excesivo y a menudo incorrecto del término «geopolítica» ha generado un caos conceptual que afecta la comprensión de las dinámicas internacionales. Es vital que recuperemos la precisión y el rigor en el uso de estos términos para evitar malentendidos y simplificaciones que distorsionen la realidad de las relaciones entre estados. Sólo así, podremos tener un análisis más certero y profundo de las estrategias y acciones en el ámbito global, concluiremos estableciendo que la política exterior, la geopolítica y la geoestrategia son conceptos interrelacionados, pero tienen enfoques y aplicaciones distintas. La política exterior se centra en la gestión de las relaciones entre estados a través de la diplomacia y la negociación, buscando perseguir los intereses nacionales mediante embajadas, tratados y alianzas. La geopolítica es un estudio interdisciplinario que analiza cómo los factores geográficos, históricos, sociológicos y económicos influyen en las relaciones de poder y estrategias políticas de los estados, proporcionando un marco analítico para entender las dinámicas globales. Por su parte, la geoestrategia es la aplicación práctica del conocimiento geopolítico, enfocándose en cómo los estados y otros actores utilizan los espacios geográficos para desarrollar y ejecutar políticas y acciones específicas La similitud entre estos conceptos radica en su objetivo común de entender y manejar las relaciones internacionales y la influencia de diversos factores en el poder global, aunque cada uno aborda estos aspectos desde perspectivas y niveles de acción diferentes.
EL autor es abogado, magister en Seguridad y Defensa Nacional, especialista en Derechos Humanos y Derecho Internacional humanitario, doctorando en derecho Administrativo iberoamericano, coordinador del Observatorio de Seguridad y Defensa-RD.
Por Juan Manuel Morel Pérez
