EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Para Iván Ernesto Gatón, reputado académico y analista geopolítico, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantiene su base de apoyo electoral y podría lograr su reelección el 3 de noviembre.
Su criterio es que Trump tiene un voto «duro y fuerte» proveniente de los sectores más conservadores de la sociedad estadounidense, y ha cumplido sus promesas electorales desde que llegó a la Casa Blanca en el 2017.
Gatón piensa que el coronavirus diagnosticado a Trump podría despertar la compasión de algunos votantes, y estima que los trumpistas creen que la pandemia obedece a un virus chino originado en Wuhan. Además -y quizás lo más importante-, el gobernante es ahora mismo la sensación mediática del mundo.
Por otro lado, el experto dominicano observa debilidades en el candidato demócrata, el exvicepresidente Joe Biden.
Biden, dice él, tropieza con dos obstáculos: su propia edad (77 años) y la misma candidatura de su compañera vicepresidencial, Kamala Harris.
Si Biden ganara -razona Gatón-, Harris sería la vicepresidenta más influyente de toda la historia de Estados Unidos. Ella se convertiría, así, en una afroindia muy poderosa en la Casa Blanca.
Nuestro analista subraya otro elemento no menos relevante: una posible batalla poselectoral en la Corte Suprema de Justicia, donde Trump tiene mayoría.
La narrativa oficial ha hablado de un posible «fraude» el 3 de noviembre. Si eso sucediera o no, y Biden resultara ganador, la alta corte tendría la última palabra. El tribunal es favorable a Trump.
Entonces, aun triunfando electoralmente, Biden afrontaría un pesado obstáculo: la otra batalla poselectoral.

«Trump: el primer presidente de la posverdad»
Las reflexiones de Gatón no se reducen al candente tema de las elecciones, pues van de los comicios a un tema más hondo: la posverdad, relacionada con la lucha por la Casa Blanca.
En efecto, él encuentra en Trump al «primer presidente de la posverdad», y descubre en esta época la «política posfactual» caracterizada por la desinformación y las nuevas tecnologías.
«Parece como si la verdad ya no importa», aventura.
«Trump -continúa- es un hombre que en la civilización del espectáculo sabe hacer su propio espectáculo. Es un populista con una estrategia que le permite tener un voto sólido».
El presidente republicano llegó a la Casa Blanca aprovechando el declive de la hegemonía mundial de Estados Unidos. Ese declive se reflejó recientemente en un déficit de mascarillas, ventiladores y otros instrumentos médicos para combatir la pandemia.
Gatón repara en ello: «La pandemia se ha manejado mal. Eso es inocultable. Pero la mayoría de los afectados son latinos y afroamericanos».
Las raíces del discurso
Pasando a otro tópico, apunta que el Partido Republicano se ha convertido, paradójicamente, en el encanto de la clase trabajadora, y esto explica por qué un estado como Michigan se inclina por el presidente-candidato.
Lo cierto es que Trump «llegó con una estrategia que cala en esa masa obrera que vio cómo más de 45,000 empresas de Estados Unidos se mudaron a China, porque China des-industrializó a Estados Unidos».
Esa brillante estrategia nacionalista fue ejecutada por Steve Bannon, un genio de la propaganda política que le sirvió al gobernante.
El discurso de Trump, anti-inmigrante y anti-LGTB, hunde sus raíces en el origen mismo de la nación. Gatón recuerda que Estados Unidos se forjó con los valores del puritanismo, el protestantismo y la supremacía de los blancos estadounidenses, lo cual excluye a la propia población nativa. Por tanto, la retórica del mandatario está anclada en el origen de una larga tradición nacional, y anima a los sectores tradicionalistas, supremacistas blancos y puritanos conservadores. Todos ellos son fieles al Partido Republicano y, especialmente, al jefe de Estado.
«No subestimemos», concluye el experto.
Más allá de noviembre
Falta un último tópico: la perspectiva poselectoral. ¿Qué pasará después de las elecciones?
Gatón hace un análisis tan académico como realista: por eso no se pierde en sofismas y fake news. Así, equipado con su recia armadura intelectual y geopolítica, trasciende la hora y ve lo que no se ve.
Para él, Estados Unidos seguirá su enfrentamiento comercial con China y su mismo rumbo aislacionista, puesto que Trump ha sido coherente y continuará diezmando al multilateralismo.
«El multilateralismo de Naciones Unidas, dice, seguirá erosionándose, porque Estados Unidos está en una etapa aislacionista. Trump seguirá esa vía».
«Es una lástima -continúa con pesar- que Trump haya erosionado el eje Transatlántico de esa Europa y ese Estados Unidos con unos valores de la Ilustración que han puesto como centro los derechos humanos, y que le han dado al mundo avances que son más que evidentes en términos humanísticos, con regímenes menos autoritarios».
«Trump ha demostrado que él cumple con su programa de Gobierno, así vaya contra la historia», finaliza.
«No subestimemos».-




