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19 de febrero 2026
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OpiniónRoberto LafontaineRoberto Lafontaine

Impacto del Visitador a Médico en los Centros de Salud

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RESUMEN

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A pesar de su profunda raíz histórica, es en la segunda mitad del siglo XX cuando emerge el Visitador, como profesional autorizado para promocionar a médicos los avances en la tecnología de los medicamentos  emanados de investigaciones científicas efectuadas por la industria farmacéutica.

En ese período  se desarrollaron las moléculas para el tratamiento de la mayoría de enfermedades conocidas, por lo que, para interactuar con el médico, se requería de profesionales con  habilidades cognitivas para integrar los aspectos técnicos-científicos de las nuevas sustancias con los fundamentos fisiológicos y fisiopatológicos del funcionamiento del cuerpo humano.

Al llegar el siglo XXI, como en todas áreas de la economía, en la industria farmacéutica se produce una revolución de la  productividad sin precedente en la historia; pero, a la vez, reaparece el dominio de las leyes del  mercado en las relaciones comerciales, y con estás, el avance tecnológico crea el terreno propicio para concentrar los beneficios de la producción.  El nuevo escenario demanda un cambio en el perfil del Visitador a Médicos.

Las farmacéuticas necesitan de un profesional con dominio de las herramientas  para la manipulación de las decisiones del público blanco, el médico,  con el fin de lograr invertir sus prioridades en el ejercicio de la profesión. Proporcionar servicio de salud para satisfacer al paciente por el de maximizar las ganancias de la industria para aumentar ingresos.  Por lo que, el Visitador de la postmodernidad requiere de mayor fortaleza en las habilidades sociales, comerciales y de comunicación.

La estrategia a emplear consiste en relativizar el principio ético del “conflicto de interés”.  Desde estudiante el futuro médico es seducido al ver como normal recibir presentes y servicios del Visitador en las áreas de evaluación de los pacientes.  Los medios son múltiples, van desde: muestras médicas, obsequios y refrigerios; pasando por el financiamiento de encuentros sociales en restaurantes de prestigio, vacaciones en lugares paradisiacos, electrodomésticos, pagos de gastos para asistir a reuniones, conferencias y congresos; hasta el financiamiento de la formación médica continua.

El monto del incentivo está vinculado  al prestigio del galeno en los campos asistenciales y académicos. Incluye desde: asesorías remuneradas, conferencias  como líderes de opinión e  incorporación al comité asesor de la industria que se trate; hasta, financiamiento de publicaciones como autores fantasmas de artículos científicos, desarrollo de guías de diagnóstico y tratamiento, y financiamiento de las sociedades médicas. Para lo propio, la literatura promocional efectuada por la industria, contraviniendo principios éticos y legales, maximiza los beneficios de los medicamentos sesgando los riesgos, contraindicaciones, efectos secundarios e interacciones con otras sustancias.

La promoción del Visitador a Médico en la actualidad se inclina a lograr la vinculación del interés de elevar las ganancias de la industria farmacéutica con el financiamiento de las aspiraciones  de realización personal del médico.  Creando un “conflicto de interés” en el ejercicio de la profesión, pues, en vez del médico prescribir planes terapéuticos recomendados en los protocolos de atención en función de la enfermedad del paciente, opta por indicar líneas de medicamentos en función de elevar  los beneficios que obtiene de la industria farmacéutica.

El resultado es obvio.  Joven está aún el siglo XXI cuando, en el campo económico, la industria del medicamento ha alcanzado el segundo lugar en rentabilidad a costa de elevar al 1% el gasto sanitario mundial por errores de medicación.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido sobre el aumento de errores en la prescripción, la dispensación y la administración medicamentos en los Centros de Salud.  En países con tradición estatal de regulación del sistema sanitario, como los EEUU, una persona muere por día y  1,3 millones por año tienen alguna lesión por errores de medicación.  Es enfática la OMS al responsabilizar  a los Centros de Atención al afirmar que‘’…, la mayoría de los daños se producen cuando falla la organización y la coordinación de los sistemas de atención sanitaria…’’.

El modelo de gestión de los Centros Públicos de Salud en la República Dominicana es un terreno propicio para el accionar del Visitador a Médico en su labor de promoción.  Presentan una estructura funcional en la que la gestión general del centro está divorciada de la Gestión de los Servicios Especializados y de la Administración Clínica del problema del paciente.   Estás se encuentran reguladas por normas implícitas emanadas de las aspiraciones de realización personal del médico, y contravienen sistemáticamente tanto el protocolo de circulación de  usuarios en el centro  como los protocolos clínico de tratamiento de las enfermedades’.   Por lo que, las posibilidades de garantizar la seguridad del paciente al proveer el servicio de salud desborda la autoridad de los directores de los Centros.

Los obsequios a los médicos son llaves que abren el interior hospitalario  al Visitador.  Están presentes en las áreas de consulta y hospitalización, en espacios restringidos como los quirúrgicos y las unidades de cuidados intensivos, o sea, en todo momento de la relación médico paciente.  Violentando el principio de intimidad de la atención y llevando, por qué no, contaminación al interior del centro.

Cual manzana envenenada,  la lógica de proveer muestras médicas para colaborar con la cura de los pacientes es una estrategia de supervisión del Visitador a Médico, para, de esta manera, garantizar  que la inversión efectuada en el médico, vía el otorgamiento del beneficios colaterales por el ejercicio de la profesión, se exprese en la prescripción de los medicamentos de la industria farmacéutica que representa.

Bajo esta condición, las salas de partos de los Centros de Salud seguirán siendo como los frutales en primavera cuyas flores se pudren antes de parir el apetitoso fruto, y las salas de neonatos como las espesas nubes del verano productoras de lluvias de ángeles hacia el cielo.

 

Por: Roberto Lafontaine

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