RESUMEN
En este escrito para El Nuevo Diario, ofrezco detalles de visitas a tres sectores de la zona norte de la capital, del empresario dominicano José Luis Corripio Estrada, quien por iniciativa de quien suscribe y la Codonbosco, compartió con moradores del 27 de Febrero, Loma del Chivo y Agua Dulce.
Los 39 barrios que componen en términos electorales la Tercera Circunscripción del Distrito Nacional, en donde varios de ellos, han tenido la oportunidad de ser visitados por el empresario del Grupo de Comunicaciones Corripio y fomentador de la cultura a través de la Fundación Corripio, la cual cada año hace entrega en coordinación con el Ministerio de Cultura, el premio Nacional de Literatura.
Conocí personalmente a don José Luis Corripio Estrada, cuando representé al destacado sacerdote jesuita Jorge Cela (+), ya que el ministro de Cultura 2000-2004, Tony Raful Tejada hoy embajador ante el Reino de España, lo invito a él como director de su organización Centro de Estudios Sociales P. Juan Montalvo (CES), a representar a las organizaciones comunitarias en el Consejo Nacional de Cultura.
Cela por sus diversas ocupaciones en la parroquia San Martín de Porres de Guachupita, Los Pinos y La Fuente y en el Ces, declinó participar y me planteo la importancia de esa delegación en el Consejo Nacional de Cultura y que había pensado que por mi trayectoria en organizaciones de la sociedad civil, comunitarias y presidente de la Pastoral Social de la Parroquia María Auxiliadora y director del Centro de Mediación Comunitario María Auxiliadora (CEMECOMA), que dirigía para toda la Tercera Circunscripción de la zona norte del Distrito Nacional, que lo represente; no lo pensé y acepté esa importante delegación de un hombre de su trayectoria y compromiso social.
Consulté al amigo sacerdote salesiano Juan Linares e inmediatamente asumí uno de varios compromisos que poseía en los 39 barrios de la zona norte.
El objetivo era servir de enlace como promotor cultural entre esa entidad del Estado y las organizaciones de la sociedad civil.
Entre los miembros del Consejo Nacional de Cultura estaba el amigo José Luis Corripio Estrada (Don Pepín), un hombre amable, cortés, conversador, dinámico, emprendedor, trabajador, solidario y amigo de los amigos.
Es amigo de los amigos, un amigo lo llama a sus oficinas en Distribuidora Corripio para saludarlo, conocer de su salud o simplemente para ofrecerles un saludito, él te devuelve las llamadas y los saludos correspondientes. Pero no solo eso, te dice en que te puedes servir.
En ese escenario, interactúe con el empresario y promotor cultural José Luis Corripio.
Don Pepín desde 8 barrios de la parte alta de la capital como María Auxiliadora, Mejoramiento Social, El Caliche, 27 de Febrero, Agua Dulce, Loma del Chivo, Villa Fontana y Villa María de la zona norte del Distrito Nacional y Don Pepín y a la vez, desde la Fundación Corripio, como promotor cultural.
Los dos (Alexis y don Pepín), con enfoques diversos sobre la cultura y sus valores y las coincidencias de que la cultura es fundamental para combatir los flagelos en los que incurren las personas menores de edad, jóvenes, pero también las adultas en sectores vulnerables.
Previo a este contacto personal, sostuve una conversación telefónica con Don Pepín entre el 1999 y 2000, cuando poseía la función de presidente de la Unión Católica de Comunicadores Sociales (Ucadecos), desde la cual le fue entregado de manera unánime por la directiva, un reconocimiento como empresario de medios de comunicación, por su contribución a la difusión de los proyectos y mensajes de la Iglesia Católica en el Grupo de Comunicación Corripio.
A poco tiempo, recibí una llamada a las 6:00 o a las 6:05 a.m. en mi casa de su persona, en donde expresó su agradecimiento y la vez, que eso era y sería para siempre, el rol de los medios de comunicación del Grupo Corripio para la comunidad, el de servir a los demás.
Desde estos sectores compartiré con los lectores del periódico El Nuevo Diario, los afectos de Don Pepín a nuestras comunidades. Pero además, sus aportes económicos por lo cual varias obras sociales se han hecho realidad.
José Luis Corripio (Don Pepín) en Loma del Chivo
Dada su importancia y trascendencia que posee la educación para el barrio 27 de Febrero próximo a cumplir sus 64 años de fundación, poblado con 90 mil habitantes, sus organizaciones de la sociedad civil y la Parroquia La Altagracia, están desde hace 25 años reclamando un politécnico y polideportivo para los jóvenes y adultos.
Recuerdo que desde la Coordinadora de Organizaciones Barriales Don Bosco (Codonbosco) y el Centro de Educación para la Paz, Tolerancia y Desarrollo (Cepatode), fue organizado el domingo 11 de febrero del 2007, un encuentro-conversatorio sobre educación y deportes con don José Luis Corripio Estrada en el sector Loma del Chivo con niños, jóvenes y adultos.
En el encuentro organizado por Marcia Germán Reyes, Domingo Tavares (+) y Alexis Rafael Peña, el cual tenía como objetivo interactuar con el empresario e intelectual sobre la educación como herramienta para emprender negocios con énfasis en micro empresas comunitarias en sectores vulnerables.
70 personas jóvenes y adultos tuvieron la oportunidad de escuchar al empresario exitoso sobre el trajín para impulsar un negocio, sus esfuerzos, dedicación, valores, sacrificios, solidaridad y el mantener la empresa en el tiempo.
Para esa fecha, el periodista Germán Marte entonces periodista del periódico Hoy tituló “Corripio aboga por más recursos para educación”, aún se encontraba en diversos debates el 4% para educación.
En la que el empresario dijo que la Constitución debería establecer el 7% del Producto Interno Bruto para el sector educativo, para que ningún jefe de Estado pudiera variar en el futuro sin una reforma constitucional. Muy interesante propuesta.
Refirió en la Loma del Chivo del barrio 27 de Febrero en el recinto escolar María Auxiliadora, que los presidentes tienen el concepto que construir escuelas es ofrecer más educación, obviando el desarrollo propio de una buena educación.
Recuerdo de ese encuentro comunitario, la forma como lo planteó: claro, preciso y con visión, a todos los presentes nos provocó entusiasmos, ya que dichas palabras podrían calar en el presidente Leonel Fernández y en los aspirantes presidenciales para las elecciones del 2008.
El amigo Corripio abarcó además, el desempleo y el deporte. Nos dejo a todos los presentes con esperanza de eso es que necesita la gente de abajo pero desde luego no como lo expresó don Pepín, los políticos vienen a los barrios en tiempo de campaña y luego se olvidan.
Entonces nos dijo que las organizaciones barriales y la ciudadanía, tienen que emplazar a los políticos cuando están en promesas y ver de qué manera hacen pactos concretos con ellos para cuando estén en el cargo público lo ejecuten, en caso contrario exigirles cumplir sus compromisos.
Qué coincidencia cuando terminó de hablar de este tema pasó a analizar sobre la delincuencia. Ahí dijo que los jóvenes deberían pensar en el futuro no solo en el futuro o en lo inmediato, sino en aquel futuro del deseo de progresar.
Agregó en sobre la delincuencia juvenil en donde externó la necesidad de abrir espacios culturales y deportivos. En ese año la Agenda de Desarrollo Barrial del barrio 27 de Febrero cumpliría 5 años, planteando al ministerio de Deportes un polideportivo y a la fecha, solo regalan bates, pelotas, uniformes y útiles deportivos de manera ocasional, no el espacio para la práctica de varios deportes a la vez y entrenadores.
Recordar que la Loma del Chivo ha servido como referencia para otros sectores con situaciones de consumo de sustancias prohibida, en donde líderes comunales como Andrés Mañón, Florinda González, Julio Cesar Arias (Piky), Andrea Ledesma, Domingo Tavarez y otros por un lado y los salesianos como Juan Linares, Federico Rodríguez, Luis Rosario (+), Juan José Gregorio (+), Jorge Martí (+) y otros párrocos de la Parroquia María Auxiliadora, hicieron posible a la Loma del Chivo para que la gente pudiera contar con calles, callejones asfaltados y una escuela básica María Auxiliadora; hicieron posible la dignidad de las personas.
Fue en ese sector del barrio 27 de Febrero, en relación al cierre de la escuela del sector por la ola de violencia, por lo que la comunidad desde la Coordinadora de Organizaciones Barriales Don Bosco (Codonbosco), don Pepín Corripio fue invitado al izamiento de la bandera dominicana que con valentía y honor, izó junto a 300 niños, niñas y adolescentes, maestros, líderes vecinales y agentes de la Policía Nacional. A él las gracias por estar atento al acompañamiento de esos sectores vulnerables y el respeto al liderazgo de quien suscribe.

José Luis Corripio (Don Pepín) en Agua Dulce
Otros de los conversatorios sin difundir en los medios de comunicación sostenidos por el empresario José Luis Corripio a las comunidades vulnerables, fue cuando visitó al sector Agua Dulce del barrio 27 de Febrero, en donde en ese entonces estaban ubicadas las escuelas de educación básicas Héctor J. Díaz y la Unidas 27 de Febrero, en la que asistían a clases 700 personas menores de edad, en la que en instalaciones precarias recibían “enseñanza para el progreso” en los gobiernos de Leonel Fernández y Danilo Medina.
Escuelas en donde lloró, gritó y sintió en el corazón, la vulnerabilidad de esos niños, niñas y adolescentes, la doctora Ligia Amado, ejerciendo la entonces Secretaria de Educación, cuando logró a instancia de las organizaciones unidas en la Coordinadora de Organizaciones Barriales Don Bosco (Codonbosco), visitar esos centros educativos en sectores vulnerables.
Si, esas escuelas han sido las piedrecitas en el zapato de la doctora Milagros Ortiz Bosch, que siendo vicepresidenta de la República y secretaria de Educación, recibió una comisión compuesta por el párroco de la Parroquia María Auxiliadora, las dos directoras de las escuelas citadas, a una monja salesiana y a un dirigente barrial.
Observen que esas escuelas recibieron las visitas hasta del nuncio de su Santidad, para ver si con la autoridad que le caracterizaba al diplomático del Vaticano, la comunidad podría ser escuchada.
Pero eso no se quedó ahí, las directoras y los niños y niñas, recibieron las visitas de cortesía y a la vez estratégica, de los directores de los periódicos Listín Diario y Última Hora, Miguel Franjul y Ruddy L. González. A pesar de reseñas en los medios y en el área diplomática, el politécnico y el polideportivo aun no se ha dado el primer picazo a la fecha.
Con esa incidencia que le he narrado todavía no se logra lo que esperan 90 mil habitantes del barrio 27 de Febrero. Un lugar para educación digna y un espacio para ejercitar el cuerpo y el alma. El polideportivo para el barrio.
Bajo ese escenario y con la cercanía a don Pepín Corripio, coordinamos unas visitas a estas instalaciones “educativas”, para que observara como a 10 minutos del Palacio Nacional, 700 personas menores de edad, recibían entrenamientos educativos sin dignidad ni decoro.
Como siempre muy afable y con una pequeña libreta de apuntes, don Pepín caminó con los líderes comunitarios y religiosos e interactuaba con los vecinos y vecinas observando el día a día de la gente del sector Agua Dulce.
El escuchaba activamente a la ciudadanía procurando de ellos y ellas, conocer sus realidades, acontecimientos y esperanza. Ya lo había dicho en el sector Loma del Chivo “…cuando la gente no ve una solución a sus problemas lo normal no es suicidarse, sino buscar una salida y hay que enseñarle que hay otras formas de ganarse la vida, como hacen los salesianos en el barrio María Auxiliadora”. Sabias palabras para un barrio que no posee dignamente un politécnico y polideportivo para sus muchachos y muchachas.
El ejemplo para este sector (Agua Dulce): es María Auxiliadora que tiene en su centro a entidades de reconocidas formación humana y religiosas, como el Instituto Técnico Salesiano (Itesa), Oratorio María Auxiliadora, Escuela Madre Mazzarello, Escuela República de Honduras y Unidas 27 de Febrero
Algo que me impactó a mí y a Marcia Germán Reyes, fue cuando en ese encuentro-conversatorio en Loma del Chivo, Corripio Estrada externó “Agregó que en la sociedad en su conjunto debe ser autocrítica y reconocer que todos tienen una cuota de responsabilidad en lo que pasa, sobre todo los de arriba, “la responsabilidad es mayor en la medida que se tiene más capacidad para dar ejemplo”.
Queriendo decir, a los hombres y mujeres de empresas e industrias en la República Dominicana, tienen y deben poner su granito de arena para que poseamos en barrios vulnerables y pobres a sectores medios y altos, que por su capacidad de formación técnico-profesional y progreso han cambiado su estilo de vida.
En conclusión , don José Luis Corripio Estrada ha tenido desde casi tres décadas una alianza de acompañamiento y solidaridad con las organizaciones sociales y cívicas unidas en la Coordinadora de Organizaciones Barriales Don Bosco (Codonbosco) y la Comunidad Salesiana del barrio María Auxiliadora, así como con las religiosas y educativas.
Por: Alexis Rafael Peña.
