EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El cantautor dominicano Juan Luis Guerra, una de las figuras más influyentes de la música latinoamericana ofreció reflexiones profundas sobre la creatividad, la tecnología y la esencia de su arte durante una conversación en la que se le preguntó sobre el impacto de la Inteligencia Artificial en la producción musical.
Ante la creciente presencia de herramientas tecnológicas, Guerra fue claro sobre su posición: “Hace pocos días me enseñaron un programa de IA para orquestar una canción en cuestión de minutos. Prefiero ejercer el oficio de músico y soñar con semicorcheas (figuras musicales)”.
Esta respuesta reafirma su filosofía artística basada en el oficio, la sensibilidad humana y la dedicación detrás de cada obra.
Un proceso creativo construido con disciplina y equipo
El multipremiado artista compartió además cómo nacen sus canciones. Explicó que el proceso inicia con la melodía y la armonía que graba de inmediato en algún dispositivo.
Luego convoca a su equipo de confianza: Janina Rosado, coproductora y pianista; Allan Leschhorn, ingeniero de sonido; y Edwin Sánchez, con quienes diseña los arreglos antes de finalizar la letra. “Llamamos a los músicos al estudio, grabamos, luego coro y voz”, relató.
Aseguró que la cohesión de su equipo por tantos años radica en el respeto mutuo y la colaboración: “Nos consideramos una familia. Casi siempre las decisiones las hacemos conjuntas. La victoria se alcanza con muchos consejeros”.

Creatividad sin límites
Guerra, cuya obra ha marcado generaciones, sostiene que la inspiración no tiene fronteras cuando el talento procede de la fe: “Si el don proviene de Dios la inspiración es ilimitada”. Recordó que la música universal ha sido creada con sólo 12 notas y aún quedan innumerables canciones por nacer.
La música como regalo y legado
Sobre los mayores obsequios que la música le ha brindado, señaló dos elementos esenciales: “Dar gloria a Dios y el privilegio de alegrar a los demás”.
También afirmó que solo hace música que le permita ofrecer lo mejor de sí, pues considera su obra como un legado.
La disciplina detrás de su voz
Para cuidar su instrumento más preciado, la voz, Guerra mantiene una rutina estricta: descansar temprano, realizar ejercicios vocales y evitar hablar en exceso, algo que asegura no le cuesta.
La fama: un arma de doble filo
Finalmente, reflexionó sobre la fama, asegurando que su valor depende del uso que se le dé: “Si la usas para agradecer, es de bien; si la usas para engreírte, te engaña”.
Con estas declaraciones, Juan Luis Guerra demuestra que, pese a los avances tecnológicos y las transformaciones de la industria musical, continúa guiándose por los valores que han definido su carrera: fe, disciplina, respeto por el arte y un compromiso absoluto con la calidad y la autenticidad.




