RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – La directora de Juventud con una Misión (Jucum), Omayra Álvarez, afirmó que la fusión de los ministerios de Educación y Educación Superior es un intento de implementar una educación laica en el país.
Álvarez explicó, que este tipo de educación excluye la religión, lo cual, a su juicio, no debería permitirse en República Dominicana. Además, criticó la Ley General de Educación, calificándola de estar llena de eufemismos o “venenos” que suenan inocentes y atractivos, pero que en su opinión, resultan perjudiciales para toda la población.
La directora de Jucum estuvo de acuerdo con la idea de que en un país con una religión oficial y una segunda fuerza religiosa, no puede aplicarse una educación laica.
“Es imposible aplicar una educación laica en un estado democrático. Desde la laicidad se dice que no debe haber comunión entre el Estado y la iglesia”, explicó durante una entrevista en el programa “Aquí Hablamos Claro”, transmitido por la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
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Aquí Hablamos Claro – NUEVA LEY DE EDUCACIÓN: «DE LA SOBERANÍA A LA TRAICIÓN»
En ese sentido, destacó los resultados de la colaboración entre la Iglesia católica y la Iglesia evangélica para defender los valores nacionales. Según Álvarez, ante esa unión «la gente tiene que mirar».
“Si hay una religión oficial y una segunda religión, nadie puede decir que no podemos salir de la escuela”, puntualizó.
La directora también señaló, que este tema no se limita al Ministerio de Educación, sino que en una reciente reunión con el ministro de Trabajo, observó que algunas disposiciones en las políticas laborales prohibían el proselitismo religioso.
“El proselitismo que es compartir mi fe, hablar de Jesucristo como mi Señor y decir ‘Dios, Patria y Libertad’ no esta puesto en nuestra bandera, no está ahí por una mera coincidencia, sino como una expresión de la fe de Duarte”, añadió.
Durante la entrevista, destacó que la reunión con el ministro de Trabajo había sido fructífera y que espera que esta situación haya sido producto de una mala interpretación de algunas personas que no comprendieron adecuadamente la Constitución.
Finalmente, Álvarez hizo un llamado a los diputados para que reconozcan la Biblia como un símbolo patrio, dado que se encuentra en el centro del escudo nacional. A su juicio, como símbolo patrio, debe ser enseñada en todas las escuelas y respetada por todos.




