EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El doctor Julio Hazim expresó preocupación por la crisis de liderazgo político que atraviesa la República Dominicana de cara a la contienda electoral de 2028.
«Una cosa es un líder, una cosa es un gobernante y una cosa es un dirigente. No llega ni siquiera dirigente, la mayoría de esta gente», expresó.
Hazim subrayó que «hay gente que llega a tener mucho poder y nunca llega a ser líder; por ejemplo, tú tienes a Antonio Guzmán, Salvador Jorge Blanco, Hipólito Mejía y Luis Abinader fueron dirigentes y presidentes, pero no líderes como Peña Gómez».
El comunicador realizó estas declaraciones durante un conversatorio con Michael Hazim, en el programa «Síntesis con Michael Hazim», que transmite la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
(Ver programa).
Solo Guido Gómez Mazara podría enfrentar a Leonel Fernández
Según Hazim, en el panorama político actual, el expresidente Leonel Fernández es la única persona a la que se le podría llamar líder; sin embargo, ya el país tuvo suficiente de Fernández.
Tras reconocer que votaría por Omar Fernández, Hazim sostuvo que existe una diferencia entre este y su padre: «Leonel es líder y Omar no».
En ese sentido, aseguró que, por retórica y similitud de edades, el presidente del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), Guido Gómez Mazara, es la única persona que podría enfrentar a Fernández, en un debate y hasta en una candidatura presidencial.
«Si tú quitas a Leonel y quitas a Guido, el pleito es parejo; entonces, tú tienes a Carolina, a Lobatón, a David Collado, el mismo Francisco Javier, que cualquiera puede ser, si consigue los votos», indicó.
El viejo liderato
El doctor Julio Hazim recordó que con la muerte de Rafael Leónidas Trujillo, Joaquín Balaguer, José Francisco Peña Gómez y Jacobo Majluta consolidaron el liderato político en el país desde 1961 al 2000. En ese entonces, la política dominicana se caracterizó por una dinámica en la que las principales figuras, a pesar de sus diferencias, parecían comprender la realidad del país y sus necesidades.
«No tenían que reunirse para ponerse de acuerdo, ellos sabían cuáles eran las necesidades, el tamaño del país, donde vivíamos; entonces, se desempeñaban en una forma que hasta uno pensaba que se ponían de acuerdo: uno gobernaba y el otro era oposición», comentó.
El veterano de la comunicación indicó que cuando estas tres figuras desaparecieron, vino una «curva suave que desciende», que nos los pudo igualar jamás.




