RESUMEN
La casta empresarial es un grupo de ciudadanos con poder y privilegios sociales, que se han perpetuado en el estamento político y económico del Estado dominicano, a través de maniobras, y ayudas económicas en campañas electorales y chantajes administrativos, por herencia, conexión familiar o conexión a un grupo político en el poder. Este sistema ha generado grandes desigualdades y ha anulado la posibilidad de ascenso de un nuevo liderazgo político, al extremo de desacreditar el sistema de partidos.
A lo largo de las últimas décadas, los miembros de la casta empresarial han ido elevando progresivamente sus privilegios a categoría de ley, como lo es la Ley 47-25 de Contrataciones públicas, que limita el Ministerio de Administración Pública, reduciendo el poder de iniciar procesos en los departamentos de Recursos humanos. La Ley 18-24, de junio del 2024, que anula y limita el poder de la Cámara de Cuentas, obligándola a no publicar sus auditorías y depositarlas en el Congreso. un Código Penal mordaza, y restricciones para opinar públicamente, que pueden generar nuevamente huelgas, paros, guerrillas, en crédito al lema pagar para no matar, como signo de decadencia.
Con el caso de Senasa, la casta empresarial ha comenzado a ser limitada, en su enorme y creciente apetito económico en la administración pública, que desacredita el accionar político de los dominicanos y pone en evidencia un deterioro en el manejo de la administración Pública.
Las prebendas que les facilitan a los altos dirigente de los partidos para sus ascenso al Poder Democrático, está cerca de provocar, el paso al surgimiento de una dictadura, que se lleve de camino a la casta empresarial dominicana. Por lo que consideramos que es tiempo de que se asuma un delicado y limitado accionar en sus ambiciones mercuriales, para que finalmente no lo pierdan todo, como en Venezuela, Cuba, Argentina, Colombia Etc.
Luis Abinader Corona, Asciende al poder en el 2020-2024 y 2024- 2028, abriendo de par en par las compuertas de las Contrataciones Públicas, permitiendo sin control que la Dirección de Contrataciones públicas consuma el 33 por ciento del Presupuesto Anual de la Nación, lo que ha concitado grandes problemas económicos, que han obligado al País a endeudarse en grados que la Nación no resiste.
Entre el PRM, partido de Gobierno y los partidos de la oposición, no hay diferencias que no sean meramente circunstanciales, por tanto no afectan cuestiones de carácter político esencial, y eso ha permitido que en el curso de dos décadas en la Administración pública del Estado Dominicano se haya ido creando una compleja red de prebendas e intereses, cuyo usufructuario directo es la casta empresarial, que ha comenzado a ser limitada en su ambición.
Santo Domingo, D.N.
17 diciembre del 2025
Por Jaime Fernández Lazala
jaime668fernandez@gmail.com
