RESUMEN
Para iniciar a declarar la importancia del valor social del profesor, se hace necesario ir a la raíz de los conceptos importancia y valor social. El concepto importancia procede del latín y consta de tres partes. (In), que es un prefijo que significa “hacia adentro”. Luego (el verbo portare), que es igual a “llevar”.
Finalmente tiene el sufijo (ia), cuyo significado es “cualidad”. Importancia entonces significa, “que un sujeto o una cosa lleva calidad interior”. De ahí que, un profesor debe concebirse como “la cualidad de lo importante”. El profesor necesita ser alguien relevante para la sociedad a la que sirve, porque es reconocido y destacado por su calidad en sentido múltiple.
Si una sociedad valora desde ese punto de vista al profesor, como ente social que tiene importancia desde la familia hasta la comunidad, entonces sus miembros podrán comprender y reconocer que la existencia del profesor tiene consecuencias profundas en aspectos esenciales de la existencia humana. El profesor en sí mismo tiene capacidad para modificar la realidad de sus alumnos y hacer posible la transformación de cada uno de ellos y de esa forma incidir en la construcción de la ciudadanía que necesita la nación.
El valor social del profesor está cimentado en la contribución positiva que la sociedad perciba de él. Esa contribución social debe ser percibida por la gente, por aquellas personas que tienen interés en que las cosas importantes de la vida en convivencia mejoren en forma continua. Se trata de que el profesor (a través de su labor), tiene que percibido como una un profesional que encamina acciones de beneficio mutuo entre la escuela y la sociedad. Cada docente debe comprender que la escuela es representada ante la familia por él y que a través de su labor se desarrolla el proceso de aprendizaje de los hijos de cada una de ella. De esa realidad nace la importancia de cómo ve la familia al profesor, porque así es que se proyecta la percepción social.
La valía social del profesor es la valoración positiva o negativa que los ciudadanos en sentido general tienen de él. Pero también, el valor social depende de la valoración de sí mismo que tenga el docente, incluyendo las emociones asociadas con esta valoración y las actitudes respecto a sí mismo. Es innegable que el profesorado necesita revalorarse ante la sociedad para recobrar la confianza de los padres de familia que envían sus hijos a la escuela. Este es un proceso que necesita que el gobierno desarrolle políticas puntuales acerca de esta necesidad.
Para que los profesores recobren el prestigio como mentores, para que vuelvan a ser favorecidos con ese respeto profundo que sienten los egresados de los diferentes niveles educativos, los que, al encontrarse con un profesor de antaño, les saludan con cariño, emulando la única verdadera remuneración que anhelan los verdaderos profesores, la gratitud de sus alumnos a través del tiempo.
Cuando remembro a mis profesores favoritos me lleno entusiasmo, porque emana desde lo más profundo de mí alma una evocación de agradecimiento que ensancha los tabiques de mí corazón.Definitivamente es necesario que se amplíen las medidas de apoyo a los maestros más allá del salario, porque el individuo humano es mucho más que cuerpo, es también espíritu y alma a los que hay que alimentar a través de incentivos inmateriales. Algunos profesores necesitan entender que el individuo trasciende la ingesta y la evacuación.
Los profesores necesitan mejorar su sistema de salud física, mental y espiritual, porque es de esa forma que los individuos podemos concretar la necesaria felicidad que nos equilibra, permitiendo que reconozcamos la prosperidad que rodea nuestro contexto y por supuesto, con el éxito profesional necesario, que le sume balance a su salud mental. Estas son cuestiones esenciales para que el país tenga éxito en el área educativa. La nación necesita hacer conciencia de que los éxitos de los docentes en sus aulas se constituyen en las victorias de sus alumnos y que las victorias de los alumnos son los éxitos de las familias a las que pertenecen. Y lo más importante, el tipo de egresado de las escuelas y universidades es determinante para el futuro existencial de la nación. Los profesores dominicanos necesitamos recordar que las habilidades creativas se fusionan también con la apreciación de la lectura. Necesitamos reconocer lo que significa un libro, sea literario o científico, que el lector a través de lo que lee va visualizando horizontes desconocidos, y asimismo la lectura contribuirá a que vaya creando iniciativas particulares.
Es necesario entender que con la lectura estamos construyendo y consolidando nuestra propia cultura, estamos desarrollando la cultura general integrada a la nuestra, que a través de la lectura estamos preparándonos y preparando a los alumnos para desarrollar capacidades, habilidades y valores fundamentales para el buen vivir y el bien ser.
