RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, BARAHONA.- Un menor de 17 años de edad y un cabo del Ejército de la República Dominicana fallecieron la noche del pasado domingo, tras una colisión entre dos motocicletas a unos 500 metros del letrero de bienvenida del municipio Salinas, provincia Barahona, en el cruce Cristóbal, mientras que una tercera persona resultó herida durante el accidente de tránsito.
Las víctimas son José Luis Batista D’Oleo, de 17 años de edad, y el cabo Iván Cuevas de la Cruz, este último miembro del Ejército de la República Dominicana, adscrito a la Fuerza de Tarea Conjunta Ciudad Tranquila (Ciutran), según las informaciones ofrecidas por las autoridades actuantes en el lugar del hecho.
Ambos fallecidos residían en el municipio de Cristóbal, perteneciente a la provincia Bahoruco, de acuerdo con los datos obtenidos durante el levantamiento de los cuerpos y las informaciones suministradas por familiares que se presentaron al lugar de la tragedia tras conocer lo ocurrido.
En tanto, el herido fue identificado como Robert Starnling Pérez, de 55 años de edad, residente en el municipio cabecera de Barahona.
La información obtenida por este medio indica que el menor se desplazaba a bordo de una motocicleta marca CG, color azul, mientras que el militar se desplazaba en una motocicleta marca AX100, marca Suzuki, color rojo, en compañía de Roberto Startaling, quien resultó herido durante la colisión entre ambos vehículos.

El lesionado fue trasladado al Hospital Regional Universitario Dr. Jaime Mota por una unidad del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1, donde fue ingresado tras presentar una fractura en la pierna derecha, producto del fuerte impacto de la colisión.
Según el acta emitida por el médico legista actuante, Yonatan Peña, Batista D’Oleo falleció en el lugar del hecho.
Mientras que Cuevas de la Cruz perdió la vida mientras recibía atención médica en un centro médico de la zona, como consecuencia de traumas contusos en distintas partes del cuerpo, provocados por el impacto del accidente.
Ambos cadáveres fueron entregados a sus familiares allí presentes para que les dieran cristiana sepultura, cumpliendo con los protocolos establecidos por las autoridades competentes.
Al lugar de la tragedia se presentaron una unidad del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1, una unidad de la Dirección Regional Sur de la Digesett, agentes de la Policía Preventiva, así como familiares y curiosos que se congregaron para observar lo ocurrido.




