RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – Con una propuesta que une psicología, arte y propósito social, la psicóloga Indhira Castro se abre paso como candidata al Miss Petite República Dominicana, apostando por una visión de bienestar que va más allá de lo físico y conecta con la esencia emocional de las personas.
Su participación en el certamen nace del deseo de amplificar “Historias en Colores”, un proyecto que impulsa espacios de sanación a través de la expresión artística y corporal, dirigido a distintas comunidades.
“Entré al Miss Petite porque lo considero una plataforma ideal para llevar mi proyecto social. Es una comunidad donde enseño herramientas de expresión artística y corporal para cultivar bienestar”, expresó.
La candidata al Miss Petite RD ofreció esas informaciones durante una entrevista realizada por la comunicadora Krismeli Brito Padilla, en el programa “Con la Dra. Controversia”, transmitido a través de la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
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Con formación en escritura terapéutica y creativa, Castro ha integrado el arte como parte fundamental de su enfoque profesional. Para ella, escribir, moverse y expresarse son vías reales de conexión y sanación emocional.
Su experiencia en la danza también ha marcado su camino, fortaleciendo su vínculo con el cuerpo como herramienta de expresión. “Soy una persona muy apasionada, emocional y me encanta comunicar, ya sea hablando o escribiendo”, afirmó.
Desde el certamen, busca promover el bienestar integral, abordando mente, cuerpo y emociones como un todo. Su objetivo es llevar estas herramientas a niños, jóvenes y comunidades vulnerables.
“Quiero trabajar con distintas poblaciones, incluyendo personas que han vivido violencia. Es una causa que me mueve profundamente”, señaló.
Al reflexionar sobre imagen, autenticidad y propósito, resaltó el valor del autoconocimiento como punto de partida. “Si nos sentimos bien con nosotros mismos, eso es lo que proyectamos hacia los demás”, indicó.
Castro entiende que la sociedad ha avanzado en la apertura hacia mujeres que cuestionan y alzan su voz, aunque reconoce que aún existen desafíos importantes. “Se han abierto espacios, pero todavía falta seguir impulsando la diversidad de voces”, sostuvo.
Su paso por el Miss Petite también ha representado un proceso de crecimiento personal. “Tuve que dejar de pedir permiso para ocupar mi espacio y aprender a confiar más en mí”, expresó.
De obtener la corona, su mensaje estará enfocado en inspirar a otras mujeres a atreverse. “Quiero que sepan que nunca es tarde para ir tras sus sueños”, afirmó.
Además, destacó el valor del certamen como una plataforma que rompe estereotipos tradicionales. Subrayó que espacios como este permiten visibilizar el propósito, la autenticidad y la historia de cada mujer más allá de su apariencia.




