RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, INTERNACIONAL.- Aunque suene muy increíble esta es la historia de un hombre sólo identificado como “Rafael A.” que sigue encerrado en su casa por miedo a contagiarse de Covid-19, tras dos años después del confinamiento.
«Paseé al perro en la cuadra de mi condominio, fui a sacar copias de documentos en una tiendita y tuve que ir a un shopping», esas fueron las tres últimas tres cosas que hizo Rafael, y que lo recuerda como si fuera hoy.
Su última salida de casa ocurrió en marzo de 2020 y desde esa fecha aseguró que nunca ha salido del departamento de 45 metros cuadrados que habita en la Zona Norte de Río de Janeiro, Brasil.
”Rafael A.” se puso en contacto con la cadena internacional BBC Brasil para contar su historia a los demás y alentar a los que se encuentran en la misma situación.
Este hombre de 35 años de edad, trabaja como freelancer dando asistencia y apoyo a una persona con autismo, a la que ayuda con los trámites y las tareas del día a día.
Rafael ha tenido citas con el psiquiatra, quien le recomendó el uso de medicamentos para aliviar la ansiedad.
El profesor del Instituto de Salud Mental de la Universidad de Nottingham, en Reino Unido, Paul Crawford, afirmó que el encierro prolongado y el aislamiento social tienen varios efectos nocivos sobre el bienestar, pero que existen antídotos que ayudan a lidiar con esta condición.




