EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – El juez Rigoberto Sena Ferreras, del Sexto Juzgado de la Instrucción, revocó este viernes y dejó sin efecto legal, su propia sentencia, en la que ordenó a la Fiscalía del Distrito Nacional, investigar los pagos de impuestos y movimientos bancarios del Aeropuerto Internacional de Bávaro y la empresa CVC ONE.
La empresa panameña CVC ONE pertenece a Miguel Surún, presidente del Colegio de Abogados y Abraham Hazoury Toral.
Sena Ferreras admitió que violó debido proceso y derechos fundamentales para favorecer querellantes mediante sentencia 062-2021-SSOL-0001, del 24 de mayo del 2021.
Surúm informó que en dicha sentencia el juez Sena Ferreras determinó que debido a graves violaciones al proceso, al derecho de defensa y a los derechos fundamentales en perjuicio del Aeropuerto Internacional de Bávaro a través de la empresa panameña CVC ONE, debía dejarse sin efecto la orden de investigación y diligencia emitida contra dichos ciudadanos.
Indica que con la decisión queda evidenciada el interés difamatorio en el querellamiento para afectar la imagen del Aeropuerto Internacional de Bávaro, por parte de sectores monopólicos que pretenden dañar un proyecto tan importante para el desarrollo del turismo.
Asimismo, expresó que dicho sector monopólico gestionó la fabricación de un querellamiento por supuesta evasión fiscal y lavado de activos, sobre la base del supuesto aumento de valor de los inmuebles donde se construirá el Aeropuerto Internacional de Bávaro contra Abraham Hozoury.
Explica que el hecho de que un empresario adquiera un inmueble a un determinado precio, y que dicho inmueble, por efecto de las autorizaciones y permisos para la instalación de un aeropuerto, aumente su valor, no se puede constituir una infracción de ningún tipo.
Agrega que espera que las autoridades, ni la justicia se preste al juego de sectores que han vivido del trafico de influencia y la corrupción para dañar al inversionista privado.




