EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.– Con la misma energía que los hizo eternos en los escenarios del mundo, los músicos de la Buena Vista Orchestra, liderados por Jesús “Aguaje” Ramos, continúan honrando el legado de uno de los proyectos más icónicos de la música cubana: el Buena Vista Social Club.
Hoy, esa esencia sigue más viva que nunca, con giras internacionales, públicos nuevos y una fidelidad inquebrantable a sus raíces. En esta entrevista, Aguaje nos comparte, con pasión y orgullo, cómo se vive la música desde el alma.
– ¿Qué significa para ustedes llevar la música de Buena Vista a nuevos escenarios y públicos?
“Es una responsabilidad enorme”, confiesa Aguaje sin rodeos. Para él y su orquesta, cada presentación es una forma de honrar a los grandes músicos que marcaron un antes y un después en la historia sonora de Cuba.
– ¿Cómo logran mantener viva la esencia del sonido tradicional cubano mientras se adaptan a las nuevas generaciones?
Aguaje lo explica con claridad: “Trato por todos los medios de no contaminar el estilo de nuestra música tradicional. La hago lo más fiel posible a la original, y aun así, es bien aceptada por las nuevas generaciones”. Su secreto no está en cambiar, sino en resistir con elegancia a la presión de lo efímero.
– ¿Qué emociones despiertan en ustedes ver cómo la música de Buena Vista sigue siendo tan aplaudida y respetada a nivel internacional?
“Es una emoción enorme”, asegura el director. “Es la confirmación de que el buen trabajo sigue tocando corazones’’.

– ¿Qué nos pueden adelantar sobre el repertorio del concierto? ¿Habrá alguna sorpresa o colaboración especial?
El público disfrutará de lo mejor del repertorio clásico del Buena Vista Social Club, pero también habrá espacio para novedades.
– ¿Cuáles consideran que son las claves para la vigencia y el éxito continuo de la música tradicional cubana en el mundo actual?
La respuesta es simple, pero profunda: “Respetar los géneros”. Y con eso, lo dicen todo.
– ¿Qué impacto creen que ha tenido Buena Vista Social Club en la forma en que se valora la música caribeña y latina a nivel global?
“El impacto ha sido grande porque siempre nos hemos mantenido fieles a las raíces, usando instrumentos acústicos, sin perder la esencia”.
– A nivel personal, ¿qué canción del repertorio tiene un significado especial para ustedes y por qué?
Con emoción, Aguaje menciona dos clásicos: Chan Chan, de Francisco Repilado, y el danzón Buena Vista Social Club, de Coralia López.
– ¿Cómo describirían la conexión entre la música y las emociones en cada presentación en vivo?
“No importa dónde estemos, el público puede cambiar, pero las emociones se repiten: alegría, respeto, aceptación y satisfacción”.
– ¿Qué mensaje desean transmitir a las nuevas generaciones de músicos y a los jóvenes que los siguen?
“El mensaje es claro: no olviden la música tradicional. Esa es su bandera, su himno, su identidad como pueblo”. Es una invitación urgente a reconectar con las raíces, a entender que en la música también se escribe la historia de un país.
– Después de tantos años de trayectoria, ¿qué los sigue motivando a subirse a un escenario y compartir su arte?
La respuesta es poética: “El público… y la música. Como dijo Martí, la música es el alma de los pueblos”.
Para Aguaje y su orquesta, mientras haya una tarima y alguien dispuesto a escuchar, seguirán llevando el son, el bolero y el danzón como armas de alegría y resistencia.




