RESUMEN
Sí, faltan unas cuantas semanas para la celebración de las tradicionales fiestas patronales del Municipio de Jánico. Las de este año serán las festividades número ¡106!, pues sabido es que las mismas tuvieron su inicio formal, con reinado incluido, en el año 1917.
El próximo mes de septiembre Jánico se vestirá de alegría, en un ambiente de confraternidad. Es a lo que debemos aspirar todos los janiqueros amantes de su pueblo y de la paz para celebrar en grande la No. 106 de las Fiestas Patronales de uno de los pueblos de historia más antigua y hermosa de todos los que conforman la República Dominicana: ¡JÁNICO!
Confiamos en que el Comité Organizador formado para el montaje de dicha celebración se esmerará diseñando un programa que estará a la altura de tan significativa efeméride desde el punto de vista histórico-cultural. Y es un deber de cada janiquero ponerse a la disposición de ese equipo para respaldarlo y apoyarlo con entusiasmo solidario. Dicho comité lo preside la licenciada Yarelis Collado.
No nos cansamos de decir que hay que amar a un pueblo para recordar sus fechas importantes, para sentirse orgulloso de su historia, de sus tradiciones. Los janiqueros nos sentimos orgullosos de ese suelo que nos ha visto nacer, reír y sufrir, con el amor de la solidaridad rondándonos permanentemente.
La celebración anual de las Fiestas Patronales para honrar a nuestra santa patrona, la Virgen de Las Mercedes, es una ocasión ideal para recordar a destacadas figuras de la historia janiquera, hombres y mujeres de grandes méritos, cuyos aportes a nuestro pueblo han quedado registrados en la memoria de su gente. Meritorios munícipes janiqueros fallecidos que merecen ser objeto de homenaje especial por sus aportes invaluables a su pueblo son
- Ana Infante de Rivero (Educadora)
- Asela de Jesús Vda. de Luna (Educadora)
- Domingo Antonio Fernández (Médico)
- Lelia Fernández de Adames (Educadora)
- Norma de Jesús de Díaz (Educadora)
- Orieta Collado de Collado (Líder comunitaria)
- Reynaldo Luna Pichardo (Poeta y pintor)
- Sergio Collado (Educador)
- Silvia Báez de Collado (Educadora)
- Zaida Collado(Educadora)
Todavía viviendo —en Jánico o fuera de sus fronteras— nos quedan janiqueras y janiqueros que en el marco de la celebración de las próximas fiestas patronales merecen ser reconocidos como munícipes ejemplares:
1) Ing. Quím. Lázaro Fernández (Poeta)
2) Licda. Carmen Nursi Rodríguez (Líder comunitaria)
3) Sr. Rómulo (Sicico) Báez (Lider comunitario)
4) Prof. Bernardo Rodríguez (Investigador, poeta y gestor cultural)
4) Ing. Agron. Paíno Abreu Collado (Ambientalista)
5) Mtra. Rosa Elena Ramírez de García (Educadora)
6) Lcda. Rosa Collado de García (Educadora)
7) Licda. Niurka Gómez (Experta en Recursos Humanos)
Son muchos los janiqueros que desde fuera de su patria chica (en la República Dominicana o en el extranjero) o han desplegado loables y nobles esfuerzos en beneficio de la comunidad janiquera o con sus logros profesionales y/o personales han puesto en alto el nombre de Jánico, constituyéndose en motivo de orgullo para sus compueblanos y, en algunos casos, para su país. Tantos, que sólo he recordado los nombres de algunos de ellos. Será misión del Comité Organizador extender la lista, apelando siempre al espíritu de justicia.
Nuestro corazón todavía sigue latiendo en Jánico: en su río Bao con sus aguas frescas; en lo alto del Pico de Doña Irene (Pico Santo Tomás); en la fe de su Monte Calvario; en las travesuras escolares ancladas en el recuerdo; en la cancha de voleibol; y en sus cortas, pero limpias calles donde dejamos, de niño, nuestras huellas. El vuelo de las garzas blancas al caer la tarde, los pomares y los hicacos, ¿quién osaría olvidar esos regalos de la divina naturaleza?
Con todo ese pasado habrán de reencontrarse los janiqueros amantes de su terruño al volver a Jánico el próximo septiembre para disfrutar de sus tradicionales Fiestas Patronales: ¡la No. 106!
A continuación, unos versos del poema “Canto a mi pueblo” de la autoría de Lázaro Belio Fernández:
CANTO A MI PUEBLO (Fragmento)
Tendido entre laderas
al pie de una montaña
quedó dibujado el pueblo
que hoy es una esperanza
porque fue concebido
por obra de una pincelada
que le dio la naturaleza
para llenarlo de encantos naturales.
Es un paraíso y ahí está:
al doblar del barranco
con piso de oro
y techo de plata,
con puertas abiertas
adornadas de nácar
ventanas al viento
de libres miradas
cubierto de arbustos,
de verde follaje
y entre su sombra
un río cantando
al ver en el cielo
la luna brillando
vistiendo de gala
el bello paisaje.
Por Miguel Collado
