ENVÍA TUS DENUNCIAS 829-917-7231 / 809-866-3480
22 de marzo 2026
logo
OpiniónAlexis Rafael PeñaAlexis Rafael Peña

José Luis Corripio y los barrios del Distrito Nacional

COMPARTIR:

RESUMEN

Analizando noticia... por favor espera.

En esta otra entrega, la primera fue publicada hace unos meses atrás, pero por solidaridad con las comunidades de la Tercera Circunscripción del Distrito Nacional, creemos oportuno dar a conocer la relación que posee el empresario José Luis Corripio (don Pepín), con los barrios básicamente con los de la zona norte del Distrito Nacional, pero también en otros, la cual ha provocado en lectores de esas comunidades, interés en conocer la cercanía de don Pepín con el liderazgo comunitario y la ciudadanía. En este link puede el lector accesar al articulo: https://elnuevodiario.com.do/jose-luis-corripio-pepin-en-barrios-de-la-zona-norte-del-distrito-nacional/

El barrio 27 de Febrero y José Luis Corripio

Tanto el roce como el contacto con el liderazgo religioso y comunitario, han permitido a don Pepín poseer amistades que les permiten de vez en cuando, conocer como estas la situación económica, social y la convivencia en estas demarcaciones.

José Luis Corripio cuando opina de algo es porque lo conoce, lo ha analizado y lo ha puesto en práctica. Esas habilidades que tiene por naturaleza, la comparten con sectores que buscamos conocimiento para servir a los demás, más en el servicio voluntario que realizan hombres y mujeres líderes de barrios vulnerables.

Don Pepín desde nuestro espacio comunitario y profesional, siempre ha manifestado un interés a conocer de las realidades de las comunidades, las cuales las ha externado tanto en nuestros conversatorios públicos como en privado, ha tratado de hacer conciencia a la ciudadanía de eso sectores que cuando los políticos vengan al barrio, se les haga saber las diversas necesidades y cuáles de ellas él o ella asumiría si llega a puesto al que se está postulando.

La relación que sostiene el empresario con los barrios con los cuales hemos hecho esfuerzos significativos para que su gente y los gobiernos de Joaquín Balaguer, Leonel Fernández, Hipólito Mejía, Danilo Medina y Luis Abinader Corona, enfrenten con seriedad, firmeza y voluntad política los principales problemas de estas barriadas ha sido constante pero no solucionada.

Bien a dicho don José Luis Corripio Estrada en el barrio 27 de Febrero, la ciudadanía de estos sectores tiene que presentarles a los políticos y a sus partidos, propuestas de compromisos que al llegar a cargo público estos enfrenten con firmeza los compromisos asumidos en campaña.

Por ejemplo, para algunos funcionarios de los ministerios de Educación y Deportes y Recreación, han señalado que el politécnico y el polideportivo en el barrio 27 de Febrero es casi imposible lograr terrenos para su construcción, ya que los ciudadanos que tienen su casa en el sector, si la venden la sobrevaloran o se niegan a vender.

Sin embargo, para que la línea del metro pudiera ser posible en la avenida Padre Castellanos, el Estado buscó fórmulas amigables y legales para hacer posible que cientos de miles de ciudadanos de 39 barrios de la zona norte del Distrito Nacional utilicen sus servicios dada su comunidad y economía.

Por lo que no entendemos los directivos y dirigentes de la Coordinadora de Organizaciones Barriales Don Bosco (Codonbosco), la parroquia La Altagracia y las directoras de las escuelas de esta comunidad, porque no es posible construir el politécnico en el 27 de Febrero. Claro, no los entendemos, pero sí está muy claro que es posible hacer realidad una solicitud desde hace 25 años.

Don Pepín Corripio expresó cuando recibió la Agenda de Trabajo para el Desarrollo Barrial del barrio 27 de Febrero “…ahora podrá ser posible lo que era imposible para los que entendían que la comunidad no se uniría en una planificación de trabajo, ya que saben dónde están y donde irán”, creo que eso recuerdo que manifestó emocionado el amigo y empresario del barrio.

Fruto de esas gestiones del liderazgo religioso, comunitario, empresarial y político, el barrio 27 de Febrero posee Parroquia La Altagracia, Escuela Básica Parroquial La Altagracia, Escuela Básica María Auxiliadora de la Loma del Chivo y un destacamento de la Policía Nacional.

Así como con el liderazgo de dos grandes mujeres; Florinda González, presidenta de la Pastoral Social de la parroquia La Altagracia y Altagracia Brand, encargada de los jóvenes.  Ángel Molina, presidente de la Defensa Civil, coordinador de la Codonbosco y presidente del Comité de Desarrollo del Barrio 27 de Febrero (Codecofe).

Entre otros liderazgos que posibilita la armonía social y colectiva de la ciudadanía de este sector.

Don Pepín Corripio visita María Auxiliadora

Para el 2001, dirigentes de las organizaciones sociales, religiosas, vecinales y deportivas, convocaron al empresario José Luis Corripio al barrio María Auxiliadora, en donde en el año 1946, se instalaron los Salesianos con una capilla, luego para el 1951, estos la hacen Parroquia María Auxiliadora y como congregación religiosa,  en el 1956.

Desde esas experiencias cristianas y con precariedades de obras requeridas por la comunidad tanto por las autoridades municipales como las ejecutivas, llega don Pepín a interactuar con las organizaciones y los medios de comunicación.

Como siempre el empresario habla al liderazgo de sus vicisitudes para lograr el éxito tanto en lo personal como familiar.

Para todos los líderes tanto jóvenes como adultos escuchar sus ideas en relación a su experiencia empresarial y de emprendedor, motivó a los presentes a ver su realidad en un contexto de esperanza y que el esfuerzo personal garantiza el éxito tanto en el presente como en el futuro.

El reverendo Juan Linares, sacerdote español y con toda una vida en la República Dominicana, motivó a los presentes para a que la experiencia de José Luis Corripio Estrada, motivara tanto a los presentes como a los que representan en los grupos comunitarios y a los jóvenes, a retomar el camino de la esperanza.

El empresario fue recibido por los medios de comunicación como por los liderazgos juveniles, vecinales, religiosos, estudiantiles y técnicos, que buscaban el cómo incentivar sus motivaciones para lograr el éxito.

En medio de algarabía de las personas presentes y reporteros televisivos, radiales y escritos, un equipo de líderes de la Coordinadora de Organizaciones Barriales Don Bosco (Codonbosco) y del Centro de Mediación Comunitario María Auxiliadora (CEMECOMA), cuyos integrantes provenían de la Tercera Circunscripción del Distrito Nacional, saludaba e intentaban intercambiar saberes e ideas con el empresario amigo de las comunidades.

El entusiasmo era único. Todos queríamos saludarle y escucharle. Mientras para algunos, deseaban hablarles sobre problemáticas personales, claro con gusto las escuchó y resolvió dentro de las posibilidades.

En ese encuentro Don Pepín se hizo parte de la comunidad. Supo de los apagones, escasez del agua potable, las situaciones de los jóvenes tanto en los estudios como el desempleo.

De las buenas obras de la comunidad salesiana y el empuje de las organizaciones civiles y sus servicios. Pero, también sus demandas.

La seguridad ciudadana no recuerdo que alguien le comentara sobre algún caso de los 39 barrios de la zona norte, pero sí recuerdo que para esa fecha el desempleo era alto, la falta de oportunidades en salud, educación, deportes, y espacios culturales para la ciudadanía era escasa.

Tampoco de la situación de los denominados puntos (…..), todos identificados por las autoridades policiales y por el liderazgo vecinal y juvenil que sí existían en el barrio, pero nadie le expresó en su diálogo.

Tanto el sacerdote Linares como quien suscribe, sabíamos esas cosas pero no pretendíamos desde nuestro lado destacarlo, ya que María Auxiliadora posee tantas cosas positivas para resaltar tanto en los cambios y en herramientas en las personas para destacarse como “Buenos cristianos y honrados ciudadanos”.

Los lazos entre José Luis Corripio (Don Pepín) y la comunidad, cada día que transcurría se fortalecía su influencia y a la vez, el barrio contaba en casi todas sus obras con el respaldo del Grupo de Comunicaciones Corripio y en parte, en lo económico. Claro, en esto último desea la prudencia en su publicación.

25 años después hay que reconocer que sin su respaldo mucho de los barrios y sectores de la zona norte del Distrito Nacional, no pudiera plantear a los grupos de la sociedad civil, a los partidos políticos tanto en el poder como en oposición, la grandeza del liderazgo comunitario y el religioso.

Pero cuando se habla de don Pepín Corripio, hay que detenerse a reflexionar sobre un hombre que su liderazgo empresarial impone razones a los que tanto en el presente como en el futuro, desean emprender negocios sin sacrificios.

Es decir, sus pensamientos son por un lado de reflexión y a la vez, de acción. Dos actividades que proyectan el éxito.

Mejoramiento Social y El Caliche comparten con Pepín Corripio y el Cardenal

Luego de interactuar con las organizaciones sociales y los Salesianos en María Auxiliadora, el próximo acercamiento de don José Luis Corripio Estrada, fue para conocer los servicios y problemáticas que poseían los sectores Mejoramiento Social y El Caliche, este último contó y cuenta aún en más de 20 sus años de visita, con las problemáticas conocidas por el empresario, cuando compartió con líderes y mediadores comunitarios de esos sectores y otros.

No fue solo una visita de cortesía que nos giró don Pepín Corripio, fueron dos. La primera compartió con los más de 80 dirigentes barriales de 39 comunidades y directivos del Centro de Mediación Comunitario María Auxiliadora (CEMECOMA), con los de la Coordinadora de Organizaciones Barriales Don Bosco (Codonbosco) y el sacerdote Juan Linares y la segunda, en compañía del liderazgo anterior y el arzobispo de Santo Domingo, Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez, con quienes fue realizado un acto por el primer aniversario de mediación comunitaria en la Tercera Circunscripción del Distrito Nacional y posteriormente, una caminata en los sectores Mejoramiento Social y El Caliche.

Ese compartir fue de alegría, entusiasmo y de intercambiar impresiones entre dos personas, uno en lo religioso, otro en lo empresarial y cultural.

Mientras por parte del liderazgo comunitario, alegría en los que todos entendían era en una fiesta, otros preferían profundizar realidades de la gente humilde y trabajadora de sus comunidades.

Ambos líderes alegres y entusiastas entre ellos y los liderazgos comunitarios, describen como compartían sus amistades y a la vez, observaban la realidad de la gente pobre y humilde. Los cuales eran muy notables como ambas personalidades conectaban con sus realidades y conocían desde sus liderazgos (religioso y empresarial), problemáticas identificadas por las organizaciones en proyectos y actividades.

Realmente esas visitas impresionaron a los habitantes de esas comunidades. Sus moradores estaban alegres y saludaban a las visitas como si no fuera la primera vez, claro siempre son los políticos quienes pasan por ahí a realizar promesas y promesas y nada, todo en el vacío.

Políticos que plantean discursos sin planes ni proyectos, sin embargo, este religioso y el empresario observaron con preocupación las dificultades de El Caliche y Mejoramiento Social, y en base a su liderazgos en sus áreas, podrían incidir para que la Alcaldía del Distrito Nacional (ADN) y el Ejecutivo, escuchen y se sientan en la mesa de la concertación y diálogo para alcanzar acuerdos colaborativos entre comunidad y Estado.

A esta fecha, más de 20 años transcurridos esas comunidades continúan con las mismas necesidades y sin las mismas gentes. Parte de sus liderazgos han fallecido, otros se han mudado y unos están aún conociendo a la gente y las precariedades.

Estas comunidades agradecen a esas personalidades su calor humano y el acompañamiento, como signo de solidaridad y cariño.

Por Alexis Rafael Peña

Comenta