
La propuesta de iluminación integral de carreteras impulsada por Hostos Rizik desde RD VIAL marca un punto de inflexión en la forma en que el Estado dominicano concibe la gestión de la infraestructura vial. Más allá de una intervención técnica, el plan representa una visión moderna del fideicomiso público, enfocada en resultados concretos, seguridad ciudadana y uso eficiente de los recursos.
La falta de iluminación en importantes tramos carreteros ha sido, durante décadas, una de las principales causas de accidentes de tránsito, inseguridad y deterioro de la movilidad nocturna en el país. El plan presentado por RD VIAL busca atacar este problema de raíz, mediante la instalación de sistemas de iluminación modernos, eficientes y sostenibles en las principales autopistas y corredores estratégicos.
Uno de los beneficios más evidentes de esta iniciativa es la reducción de accidentes de tránsito. Diversos estudios internacionales confirman que una vía bien iluminada disminuye significativamente los siniestros nocturnos, mejora la visibilidad de conductores y peatones, y reduce el tiempo de reacción ante imprevistos. En un país donde los accidentes viales representan un serio problema de salud pública, esta medida tiene un impacto directo en la preservación de vidas.

A ello se suma el fortalecimiento de la seguridad ciudadana. Carreteras iluminadas disuaden actos delictivos, facilitan la labor de los organismos de seguridad y generan mayor confianza en los usuarios, especialmente en el transporte de mercancías y en los desplazamientos nocturnos entre provincias.
El plan también destaca por su enfoque innovador en la gestión del fideicomiso. Bajo la dirección de Hostos Rizik, RD VIAL se aleja del modelo tradicional de administración pasiva y asume un rol proactivo, apostando por soluciones de largo plazo, alianzas estratégicas y tecnologías eficientes, incluyendo sistemas de iluminación de bajo consumo energético y mantenimiento optimizado.
El perfil de Hostos Rizik ha sido clave en este proceso. Reconocido por una gestión técnica, institucional y orientada a resultados, ha promovido una cultura de planificación, transparencia y modernización dentro del fideicomiso. Su enfoque combina visión estratégica con sensibilidad social, entendiendo que la infraestructura no es solo cemento y asfalto, sino calidad de vida, desarrollo económico y seguridad para los ciudadanos.
Además, la iluminación de carreteras impacta positivamente en la competitividad del país. Mejora la logística, reduce costos operativos del transporte, impulsa el turismo interno y fortalece la conectividad entre regiones, elementos esenciales para el crecimiento económico sostenido.
En definitiva, el plan de iluminación de carreteras de RD VIAL no es una obra más, sino una señal clara de que es posible gestionar lo público con eficiencia, innovación y sentido de futuro. Bajo el liderazgo de Hostos Rizik, el fideicomiso se proyecta como un modelo de cómo la infraestructura puede convertirse en una verdadera herramienta de desarrollo nacional.
Por Julio Samuel Sierra
