RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, GINEBRA. – Irán anunció este viernes que no retomará las negociaciones sobre su programa nuclear con Estados Unidos hasta que Israel detenga los bombardeos iniciados hace una semana contra su territorio, en un conflicto que ha dejado hasta ahora 224 muertos en Irán y 25 en Israel.
El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, afirmó tras un encuentro con sus homólogos europeos en Ginebra que Teherán está dispuesto a considerar la diplomacia una vez finalice la “agresión” israelí, aunque mantiene abierto el diálogo con Alemania, Francia, Reino Unido y la Unión Europea. El funcionario destacó que Irán busca garantizar que su programa nuclear siga siendo civil, en línea con el pacto de 2015, del que Estados Unidos se retiró en 2018 bajo la presidencia de Donald Trump.
En respuesta a los ataques, el jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, aseguró que se preparan para “una campaña prolongada” y que la operación es la más compleja de la historia militar de Israel. Los bombardeos israelíes han afectado lanzadores de misiles y varias infraestructuras, mientras que Irán ha respondido con misiles y drones, generando alerta en el sur de Israel y heridos en Haifa.
Estados Unidos mantiene la incógnita sobre su participación directa, aunque el presidente Donald Trump advirtió que Irán dispone de un “máximo” de dos semanas antes de que Washington considere posibles ataques aéreos. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que EE. UU. está abierto a la diplomacia, pero reiteró que Irán podría obtener un arma nuclear en “un par de semanas” si continúa su programa de enriquecimiento.
El OIEA ha señalado que no hay indicios de que Irán esté fabricando actualmente un arma atómica, y que el país continúa enriqueciendo uranio hasta el 60 %, lejos del 90 % necesario para armamento nuclear. Israel, por su parte, mantiene su arsenal nuclear de forma ambigua; según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo, posee alrededor de 90 ojivas nucleares.
Ante la escalada, Alemania, Francia, Reino Unido y Suiza —que representa los intereses estadounidenses en Irán— han retirado a su personal diplomático en el país. Por su parte, la población civil iraní denuncia pánico, escasez de alimentos y cortes de internet, mientras se incrementan los ataques cruzados entre ambos países.




